Viernes, 28 Julio 2017 03:26

La ciencia del alejamiento POEMAS PÓSTUMOS / Ramsés Salanueva /

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La ciencia del alejamiento

POEMAS PÓSTUMOS

Ramsés Salanueva Rodríguez

 

 

 

 

 

Ella vino

o volvió

a irse la realidad

no se trasladó

quedó

en su mano

breve

pude tocarle

 

 

 

Iba a venir

de alguna historia

o de muchas direcciones

y no para ser ella

una estatua cubierta

de flores y neblina

era a tiempo

su voz

de silencios

una casa donde nadie cultivó

recuerdos ni colores

allí mismo fui

para no verle

respirar en su pasado

la tardanza de los días

 

 

 

Quizás la llamé

en algún sueño

ocurrido

en la desesperación

de la infancia

compartimos

noches

paralelas

ansiedad

de caminar

más allá del cansancio

el momento de ese árbol

donde nos desconocimos

 

 

 

Es tan cierto

nuestro origen

cualquiera de nosotros

puede verlo

como ciegos que no duermen

al menor

rencor

acordamos

la bruma

del tal vez

despertamos

para seguir

ensoñando

 

 

Alcanzó

con el filo

su luz

el abandono

mas la ironía

de todo círculo

fue avanzar

y encontrarnos

en cada punto

del alba

 

 

 

 

Y yo

frente

a ti

y tú

ante

todo

de repente

es claro: la tormenta

¿qué es lo que hubo

antes del rayo y el agua?

el destino

es una revelación

que se espera

en el alejamiento

 

 

 

 

Volverás al parque

sin que alguien lo sepa

te mecerás

entre las rasantes

cuerdas del aire

y serás la niña

callada

del pueblo

de zapatitos

vidriosos

e impecable falda

con aquella mirada

tan pura

como las golondrinas

del desierto

Soy el columpio

que ya no existe

el tronco endurecido

a quien muchas veces

le rajaste tu tristeza

 

 

 

 

soy el hijo del mismo hombre

que te enseñó la quiromancia

y a desprender

las nubes

sin mirar el cielo

Hemos caído juntos

y de tantas maneras

que ya es difícil distinguir

nuestra figura a la distancia,

como si el otoño viniese

a esparcir sus aves

Hemos llegado juntos

a interminables respuestas

sobre el principio y la bifurcación

Hemos llorado juntos

pero cada uno de nosotros

a través de su propia piel

he vuelto a este lugar

sin ti

en la plaza

los ausentes

multiplican

la puntual

angustia

de sus demoras

hemos retardado juntos tanta muerte

 

 

 

Nos reúne el pudor

y el despilfarro

la fe y el egoísmo

el orgullo y la devoción

Nos concierne la sequía

el soberbio trastorno

la pasión fallida

que nos impuso

el dolor del encierro.

Encima de los campos veo crecer

la cosecha del olvido.

 

 

 

Aún estamos lejos,

observamos curvarse la mirada

y la distorsión nos toca

nos envuelve

como un haz de furia

que se apega a la rectitud

en la dimensión de la ternura

los cuerpos se fragmentan

y sus partículas reaparecen

pero nunca coinciden

es como llegar siempre

a no implicarse

en el misterio de cada palabra

cuando alguien cruza la proximidad

de su misma sombra

y ya nada distingue.

sólo queda una hebra invisible

con la que se atan

los nudos de la garganta.

 

 

 

Persisto en alcanzarte,

acorto puentes

reduzco precipicios

extiendo los brazos

para que te afrondes

en mí.

Intento retrasarte

para que no encuentres

el viento

que deja su carburo gris

sobre las tejas de la melancolía

y encorva

la espalda de los jóvenes

que tropiezan como viejos

y hablan de cosas que no entienden

pero deliran por saber

no reconocen

que es imposible

toda restitución de la cercanía

la evidencia inalterada

cuyos rastros confirman

que la fuga

es un camino elevado.

Cualquier señalamiento increpa

el horizonte sin fondo

del vacío que es el adiós.

 

 

 

Estar sin permanencia

es susceptible/

entre un ser

y otro

hay un vértigo

infinito

es la duda

que disgrega

el sitio

según

el palmo

o el codo

el pie

un pulgar

mide más

que un brazo

el tiempo se mide

por constelaciones

 

 

La luna

es aura

y penumbra

a la vez

y tú

eres gélida

y solar,

hay un lapso

ecuatorial

entre nosotros

la piel

es una frontera

para ciertas especies

de lunáticos

solitarios.

 

 

 

De a poco llegas

como una gota que se aproxima

para iniciar en la tierra

su propia historia/ de hiedra líquida.

 

 

 

Te recibo

aunque estés de prisa

desprendiéndote de mí

sin requerir sosegadamente

alguna guerra

o postigo

donde con fragilidad

inicies

tu rojo vals/ de apartamiento

a la distancia.

 

 

 

 

Le falta tu mano

a este camino

de piedras sonámbulas

y soles estáticos

para decidir en tus dedos

la encrucijada de humo

al volver en ti

de todos tus yermos

 

 

 

Habrá

una habitación de niebla

un tálamo de ti misma

un río ensortijando tus senos

una cascada horizontal

suspendida entre tus ingles

que detenga tus lloviznas

y te libere de la noria

que extrae peces de tu vientre

 

 

 

Estoy como vagabundo,

tocando la frente de tu espejismo

lastro con secuelas exteriores

pero alzo mi mano

y tu piedad

es un cuervo que se postra

en la calina de mis hombros,

dádivas de tu impasible

evanescencia

sellan mis rumbos.

 

 

 

 

Ella

inmóvil

recobró

su pisada

la alborada

fue descubierta

se recordó

pura

con su huella

blanda

relegar el desplazamiento

para no residirse

ahora

ni siempre

y nunca

en ningún mundo

que fuese imposible.

 

 

 

 

Varias voces expresaron por diferentes medios, su interés en editar el poemario La Ciencia del alejamiento, de ahí que el gobierno estatal acogiera la iniciativa como parte del homenaje póstumo a este brillante poeta, periodista y promotor cultural. Con la ayuda de Radamés Salanueva y el trabajo editorial de Diego José –quien además nos obsequia un texto introductorio que establece un acercamiento al ser humano y a la poesía de nuestro autor– se concreta esta publicación para beneplácito de quienes conocieron al autor de Cuaderno para estudiar el viaje, al tiempo de incentivar nuevos lectores de una obra que aporta a la literatura hidalguense una perspectiva estética de la condición humana. Que esta edición póstuma del trabajo de Ramsés Salanueva Rodríguez sirva para celebrar la obra y la vida de un autor entrañable para nuestra entidad. Secretaría de Cultura del Estado de Hidalgo

Visto 62 veces Modificado por última vez en Jueves, 03 Agosto 2017 00:54
 Ramsés Salanueva

autor de los libros inéditos Poemas y sonetos de extremaunción, Cuaderno para estudiar el viaje (sobre su visita a Oslo, Noruega) y Libro de agua; además de la plaquette La conjetura de la tarde.
Textos y poemas suyos se han publicado en las revistas Tierra adentro, Danza móvil, Generación, El lumpen ilustrado, El Perro, Horizonte (de España) y El poema seminal.
Como animador cultural organizó diversos encuentros nacionales de teatro comunitario y literatura.
En su ciudad natal coordinó seis ediciones de las jornadas culturales Efrén Rebolledo. Condujo el programa radiofónico “Libertad bajo palabra”, así como “Lienzo”, en el canal 3 local.

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