Jueves, 11 Mayo 2017 06:34

Cinco poemas / Larissa Calderón /

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Cinco poemas de Larissa Calderón

 

 

 

¿Cómo le digo a Saúl?

 

De vez en cuando me dedica una mirada

que cruza discreta el salón

cuando volteo para atrás

la tomo mía.

En clase de música

juguetea con mi cola de caballo

cosquillitas en la nuca

me hacen sonreír.

Y pensar en que no quiero la vacación.

Me gusta la forma de ser de Saúl

amable con todos los compañeros

me presta colores gastados

me parecen más vivos su rojo y naranja

y más suaves el rosa y azul.

Platica cosas alegres

A su mamá le dicen “la güera”

yo quisiera ser tan guapa

y con el pelo dorado como ella.

Saúl se ha vuelto veloz manejando bicicleta

le gusta el viento

que lo aleja del calor

y las cosas que no entiende.

Estamos en el mismo equipo

¿Cómo le digo que me gusta?

Casi nos vamos a la secundaría

"¿y si no lo vuelvo a ver?"

alcanzo a decir antes de marcharme

- Me caes muy bien.- sonríe

Saúl no vino a la escuela

la maestra dijo que tuvo un accidente.

A mí me duele escucharlos.

El coma es un momento

donde el tiempo es imposible.

En el patio los niños comentan:

"La Güera  lo incendió

junto a su hermanita."

 

 

La vida del hombre

 

 

Marta lo ve marcharse

los pasos del hombre sin nada

la libertad al dejar todo

dos pisos de casa

ventanas que no volverán a abrirse

la camioneta familiar y las cuentas

que seguirán llegando

Se queda ese pedazo del sueldo

para pagarse la vida

sobre los ojos intranquilos de los niños

El cuidado del jardín dependerá del temporal

y aquel perro

confinado a la angustia.

Marta odia la cordura de aquel hombre

y la fragilidad

la hizo quedarse con las manos vacías

Ahora se instala como Hera

dueña absoluta de un reino

para su tristeza

La tranquilidad tiene precio

para vivir hay que morir

recuerda.

Marta no puede

 con la felicidad del hombre que la aprisiona

le pide más dinero y él deposita

le niega a los niños  y él

los besa entre las rejas del colegio

Marta le grita sobre su amante

y él compra plantas para un nuevo jardín.

Marta necesita los medicamentos

para las noches de soledad

para las tardes de furia

para las mañanas dispuesta

a matar.

Marta ama las lágrimas del hombre

cálidas gotas cayendo

en ataúdes blancos

pequeños cofres de silencio

¿Cómo culpar  a la mujer que todos han vuelto loca?

por los celos la infidelidad el abandono

por la feliz vida del hombre.

 

 

Que nadie hable de ti

 

 

Eras una morrita cualquiera

de piel blanca y pintas en el cabello

del negro vuelto azul con el sol iluminando

la salida de la secundaria

que nunca terminaste.

Hablabas a gritos

y todos volteaban a ver

el tono ronco las carcajadas.

que te mostraba interesante

Que si la migraña Que si la epilepsia

todo por hacer tu gana

canija y altanera

Me matabas de la risa

cuidando que no se acercaran

los babosos de tu edad.

Cuando supiste el embarazo

miraste preocupada

¿Qué vamos a hacer?

Casarnos

Pero soy una niña

Serás mi niña

Y yo era tu pendejo

 el que del otro lado

regresó con todo y troca

a la que subías con tu falda

unas cuadras adelante.

Cómo te gustaba el jale

Yo empecé a trabajar en las minas.

caías preñada a cada rato

adoraba tu panza

tus piernas

tus chichis desbordadas.

y tus dramas

de jaquecas y por siempre los ataques

de la maldita epilepsia

Te pedí que dejaras el desmadre

por los niños

por el grande que lo entendía todo

y porque ya el dinero no nos alcanzaba

entre las recetas tuyas y aquello necesario

para escapar de la vida

como la niña que no dejabas de ser.

Seré el único recordándote

Nadie va a hablar de ti

te borrarás de la memoria

solo yo podré saberte

serás las notas rojas que se repiten

por los mil lados

Porque soy el hombre

y puedo tener lo hijos que quiera

y ahora viviré recordando

a esos cuatro que borraste a tiros

y si no te hubieras dado uno

créeme

yo lo hubiera hecho.

 

 

Chocolates y gelatina

 

Si viviera en el Centro y no en las Colinas

rodeada de plazas rosas de cantera

jardines que descansan bajo la sombra

de edificios coloniales

y sueños mejores.

La clase media es tan opresiva

y hace sufrir a mis hijas

Las llevo a la panadería

comen chocolates y gelatina

Me miran

ríen

veo un agujero en sus ojos.

El insomnio se llama Medea

aprendo a encantar serpientes

mi calma idílica es dormir abrazadas

hot cakes al despertar.

Solo caramelos ofrece el mundo

a la inocencia

Entregarlas como esclavas

con sus dulces intenciones

Saciar su hambre predadora.

Son tan lindas

melenas sueltas

cabecitas de cristal

para mirar al interior

ese instante que se alarga

sin dolor.

Juego con las niñas y el martillo

luego la soga

7, 5 y 3.

 

 

Donde escapa la ternura

 

El puerto asoma por las ventanas del departamento

Ella toma al primero por los pies

lo azota contra el piso

pedacitos de cráneo se incrustan

en la materia blanda

y en aquel probable horizonte

El segundo tiene la misma suerte

la sangre de los hermanos

unida en la duela

entre sus ranuras

Y ya en silencio

piensa mejor puede oírse

sin el lloriquear de los niños

sus tres y dos años

han sido suficientes

y no hay que dejar los rastros.

El puerto en esa calma.

Después de un mes el olvido insoportable

se fracturó

y otra semana La espera

para que alguien reclame en la morgue

los cuerpecitos en partes.

El viento no recuerda sus nombres

ni las noches de horror y tormentas eléctricas

Sin importarle a nadie

sus huellas en este mundo

quedaron sembradas en dos macetas

donde los enterró mamá

aquella mañana de astillas.

Lo difícil de ser bebés

sin poder conquistar

el corazón imposible de una mujer

que se busca en otra parte

Ahí

donde escapa la ternura.

Visto 477 veces Modificado por última vez en Sábado, 20 Mayo 2017 23:15
Larissa Calderón

Larissa Calderón. Originaria de la Ciudad de México, (1978), radicada en Ensenada. Licenciada en Leguas Modernas por la Universidad Autónoma de Querétaro. Diplomada en Creación literaria por la Escuela de Escritores Sociedad General de Escritores Mexicanos (SOGEM, Querétaro). Diplomada en Filosofía, Literatura y Cine por la UCEM San Luis Potosí. Diplomada en Cultura y Civilización Francesas por la Alianza Francesa, sede París. Publicó la recopilación de cuentos “Los colores ocultos” con el apoyo de la Secretaría de Cultura del Estado de Querétaro.

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