Viernes, 05 Julio 2019 05:01

EL OTRO ESCENARIO / Homenic Fuentes /

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EL OTRO ESCENARIO

Homenic Fuentes

 

 

 

Esta vez, el último momento  de su transformación y el más placentero fue cuando acomodó la peluca en su cabeza. Dejaba de ser Fabián, para convertirse en uno de los tantos payasos del circo. Enseguida ajustó alrededor de su cuerpo los tirantes. En el camerino, las pinturas y cada uno de los utensilios para el maquillaje esperaban. Miró a través del espejo un rollo grande de cinta adhesiva y pensó brevemente que desentonaba con todos los objetos multicolores. Sin dejar de mirar en el espejo se llevó las manos al cuerpo, sintió una pesadez aprisionando el pecho y su espalda. Hecho un vistazo  al reloj,  un tic tac  no audible se aferró al corazón. Pero esta vez se sintió un payaso perfecto, los grandes zapatos. El enorme traje y  un mínimo movimiento de boca y las líneas marcaban uno redonda sonrisa. Hoy sería un gran día. Camino al escenario hizo un recuento de su viacrucis. Primero las vejaciones en los autobuses intentando hacer reír a todos los pasajeros, para luego recibir a cuenta indiferencias. Luego, las fiestas infantiles a domicilio, ¡cuantas veces lo habían echado a patadas por su aliento alcohólico. Después los burdeles precarios, oliendo a orines. Corriendo  la pintura del  rostro en una vagina oxidada. Las imágenes asquerosas de su vida, serían reivindicadas, nada ha sido en vano. Hoy será un gran día, el odio le brota como agua bendita de las heridas.

 

La función comienza, el payaso brinca, grita, se divierte por primera vez. Aplausos, bravos, carcajadas saliendo de su cauce. La rutina la sabe a la perfección, tantas veces al día, a la semana, al mes, al año… Las personas de pie aplauden, él logra ver los rostros alargados, los cuerpos doblados, y es entonces cuando entiende la verdadera razón del circo: desquiciar, al espectador llevarlo de la mano al sitio más oscuro de su ser para hacer brotar la gran verdad: el gran ridículo de nuestra especie.

 

Los hilos se mueven. El payaso siente un leve roce de la cinta adhesiva  pegado al cuerpo. Las luces se dirigen a él para la gran despedida. Levanta las manos, recibe  los últimos aplausos mientras un olor a pólvora lo desintegran. La explosión extiende sus dedos incandescentes. Hilos delegados de sangre brotan  a velocidad de los oídos, en seguida el circo destrozado, cuerpos mutilados, Mano, hígados, páncreas, dedos, ojos regados por el suelo. Los colores carmesí salpica la vista, el humo crece y forma una gran carpa espesa y negra sobre los cuerpos. El bullicio y la sicosis se desbordan y en el ambiente el gran acto: un payaso desde el otro escenario

                               cuelga

                                         efusiva

                                              carcajada.

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Homenic Fuentes

Director de la revista digital "la Piraña", Editó la revista "Amargo animal" (Ciudad de México 2006). Fue coordinador de la hoja de poesía "La llama ardiente" en Guadalajara. Ha cursado diferentes talleres de literatura: Aguascalientes, con el poeta Ricardo Esquer. Guadalajara, con los poetas Raúl Bañuelos y Julio César Aguilar. Participó en el seminario "Los fantasmas de la carne" impartido por el poeta chiapaneco Gustavo Ruiz Pascasio en Tuxtla Gutiérrez. Participó en la creación de la revista "A la intemperie", (Aguascalientes). Ha publicado en la revista Orfeo, Verso Destierro, El Sótano (Tuxtla), El Barco Ebrio, Encuentos Cercanos, entre otras. Ganó en el 2007 el primer lugar del Concurso Nacional de Poesía El Laberinto, y fue incluido en el Encuentro de Poetas 2007 de Iztacalco. Es crítico de poesía y narrador. Tiene una novela inédita y actualmente trabaja en su poemario "el primogénito de los muertos", de próxima publicación.

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