Martes, 06 Marzo 2018 06:26

Sobre De fragmentación de Rossana Camarena (Texto presentado dentro de la FIL de MINERÍA 2018) / Daniel Olivares Viniegra /

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Sobre De fragmentación de Rossana Camarena

(Texto presentado dentro de la FIL de MINERÍA 2018)

Daniel Olivares Viniegra

 

Todo parte, al parecer, de una sencilla fórmula:

 

En un topacio,

depende de la hora del día

pueden caber

una noche estrellada

o una perla

 

De tal manera lo ha dejado dicho, anunciado o conjurado, el poeta argentino Néstor Cheb Terrab… Y siguiendo otra divisa de este mismo autor, ahora la de:

 

no aguar

en el interior

la fragancia…

sin romper

la semilla

deconstruir

sin romper

el corazón

 

… es que la autora jalisciense Rossana Camarena Meillon, con base en los textos de La fauna de un topacio,  poemario producto de la pluma del escritor antes citado, se da a la muy afanosa tarea de refundar otro universo, ese su propio universo…  (ahora también este universo para con nosotros amable y muy bellamente compartido).

El elemental ejercicio poético así tan sencillamente planteando, desplegado cuasi apenas binariamente al enfrentar/confrontar/deconstruir/desplegar dos visiones/ contraponer simplemente dos espejos… como ya se intuye, es capaz de generar efectos infinitesimales, y no solamente eso sino que al intervenir igualmente el siempre sólo aparente azar da por resultado esta inspiradora y re--inspiradora fractalidad a la que tenemos el placer de asomarnos.

He aquí la maravilla de las simplezas básicas, tal como aquella que nos recuerda que (4) (IV) elementos químicos (Carbono/ Hidrógeno/ Oxígeno/ Nitrógeno), junto con la luz, son las más de la veces la clave detonadora de casi todo lo que es y existe, al menos como materia viva. Pero aprovechemos también la alusión del carbono para (a)tender la analogía poética pertinente… y quizá --en su momento-- si no “entender” sí admirar las respectivas covalencias que Rossana Camarena cataliza mediante el elemental artilugio de la palabra: desde meros polvos curativos (o inocuos venenos), hasta las duras o porosas piedras con las que reconstruye su esencia, su cuerpo y su alma… lo mismo que las piedras preciosas (topacios inclusive) con cuya luz pura y fulgente al final adorna su recuperado cuerpo y alegra su mirada, al tiempo que nombra y por tanto genera (nos recuerda) todos los estados (colores, aromas, texturas) pertinentes por los que pasa o se manifiesta pausada o alegremente (es decir se sol/aza) la materia viva o inanimada… Suma a ello la natural e irrenunciable música de la palabra por lo que hechicera o alquimista, maga-diva o sacerdotisa al fin, mientras nos explica (por supuesto soterradamente sólo una parte de sus fascinantes trucos), despliega ante sí  y ante nuestros admirados ojos y oídos estas básicas sustancias (lingüísticas y paralingüísticas) con la que incluso desde su ausencia se genera la poesía y que son a la vez sustancias-elementos que nutren el potencial universo que nuestra poeta habita (y en el que transitoria-ilusoriamente también por instantes la acompañamos).

Tal pues, la puesta, la apuesta… y sencilla y abiertamente la maravilla: la apropiación y génesis de un nuevo universo, a su vez, conformado apenas con unas cuantas palabras: las únicas, las necesarias y casi las más sencillas, lo que lleva a la comunión de y con los elementos, cuyos detonantes y fuentes: algunas semillas, la tierra, el aire, el sol, el agua; los brotes y los frutos y/o sus fáunicos seres… nos permiten paladear la propuesta de este libro y (a través de él) a su circunstancial ancestro.

Con todo, y más allá de este decantado y aceptado artificio, hemos de destacar que los cantos de Rossana, desde sus irrenunciables oficios de Eva (¿o he de decir, nada prosaicamente, desde su afortunada e irrenunciable condición de mujer?), son igualmente adámicos ejercicios de aceptación, ansia de libertad soltura y vuelo, lo mismo que de afirmación y expansión, bien hacia el universo íntimo, bien hacia el fatigoso cosmos, inabarcable e infinito, más no por ello menos admirable y disfrutable. Y son erotismo, por tanto (danza natural de los animales humanos)… lo mismo que cantos, odas, breves himnos para con el propio oficio de la palabra, por lo que rasgueos previos o pespunteos firmes despliega en todo momento esta cantora, quien no desdeña tampoco la alabanza a otros oficios, así al orfebre, al hortelano, al alfarero…

En lo visual igualmente este propositivo rompecabezas, tiende y propicia su propia cancha o terreno, las más de las veces sin mayores reglas o con sus propias normas (como la ausencia de signos de puntuación y la sólo aparente división de un largo poema en breves poemas, los cuales, a su vez, pueden desplegarse encadenados o no); privilegia con ello el disfrute (el paladeo) y el reconocimiento de los hallazgos propios o del otro (e inclusive los propio o los dejados intens/cionalmente al alcance del lector).

En otro juego óptico y conceptual (un imaginario lejano y otro cercano) que implica concebir al Topacio ya como una isla o apenas como un minúsculo corte de piedra… o en el empeño de usar ante todo las palabras del poema original, la poeta apenas, pero suficientemente, se ha dado licencias para dar cuenta tanto de su personal prosapia como de uno que otro simbolismo nacional.

Si he de creer en la magia he de decir que igualmente el topacio es mi piedra intuitiva por elección y quizá por destino; tras ese nítido azul o sus dejos y reflejos no puede sino adivinarse la poesía, alfa y omega; principio y destino final con el que habrá que reconciliarse la última e inclusive sempiterna mirada de nuestros yertos ojos.

Es de felicitarse ampliamente  entonces este gran ejercicio poético de Rossana Camarena, Topacio ella misma; ella y su mirada; espejo frente a espejo; reflejo (multiplicado) todo el tiempo… Me quedo en el mío, y ella conmigo: ella la mirada y el tiempo, viniendo, yendo, girando…

 

 

***

 

Rossana Camarena, De/fragmentación, Guadalajara (Jalisco), Viejo Cartonero, 2017.

 

***

 

Rossana Camarena (Guadalajara, Jalisco, México, 1968).

Estudió Diseño Gráfico en la Universidad Autónoma de Guadalajara. A lo largo de su trayectoria ha participado en talleres con reconocidos escritores. Actualmente pertenece al taller de

escritura “Al Gravitar Rotando” dirigido por Óscar Tagle, mediante el cual organizan también importantes eventos de promoción literaria y desde 2013 publican un Anuario de Literatura

Breve, ello bajo el sello de casas editoriales como “Dos Filos” y “De lo Imposible”.

La colección la Ronda de los Solos se imprime bajo el sello de la propia editorial (Al Gravitar Rotando) y cuenta ya con veinticinco tomos publicados.

Desde 1996, Rossana Camarena ha publicado en varias revistas y periódicos. Ha sido invitada a varios programas de la red de Radio U de G y C7. Es autora del plaquette Sombra de agua (El Cálamo). Y ha participado en las antologías Niños que se tragan la luna (El Cálamo), Verbo Cirio (Literalia Editores), Al Gravitar Rotando (La Zonámbula) y Hecho a Breve.

Participó en el XX Encuentro Internacional de Poetas en Zamora Michoacán coordinado por Roberto Reséndiz y recientemente en el VIII Encuentro Internacional de Poesía en Galicia, España organizado por el Círculo Poético Orensano presidido por

José Ramón Fernández Morgade.

Su última publicación individual Una mujer, un libro (La Zonámbula) circula por varios estados del país. Su última publicación colectiva “Charlas de Café” (Editorial

Viento Azul) coordinada por la escritora Angélica Domínguez ha sido ya presentada… Mujeres escritoras de mi ciudad, coordinado por Silvia Quezada (Escritora e Investigadora de la UNAM) está actualmente en prensa.

 

Visto 1908 veces Modificado por última vez en Jueves, 15 Marzo 2018 01:06
Daniel Olivares Viniegra /

Daniel Olivares Viniegra

(Hidalgo, México, 1961). Es dos veces normalista y universitario. Académico y promotor de la cultura. 

Es autor, entre otros, de los libros Poeta en flor..., Sartal del tiempo, Arenas y Atar(de)sol. Colabora además en diversas revistas, ya formales, ya virtuales.

Premio Interamericano de Poesía, Navachiste 1995. Pertenece al Comité Editorial de la revista electrónica El Comité 1973 y es coeditor del proyecto Humo Sólido.

 

 

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