Miércoles, 05 Octubre 2016 06:15

Versario del antónimo poemista

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Mi patria destilada

Acosado por el aire del olvido, decía tristemente

… ¡Basta ya!

Estamos con las tripas cada vez más pegadas

[ a las costillas y el hígado reseco

Aquí es el mundo que nunca vimos

[ en los ilusionismos disfrazados

Donde amanecen los rezos y las súplicas

[ pegados a la almohada

Donde las iglesias son trenes de hormigas

[ archivando migajas

Donde las madres lloran al saberse preñadas

[ pues el hijo habrá de morir

en circunstancias ajenas y antinaturales

Donde los campos son abandonados y el maíz

[ y la papa ya no crecen sin su hospedero

Donde las niñas cambian un pan

[ o una tortilla por su sexo

Donde… la vida no vale nada… Decía José Alfredo

Donde la poesía todavía desnuda florecitas

[ y delira belleza sobre fango

Donde se evaporan los salarios y el desempleo

[ ya es genético

Donde las hidroeléctricas inundan

[ las razones del almuerzo

Donde no estarás parado más de cinco minutos

[ sin que te despojen

Donde los nombres dan miedo

Somos la extensión de un infierno sin registro

y sin regulaciones de temperatura

Somos méxico…

Sí, méxico con minúscula cual se debe.

Porque México todavía no ha nacido

 

 

 

Poema que quiere llegar a ti

(A la memoria de Lupita Moguel)

Es casi ley, los amores eternos son los más breves.

Benedetti

 

Duermo despacio para que mis ganas prolonguen

[ su rostro amablemente

Para que tus razones inunden hoy las calles

[ tristes con lluvias tristes

Porque en un descuido del párpado se tejen

[ los vientos de tu mirada última

Y una tras una en el eco de este réquiem

[ las habitaciones se fantasman

Quédate a solas como las golondrinas

[ que persiguen estrellas

Para esperarme todavía más amor que tuve

[ y vendrá siempre con la madrugada

Entre un eclipse de ala y la distancia

Entre un rostro nuevo y esta manera

[ de amor extinto

Entre desmayo de madera y noche aerógrafa

Cuando el sueño no asista a los cafés

[ y las sombras de vidrio suiciden la tarde

Estarás más camino que el agua persiguiendo

[ cometas a las once am

…estarás…

Soy de una música tarda y perseguida

De un poema para los domingos en posiciones

[ babélicas de andamios sorprendentes

De un baúl para subsuelo tibio y con raíz alfarera

De un beso con almidón

De una carta sin dictados

Eres más color que un día florido de mayo

[ en nuestro primer año para decorar

Esa noche entre la tempestad pude escuchar

[ tu nombre derrotado

Esa noche fue sublime el retorno y te sedujo

[ el vértigo al partir este invierno

Ahora estar de pie con el alma sangrante y la realidad

[ dotada de confusión sin anestésicos

Es la hora de lo cierto que espera a la vuelta mía

[ de cada esquina en tu cuerpo vacío

Eres la razón más incipiente y sol de marzo cercano

[ a los ríos de la depresión central

Donde tu vida fue

Quedan miles de relojes quemando su tiempo

[ a cada pulso telúrico

Pero tú no estás ni esperándome asomada a la puerta

[ ni a la solapa de tu diáfano reencuentro

Dueles y demasiado lento para rasgar más

[ todavía este silencio

Lo entiendo porque fuimos nuestros hasta

[ que los pies reclamaron caminos

Lo entiendo porque fuimos nuestros hasta que tu alma

{ exigió sus alas con nuevos planisferios

Lo entiendo porque seremos nuestros en lo más lejano

[ del recuerdo en aquel invierno de 1997

 

En nuestra sangre seremos nuestros

Entre Abril y Santiago muro y puente

[ de tu nombre y el mío…

Quedan las avenidas dislocándose al ritmo

[ de la luna que también te llora

Tantos viajes fuera de toda anécdota sin tus manos

[ y mi canto ya no son viajes

Es otra vez de noche y el frío exige

[ su denominación barcaria

La mitad de los recuerdos ya están condenados

[ y hay que luchar contra el polvo

No quiero despedirme sin que sepas que hoy

[ he pensado en ti

Seguiré un día tu rastro por ese abrazo

[ que aún descansa en mis brazos…

Por ello y siempre

Buen viaje mujer que amé…

Buen viaje

 

 

Animal extraño

Lo vi asomarse a la vuelta de algún lado

sus raíces de bronce recordaban

[ a los árboles más viejos

traía un espadín de madera y un caballo

cual saltarín de nube y barro

con sus patas de cedro

al ala del sombrero se inclinó

—algo tímido—

su más reciente sueño

(venía por alguien)

de boca desdentada y surcos de montaña desértica

su ropa resultó ser un trozo de arcoíris

sus manos de muerta transparencia

cedían vapores del siglo a la calle empedrada

De qué cruel mundo hemosférico escapaste

No pareces papel ni tinta ni ocre carne

tampoco los fantasmas acudieron a verte

tras tu rastro de colores abismales

llegaste por ella

te vi llevarla

pero jamás sabré por qué lo hiciste

 

Visto 4762 veces Modificado por última vez en Domingo, 18 Diciembre 2016 23:21
Uylder Torrez

Poeta nacido en Chiapas

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