Domingo, 04 Marzo 2018 07:41

Palabras de ivan Leroy Ayala / a Rostros de ese reino de RAÚL RENAN

Escrito por
Valora este artículo
(0 votos)

 

 

 

 

Palabras de Ivan Leroy Ayala

a Rostros de ese reino de RAÚL RENAN 

 

 

Finalmente se atrevió por principio. Poeta en cama de hospital -no digo más-ha tenido la revelación. Su semblante en piel poblada por capitulares sagradas te hace cerrar los ojos para recordar todas las queridas cosas que han tenido sentido en la quietud de tus palabras. Aquí todos ya hemos dejado de creer ciegamente en la inutilidad de los dioses. En la oración al oro. En la culpa como precepto de una religión para la muerte. En el sufrimiento como vía para la alegría. En la salvación como fin obseso. En el poder. Ello no aparta y si alimentan nuestra profunda devoción por la palabra, por las ideas, por los hombres que le dieron a la humanidad Y no se dieron al dolor. Esto es la mística. La conversación del hombre con el Verbo mismo. La reinvención de los sentidos rostro a rostro con la palabra. El desvelo testamental del corazón hecho coraje que leemos de la única forma posible, el lenguaje. Comienza Raúl en la cuna de cartón a deletrear los nombres de lo prohibido. Balbucea el nombre de Dios masculla el poema criador de los viejos para el ave barro.

 

allá

En la tierra de las ceibas sagradas

-axis mundi  como ejes de la carreta

donde se mezcló la sangre indígena de la resistencia maya

y la del aventura del conquistador perplejo

frente a tus fantasmas

en la tierra de los laberintos subterráneos

alushes y doncellas

Aprendieron a domesticar dinosaurios Y oraciones perpetuas

nació el hombre mitad jaguar

mitad lobo de los mesteres de juglaría

se sentó frente a la mesa para tomar café                  Y  deletrear

el otro nombre de las cosas

Para transformarlas           de cosas simples y desgraciadas

                                                                            en queridas cosas.

 

Los dioses -que también tienen sus propios dioses-dicen:

que saben

que dicen que lo conocen

que en el saludo que se recibe cuando se le extiende la mano

habita una especie de extinción de generosidad

y aliento humano que hace desbordar la ceniza

el café las las tazas

                                la música de las palabras pronunciadas.

 

Dicen los guerreros de la poesía

que sus líneas de la mano son las líneas de su poesía

que la quiromancia es la clave para entender su vida

como la inteligencia

la clave para leer su mano.

 

Sostiene un lápiz que suele perder en cada mesa

dos o tres por poema

pero cada amigo le regala un lápiz

y con todo y pérdidas

tiene libros

como lápices como amigos

como pérdidas

como poemas.

 

Raúl Renán comparte con sus hijos

la sabiduría es de todos

dice un poema que le causa risa

cuando tenemos ganas de enjugar una lágrima

dice lágrimas del poema

entonces las ganas nos dan risa.

 

A menudo sabe que la prudencia otorga mas que la palabrería

aprendió de la zorra y las uvas

qué en la poesía se gasta más goma de borrar que plumbagina.

 

Hace poco estaba muy enfermo en el hospital

su cuerpo niño envuelto en sábanas

hojas en espera de ser

                                     y de ser llenadas de versos

que reposaban hambrientos a la pared

nos dio tanto el miedo

pero su mirada jamás cambió a sus ojos

 

su espalda se mantuvo al pie de tu cabecera

 

Sus palabras denotaban la seguridad de un hombre

cumpliendo

              -un trámite con la vida-          un diálogo con dios

días después ya planeábamos el siguiente libro

la siguiente lectura

el siguiente taller

los recitales            las hijas,      los nietos

los viajes en sí mismo

y en los demás.

 

La Enfermedad fue como un cuento voluntad:

ª tenía otro sentido cuando fue escrita.

Las palabras (tus palabras) han querido que así no seaª

Renán es un hombre que el sello de honor ah su testimonio

dio su palabra

así anda por el mundo reinventando el verbo y sus silencio.

 

Es un rebelde contra la ley

sabes que la mayúsculas se ganan con el sudor de los actos nobles

su vida es sus sonetos

experimento inagotable

                            congruencia encabalgada

nos hace pensar en una sola frase

una sola convicción

toda la poesía

todas las cosas y los hombres

por la alegría de afirmar la vida con dignidad

78 años y más

 

En todos quienes te amamos

Tu palabra hace que el vino sepa honrado

corazón de poeta

almirante de la palabra

cuerda tensa de la ballesta que dispara la flecha precisa al  yelmo

 

hijo nombre de San Sebastián

que llena la oquedad

                         con la miel

De sus lindas                            padre poeta

                                                                     Hasta en tus olvidos

nos recuerdas la presencia incisiva de tus

huesos

Cantas la vida                                           la mujer prohibida

la compasión por el miserable

la denuncia del  latrocinio

                como falta de mundo y  ortografía

parece que lo escribes en hojas blancas

escribes en papel de partitura

palabras de pentagrama.

 

Tus hijos

los que comemos de tu pan de tribulaciones

los que aprendimos escribir que es renunciar

estamos seguros de ser

semilla sembrada en los surcos de tus heridas

en las hendiduras de las arrugas de tu frente

 

y ya te hemos dicho qué somos

                                      

                                           Blanco de tus heridas

                                           por flechas exactas

                                           que nacen con más heridas

                                           por tu cuerpo

                                           de las mismas cicatrices

                                           te devoran tu piel

                                           tatuada de hijos sin brazos

                                           con lengua de tu ballesta

 

Somos semillas de tu laurel.

 

Visto 780 veces Modificado por última vez en Jueves, 15 Marzo 2018 01:11

Deja un comentario

Asegúrese de introducir toda la información requerida, indicada por un asterisco (*). No se permite código HTML.