Sábado, 17 Marzo 2018 07:18

Feminicidio, una visión crítica a partir del pasado 8 de marzo de 2018. Alicia Marisol Ocampo Salgado y Elizabeth Ocampo Salgado

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Feminicidio, una visión crítica a partir del pasado 8 de marzo de 2018.

 

Elizabeth Ocampo Salgado en colaboración con Alicia Marisol Ocampo Salgado

 

El término feminicidio acorde a la RAE significa: “asesinato de una mujer por razón de su sexo” en estos primeros  días del mes de marzo, la ONU lanzó una campaña #AhoraEsElMomento* que busca impulsar el empoderamiento de las mujeres mexicanas en los entornos rurales como urbanos y el reconocimiento de las activistas.  ¿Si un feminicidio es la expresión máxima de violencia en contra de las mujeres por parte de los hombres, por qué incluso la terminología va relacionada exclusivamente con el campo semántico que gira en torno a lo femenino visto en su sentido peyorativo?

 

Mary Beard, la académica inglesa en su libro “Mujeres y Poder” trabaja el sentido del poder del hombre con una mentalidad occidental en su capacidad de silenciar a las mujeres, lo anterior quiere decir que el grado más elevado de silenciamiento es el feminicidio como una forma de acallar a través de objetivar, castigar, violentar, violar y/o asesinar.

 

El feminicida ( en su mayoría el novio, esposo o pareja de la víctima ) lanza un mensaje hacia el resto de las mujeres y a nivel social de que por mucha que sea la lucha o la denuncia;  ese cuerpo tal parece se marca o transgrede a manera de proceso colonizador, ya que en un proceso de conquista el invasor destruye lo simbólico o sagrado ( senos, vagina, útero, fecundidad ) Un hombre o varios hombres al torturar a nivel físico y psicológico, al infringir dolor o asesinar niegan y castran su propia femineidad.

 

En “ese cállate para siempre” las campañas en contra del feminicidio deberían dirigirse hacia los hombres, es decir desde el punto de vista religioso, político, militar y social.  La ONU así como Amnistía Internacional deben cambiar la perspectiva porque de nada sirve hablar de cifras ( 7 feminicidios diario tan sólo en México o que el 49% de mujeres son asesinadas con armas de fuego, acorde a las estadísticas de la ONU en  el año 2017 ) o discutir sobre la problemática en foros, coloquios o  a nivel de conferencia.

 

El hecho de que una persona vaya a la cárcel a cubrir una condena tampoco resuelve el problema de raíz, que es dejar de vislumbrar a una mujer como “un objeto que es propiedad del hombre”, ya que no sólo paradigmas de corte religioso: la mujer fue creada a partir de la costilla de un hombre, siendo que la mujer lleva la mayor carga a nivel genético y da vida tanto a hombres como a mujeres está presente a nivel de constructor mental. Mientras la situación de una mujer como parte “de la propiedad privada o el Estado heteropatriarcal  sea una norma”  por mucho que se  levante la voz no habrá cambios significativos.

 

Los estudios de Silvia Federici no sólo  dan luz sobre el trabajo reproductivo y de cuidados que hacen gratis las mujeres como sostén de este Capitalismo voraz,  sino que los hombres al ser explotados en su mayoría por otros hombres reproducen esquemas violentos en los hogares los cuales son el escenario común donde se desarrollan los feminicidios. Atacar los espirales de la violencia exige trabajar talleres vivenciales donde se expongan problemas de género desde el nivel educativo elemental  y superior hasta  los medios de comunicación: prensa, radio, televisión e  Internet ya que   conforman mentalidades. El estudio profundo en torno a los problemas de género no le compete exclusivamente a las mujeres sino a los hombres aunque más que el dominio de la teoría, trabajar con las soluciones tiene que ser una prioridad.

 

La censura en redes sociales debería ir dirigida a erradicar la violencia ya que una víctima de violación o los familiares de una mujer asesinada se enfrentan no sólo al victimario, a la propia familia nuclear que por vergüenza o desconocimiento silencia a sus allegados, a la impunidad y burocracia que reinan en los procesos legales,  a los medios de comunicación que criminalizan a las víctimas y hoy en día al ciber linchamiento social donde se culpa y responsabiliza a la víctima no a los hombres que violan, torturan, golpean, están en el negocio de trata, son pederastas o asesinan a la que fue su pareja o a otras mujeres.

 

Si bien los datos que arrojan las estadísticas deben ser revisados desde la visión  del Protocolo Latinoamericano de investigación de las muertes violentas de mujeres por razones de género,  para checar desde qué punto se toman las cifras ya que  el feminicidio es un problema de salud pública que requiere un tratamiento con perspectiva de género en la parte penal,  por ende una serie de procedimientos especializados en el área de Investigación precisamente para darle un seguimiento a los casos desde su gestación, consecuencias, prevención y resolución. Cuando una mujer es asesinada por el novio, esposo o pareja regularmente deja hijos y por supuesto familiares en total desamparo que no sólo requieren reparación del daño a nivel cuantitativo sino evaluar el daño a partir del proyecto de vida de la víctima.   No basta con saber las causas de que algunos hombres oNo basta con saber las causas de que algunos hombres o mujeres se conviertan en feminicida sino la forma de prevención aunque dirigida especialmente  a los hombres. Si se trata de un problema de salud pública: Gobierno-Economía-Salud- Educación- Sistema Legal-Milicia-Empresas-Medios de Comunicación deben trabajar al unísono para erradicarlo.

 

*A nivel mundial, la campaña #AhoraEsElMomento buscará impulsar medidas para empoderar a las mujeres de todos los entornos tanto rurales como urbanos “y reconocer a las personas activistas que trabajan sin descanso para reivindicar los derechos de las mujeres y conseguir que estas desarrollen su pleno potencial”, informó ONU Mujeres. La campaña fue lanzada con el apoyo de la Oficina del Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Derechos Humanos (ONUDH), el Fondo de Población de las Naciones Unidas (UNFPA), el Fondo de las Naciones Unidas para la Infancia (UNICEF), la Oficina de Naciones Unidas contra la Droga y el Delito (UNODC), el Programa de Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD) y el Centro de Información de las Naciones Unidas para  México, Cuba y República Dominicana (CINU), la Unión Europea, el Centro Cultural Universitario Tlatelolco, Cultura UNAM, y el Observatorio Ciudadano Nacional de Feminicidios, una alianza de 36 organizaciones de derechos humanos y de mujeres en 20 estados de la República Mexicana. En México, durante 2016, se registraron en promedio 7 asesinatos contra mujeres diarios, de los cuales el 48.8% se cometieron con arma de fuego, 17.2% por ahorcamiento y 16.6% con objetos cortantes, de acuerdo con el estudio “ La violencia feminicida en México, aproximaciones y tendencias 1985-2016”

 

 

Alicia Marisol Ocampo Salgado, Psicóloga Forense con Especialidad en Género, Violencia y Políticas Públicas UAEMEX. El acercamiento con las personas que han vivido situaciones de violencia de género ha despertado el interés en analizar sus diversos escenarios.

 

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Elizabeth Ocampo Salgado

Elizabeth Ocampo Salgado, Catedrática y escritora toluqueña 1972. Los estudios en el área de Letras Latinoamericanas fueron el parteaguas para el desarrollo de trabajo editorial, poesía libre, relatos breves o ensayos de diversos temas. Fundadora de la página Poesía Libre en Facebook desde 2016. Contacto: @poesiaElizabethOS

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