Martes, 10 Octubre 2017 19:57

Primer debate en torno a la muerte de la poesía / HOMENIC FUENTES /

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Primer debate en torno a la muerte de la poesía

HOMENIC FUENTES

 

http://miercolesitinerantesdepoesia.blogspot.mx/2008/05/crnica-de-una-crtica-anunciada.html

 

Andres Cardo, Javier Mardel y Francisco Goñi.

 

 

Por Homenic Fuentes


Crónica de una crítica anunciada
 

 

El verdadero debate comienza al final de la ponencia crítica. Cuando los concurrentes interactúan, no con preguntas como se ve en estos casos, sino ejerciendo el derecho que les confiere este espacio crítico.
El café se encuentra concurrido moderadamente, al fondo un cuadro de Felipe Gaytán nos muestra una sor Juana Inés de la Cruz devota de la virgen de Guadalupe: heroínas las dos parecen saludarse mientras la mano derecha de la poeta toca la cabeza del pintor con familiaridad como si de hace tiempo atrás lo conociera.
A un lado el gran espejo nos recuerda el infinito. Debajo, a unos cuantos centímetros, Javier Mardel y Francisco Goñi, los designados, o mejor dicho ―para no levantar suspicacia― los invitados a la mesa para exponer sus criterios sobre la muerte de la poesía.

El moderador en esta ocasión: saco gris y mirada desinhibida, presenta a los exponentes. Todos atentos esperamos como en el primer día de clase, las primeras palabras. Andrés Cisneros de la Cruz (el moderador) abre el debate: "Abordaremos el tema desde un contexto global. Sobre la política tangible de convertir la poesía en un producto degradado. ¿Hay o no hay un desprecio declarado hacia el arte?, ¿hay una voluntad política, social, cultural para que la poesía no tome parte del mundo?"

―Basta ver cualquier revista o cualquier periódico del mundo ―comienza Francisco Goñi su intervención― para poder apreciar cuán alejados están del acto poético y si bien es cierto que siempre habrá poesía los niveles político-sociales cumplen su función de imposición sobre el quehacer artístico.

Los meseros fluyen en el recinto sirviendo cafés y en algunos momentos intentan razonar sobre lo antes mencionado, o hacen como que piensan. Hay caras conocidas y otras que el tema los atrajo: pues como dijo Mardel más adelante "no están aquí simplemente por que tengan la noche libre". Javier comienza su intervención con gesto agrio. La relación que se hace de la poesía con factores políticos y sociales no le gusta. Ni la relación ni la articulación. Le incomoda severamente.
―Jamás creeré en la muerte de la poesía ―dijo convincente y continuó:
―Jamás creeré ni siquiera en su agonía por que sería la aceptación de que la poesía pudiera morir. Lo mejor sería que nos cuestionáramos: ¿qué es lo que hacemos o dejamos de hacer para la poesía?
Con estas palabras el recinto comienza a dividirse. Las mentes dejan la zona de confort en las que estaban y comienzan a integrarse a este momento crítico, donde las ideas y los criterios abundan, pero que al final podrán nutrirse en este nuevo diálogo nacido del conflicto.
Goñi disiente de Javier, cordialmente, sin perder la compostura argumenta sin prisas:
―La poesía se vincula con la política y la política funciona con poder ―y nos insita a recordar los orígenes en que algunas civilizaciones asumían a la poesía como religión. Tenía un valor que cohesionaba y daba identidad a un pueblo y en muchos casos sirvió de proselitismo. Dio algunos ejemplos como: el Canto del Mio Cid, los Cantares de Gesta― cuado se acaba el mecenazgo ―continúa Goñi ya entrado en calor― cuando se distancia del poder, cuando al poeta ya no se le paga, se margina y paga un costo muy caro. Pero en esa automarginación se ganó la libertad. En esos momentos "el poeta se convierte en el pobre diablo de la existencia", desde entonces cohabitamos entre poetas libres y otros al servicio del poder ―concluye Goñi.
Javier, becario del Fundación para las Letras Mexicanas, ya entrado en ambiente refuta:
―De lo que se está hablando sólo son puntos seductores, eso que es irrelevante, las personas que están aquí es por algo, no tienen la noche libre ―lo dice en tono de que no les hagan perder el tiempo con nimiedades― ¡Se quejan del poder! podrán quejarse ante la Casa del Poeta o frente a cualquier institución académica y echarles la culpa de todos los males a la política o lo social: y si sí, ¿qué? y si no, ¿qué? ―dice con aire de rebeldía. Y continúa: ―¿No será que los poetas cedieron ese terreno? ¿Por qué pensamos nada más en lo que nos llueve y no pensamos mejor con qué nos vamos a cubrir. Parece que el poeta se empeña en buscar el rechazo. A mí qué mi importa que al Dalai Lama o Juanita de las Pitas les dieron el premio. Señores, un solo lector hace al poeta, y sobre la utilidad de la poesía, no hay discusión. La poesía es inútil, no sirve para nada. No necesita referencia alguna.

A estas alturas el debate sobre la muerte o no de la poesía se aislaba del cause. Francisco Goñi habló de la utilidad de la poesía, corrigiendo el concepto de "utilidad" por el de "condición".

―La condición de la poesía sigue vigente ―dice con tranquilidad y modulando bien su voz ―No ha cambiado. Lo que sí ha cambiado es la escala y el impulso. El poeta sigue contribuyendo al vacio de esta era. El compartir la poesía contagia a los otros de que regresen a casa: el retorno del lenguaje primigenio.

Javier contesta a Goñi con apasionamiento.

―No. Nadie quiere regresar a los orígenes ¿realmente los poetas buscan el lenguaje común? ¿Realmente quieren regresarnos lo que nos arrebataron: el lenguaje primigenio? No. ―contesta enérgico y continua ―la poesía se hace acá afuera en las regiones incordenadas. ¿Por qué siempre cuestionan a los lectores? Si los actuales poetas, realmente tenemos poco interés en regresarle la palabra a la gente. Estamos perdidos en nuestro propio canto: hay miles de poetas por colonia, sin lectores.
Goñi revira: ―Sí, hay poetas entregados al oficio, lo que pasa es que tambien hay una doble imagen del poeta contemporáneo. Hay quienes intentan volver la cultura una moda, haciendo pasar por poetas a un sin número de personas, nada más por que sí. Y volvemos a lo mismo: literatura=poder=control. Eso no tiene nada que ver con que no haya poetas.

Javier aferrado dice: ―No entiendo por qué insisten en quiénes manejan la cultura ―en el ambiente se siente cómo lanza Mardel la piedra sin importarle a quién le caiga, dejen de chillar pareciera que dice― lo que pasa es que no nos hemos armado lo suficiente contra los argumentos de quiénes manejan la cultura en los círculos de poder. Hay que mandar al diablo al viejo ―acción metaforizada del real Madrid de Hugo Sánchez mandando al diablo a Benhaker)― y ponernos a hacer lo que nos gusta: escribir.

Ahora sí, todo estaba fuera de su cause y de su casa. Los círculos y los laberintos se habían apoderado de la charla y ya no se encontraba por ningún lado la tal muerte o la no tan muerte de la poesía. El moderador hacia esfuerzo por darle dirección y orden, pero Javier se aferraba a los argumentos aunque sin suficiente sustento, ya que desplegaba sus ideas independentistas enrollándose en sus propias palabras, girando siempre en el mismo eje: el poeta y su falta de conciencia.
Lo que me gustó era el ejercicio, el gimnasio intelectual donde la fuerza de las ideas en los exponentes y en los oyentes se estaba ejercitando. Era el primer miércoles de crítica y poesía, un espacio creado por Verso Destierro con la intención de encontrar a través de la reflexión y el debate un punto de conflicto en el cual las diferentes voces de hacedores de poesía en México se enfrenten.

Como les dije al principio el verdadero debate surgió al final. Hugo de Mendoza dijo que esto parecía una pelea sindical y sugirió hacer poesía, porque el mejor de los premios es que nos lean y mejor aun, nos critiquen. Fernando Salazar "El Conde", aseguró que la charla era insostenible, que no había argumentos, en cambio sí mucha retórica. Alejandro Martínez Lira enfático y con los ojos desorbitados dijo "¡sí!, ¡sí se pretende asesinar a la poesía!", y expuso una tesis sobre la enajenación del arte. Felipe Gaytán y José Manuel Ruiz Regil lo secundaron: sí hay estrategias para comprar el mundo a través de la ignorancia. Y terminó Blanca Roth arremetiendo con miradas de reproche a Javier que ya para entonces junto a Francisco fueron traspasados por las voces en confrontación. A Javier y a Goñi les tocó esta noche la mesa de los sacrificios: ellos lo sabían y hasta el final permanecieron firmes. Había sido un honor estar exponiendo sus puntos de vistas. Aunque al final se llevaron en sus adentros un cúmulo de ideas que no pudieron salir a flote, por diversas circunstancias. Cada quien a su modo se llevó su propia crítica de la noche y tal vez alguno de ellos maldecirá la falta de comprensión o quizá la más profunda crítica: la propia. Sea un bálsamo aliviador en las mentes de ellos.
Yo me quedo con la ansiedad de otro miércoles de crítica, un evento muy puntual en estos momentos de vacío literario. Estoy seguro que los próximos nos llenarán de vitalidad y como diría Ruiz Regil, éste evento es un espacio donde la confrontación nos permitirá conocernos.
Después de un rato el café regresó a la normalidad, propia de un lugar que se dedica a servir café a diestra y siniestra. Los interesados en la poesía y el arte habían desaparecido llevando con ellos la espada desenfundada para el próximo miércoles de crítica. Esta vez no habrá concesiones con nadie, la bola de nieve ha comenzado a girar. No hay de otra, mas que esperar pacientemente lo inevitable: una avalancha.
Esta noche, la poesía dejaba de ser inútil.


 

 

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Homenic Fuentes

Director de la revista digital "la Piraña", Editó la revista "Amargo animal" (Ciudad de México 2006). Fue coordinador de la hoja de poesía "La llama ardiente" en Guadalajara. Ha cursado diferentes talleres de literatura: Aguascalientes, con el poeta Ricardo Esquer. Guadalajara, con los poetas Raúl Bañuelos y Julio César Aguilar. Participó en el seminario "Los fantasmas de la carne" impartido por el poeta chiapaneco Gustavo Ruiz Pascasio en Tuxtla Gutiérrez. Participó en la creación de la revista "A la intemperie", (Aguascalientes). Ha publicado en la revista Orfeo, Verso Destierro, El Sótano (Tuxtla), El Barco Ebrio, Encuentos Cercanos, entre otras. Ganó en el 2007 el primer lugar del Concurso Nacional de Poesía El Laberinto, y fue incluido en el Encuentro de Poetas 2007 de Iztacalco. Es crítico de poesía y narrador. Tiene una novela inédita y actualmente trabaja en su poemario "el primogénito de los muertos", de próxima publicación.

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