Miércoles, 01 Febrero 2017 08:05

CUANDO BAJE LA LUZ Y ENCENDÍ LAS ESCALERAS (Joe de la Rosa)

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                            CUANDO BAJE LA LUZ Y ENCENDÍ LAS ESCALERAS

                    (Un poema sobre cerrar los ojos ante el descenso)
 

Se retuerce bajo la niebla
Sabana de desesperaciones
Arropa su respiración
Criatura trémula anudada
al sedoso frío busca descanso del mundo,

reptando en la superficie
del útero subterráneo, pasea
sus mejillas entrega al vaivén
suplicante sus costados,
     extraña,
entraña  lo ya ajeno, si alguna vez propio
sus ojos como si no pudiese abrirlos más
(peor siempre abiertos)
son túneles que no reflejan
 idas, ni regresos
alguien vertió en sí

el negro de todas las noches,

y al encuentro de su espuma

gritó lo insondable
para que lo incorpóreo se estremeciera,

regando el pétreo color
                   Esencia  de la impavidez perpetua
 
Resistir la tentación a hablarle
      y el miedo
a que me conteste
      sus visiones
hace ventilar los ojos
reprimir la exhalación en su frente
para no obligarme a recordar
que obligarle a ver,
 es obligarme a sentir
Como se cuelan pétalos
perennes en ojal marchito.

 

Palpita la tumba de quienes
se sueñan vivos
El entramado latente a ciegas se extiende
la rama que fue músculo

da sus últimos espasmos de llanto Exprimido
y yo sigo jugando
A alcanzar todas mis piezas
Sin mezclarlas
Con las tuyas, con las de aquel
Con las del otro.


 

ITINERARIO DE VUELCO

(Fragmento)

Noche

Cierro los ojos

como tratando

de sumergirme en mi,

pero a veces los cierro,

como si cerrara la

Tapa de mi ataúd, y

abriera  la oscuridad de mi armario

y siento como si todo estuviera

Sellado,

para que muera de asfixia

y de repente respirar es darle paso

a la primicia: oigo a los grillos

Cantar

... y entonces pienso, si

Ellos pueden cantar, las cosas

No pueden estar tan mal

 en el mundo de Afuera.

(Los grillos no se saben "las mañanitas"

 o soy yo quién no sabe su idioma)

                Día

Todos los días despierto

sintiendo el musgo

y espero estar cuando comience la lluvia.

Yo veré,

como le hago para que el

Tiempo no me alcance,

porque aunque lo quiera guardar para al rato

ya sé que no se deja atrapar.

¡Charcos!

Otra vez trastabillaron mis palabras

hasta caerse y casi romperse la maceta

nomás para hacernos sentir su reguero,

no es que sean torpes

es que son atrabancadas,

no es que sean atrabancadas son alegres,

es que Son ¡madres!

que tergiversan mientras esperan

¿qué esperan en lo que miran la vida?

¿y alguna vez darán la luz?

Abro los ojos

como tratando de envolver

con la mirada todos los sonidos,

la música hace par

Con los ladridos y el vociferar  de las maestras

conforma la onomatopeya del transcurrir de los días,

cacofonías, Polifonías

y una que otra agonía

mueven sus alitas y arrastran sus patitas.

Quiero conseguirme una canción

para guardarla en la alacena

para cuando las ganas y los motivos

dejen de darse en los árboles

-Los últimos estaban maduros-

Eso no es bueno si te gusta

La recolección.

¿Qué, que hago?

siendo liebre, porque hay saltos

que se dan a la orilla de un pequeño

detalle.

No escribo en círculos

porque no Me gusta chocar conmigo,

escribo de forma que no me de claustrofobia

aunque no pueda salir,

Porqué al encierro no se le olvida

Que le gusta recordarme que morder

Fue mi primera forma de hablarle al Mundo,

que a mis pies les da por creer

que el suelo son las nubes.

Por dónde camino

el suelo parece estar plagado

de esperanza silvestre

Ahí mismo donde se extienden las

enredaderas de miedo venenoso

neuro toxina social o evolutiva

de aprendizaje Emprendido.

LIVOR URBIS

I

En cada esquina está

El odio propalando

Su discurso abandonado

A la vehemencia

vestido de vapor de alcantarilla,

El golpe mezquino de la cadaverina

De la noche ya caduca,

Ultraja las rendijas

el cuerpo muge

Ya no le sirve saberse su propia

Gaveta

II

¡una llovizna de navajas

Que rasgue los pensamientos!

Ya no se puede respirar entre

Recuerdos desteñidos

Hay una nata multicolor

Despojos de arcoíris

Desperdigados

Las banquetas tienen

tatuada la cromatografía

de restos que no serán

reclamados

III (Evisceración de la marcha)

Resbala derretida

Por el calor del sueño

la grasa intratisular

de lo que agoniza no siendo

ante aquel bazar de

esplacnografía

cualquiera que crea ver

bien pensara con algún

dejo de diversión que nuestra

mueca estándar es lienzo perfecto

para impostar una sonrisa estilo

Picasso

IV

Hasta el viento se cansa

de tanto no andar

que los mosquitos

lo convencen de venir

y acomodar el sueño

en la banqueta

En ese sueño

Alguien

Arrancó un trozo de significado

A la vida

Eso tendría que bastar

Para que valiera la hemorragia

Amanecer.

PISCA  DE DES(H)ECHOS

             A veces las cosas que están adentro terminan delatándonos, todo por el hambre.

Francisca (Personaje de Las Pepenadoras  de la dramaturga   Alaciel Molas)

Enmudecer la luz

para que no devele el grito

que en cada palpitar se encoje

zanjas cansadas de

asfixia latente

Atisban  el frío 

mis reprimendas afónicas

Quisieron desbordar

cloacas ante ti para

que te arrancarás

el dulce aguijón del

cariño putrefacto

Me oprime tu estridencia

Inmaculada al gritarme

que en sus noches

de etílica pasión la

Brutalidad paseó

sus norteadas manos sobre ti

 y me reprochas por

suplantar tu sitio

Merecido en la bendición

sudorosa y lasciva

Huele fuerte

la nausea dolorosa

que impregna la ropa

que lavo y plancho

encorvándome

a la enseñanza de las piedras.

¡qué bonito amor!

 pasa el tren

y yo corro hacia el

¡Qué bonito cielo!

percutes el aplauso

Que me impacta

Y yo sólo

desparramo el cuerpo

e inserto mis cristales tristes

martirizando el suelo

para que el cielo

se conmueva

¿Qué acaso no se oye

Como vienen las termitas

A tragarse el baúl de las

desapariciones y entregarnos

Lo importante?

  [todavía rechinan vías en

Boca clausurada]

¿Por qué no pude tomar

la realidad de tu bolsa de

tesoros?

Ya no sé como calmar

El ardor de unos labios fustigados

Por la  presunta falta de derecho

La casa tiembla porque

Nadie supo y no importó

Cuando un cinturón no bastó

para sofocar el aliento de

Aquello que aunque no está

Nunca pretendió marcharse.

 

 

 María José De  la Rosa Morales  (18 de marzo de 1988,México D.F)

Incluida en la antología  digital Terrotic , proyecto que se gestó en Twitter (de Cuento de Terror y erotismo) con mini ficción y colaboración en cadáver exquisito.(bajo pseudónimo).

Campeona del Torneo de Poesía Adversario en el cuadrilátero convocado por la Editorial Verso Destierro (2014).

 A finales del 2015 sale su primer libro Madona de la Gaveta 17, publicado por Verso Destierro.

Publicada en la Revista literaria El Humo.

 

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Joe De la Rosa

 María José De  la Rosa Morales  (18 de marzo de 1988,México D.F)

Incluida en la antología  digital Terrotic , proyecto que se gestó en Twitter (de Cuento de Terror y erotismo) con mini ficción y colaboración en cadáver exquisito.(bajo pseudónimo).

Campeona del Torneo de Poesía Adversario en el cuadrilátero convocado por la Editorial Verso Destierro (2014).

 A finales del 2015 sale su primer libro Madona de la Gaveta 17, publicado por Verso Destierro.

Publicada en la Revista literaria El Humo.

 

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