Miércoles, 04 Septiembre 2019 04:58

Paisaje Vivo / Sirenia Muñoz Malagón /

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Paisaje Vivo

Sirenia Muñoz Malagón

 

El otoño desnuda los árboles

Tapiza de hojarasca los jardines.

El viento despeina

las flores, sus pétalos

   surcan el aire;

aromatizando

de violetas de jazmín,

de durazno

   el entorno.

 

Gira sol, sol gira,

acaricia con tus rayos

el valle;

cielo azul despejado

Nubes blancas

osan cubrir tu mágica solera

en este otoño

de ambiente soñador,

de fuentes cantarinas,

remanso de paz.

 

 

Espíritu Vegetal

 

Árbol de ondas cicatrices

con incisiones

    a punta de navaja

tu tronco es esculpido

Con corazones

Empalmados

       por la flecha

de un cupido.

 

Fechas y nombres

que en la memoria quedan.

Heridas románticas

que ignoran al momento

el dolor

del espíritu vegetal.

 

 

Árbol

 

Árbol que anidas a los pájaros,

eres de suculento fruto,

un tronco de corazones lleno

de esos que los enamorados

marcan con una flecha.

 

Tú, inerte al dolor,

-si el amor te hace fuerte-

compartes tu sombra

con el viajero cansado.

 

Respaldo del estudiante

Columpio de la niña

Amigo de la soledad.

 

Te vistes de verde en primavera

y en otoño tus ramas

desnudas permanecen.

Te abrazas a la tierra

con raíces profundas

ni el viento, ni la lluvia

te doblegan.

Tus brazos siempre

           abiertos al amor.

Árbol

que la tierra fértil

   adopta

y la niña de beber le da.

 

No sucumbes ante nada,

Pero gran compasión sientes

cuando un enamorado

     llega

a contarte con lagrimas

su enorme decepción,

su profundo dolor.

 

 

 

Felinos

 

Con ronroneos leves

paseas tu pelaje en su piel

erizándola con el cosquilleo

que causa este roce.

Te acurrucas esperando su caricia;

la invitación

para el ritual del amor.

 

Suave de mirada tierna

no te inmuta su presencia

ni sus garras ásperas.

Es de torpes movimientos

es natural, no sabe tratar

a criatura tan delicada.

 

Está habituado a la rudeza

así lo enseñaron.

¡Se cree todo un puma!

Y tú, de andar armonioso

y dulzón maullido,

tal vez tengas el don

de convertir ese puma feroz,

en tierno y manso felino.

 

…Pero, qué flojera.

 

 

León / Leona

 

Caminas majestuoso

con la gran melena al aire,

te pavoneas.

         Entre tus atributos

resaltan la furia y la valentía.

 

Tu rugido suele ser feroz

Nos amedrentas, sin embargo,

dependes de la hembra

-clave de la manada-

pues sale de casa a la caza,

enfrenta peligros

en la gran estepa.

 

Ella, cuida a los cachorros,

los enseña a cazar

a sobrevivir.

¿Y tú que haces bestia?

solo sabes rugir por todo,

sintiéndote único.

Defiendes tu territorio,

destruyes para que tus genes

         prevalezcan.

 

Pero ya sin la leona,

     muerto de hambre

         -acorde con Arreola-

terminarás por unirte

        al sequito

de la hiena carroñera.

 

 

 

Mantis Religiosa

 

Quién tuviera el poder

de la mantis religiosa.

Caminar con sigilo

entre el barullo, observando

con sus tres ojos.

Cuidándose de los animales

que la acechan

en esta gran urbe boscosa.

 

Quién tuviera el poder

de girar la cabeza,

camuflarse

cuando siente peligro.

Igual que a ella

quieren poseernos, destruirnos.

 

Quién como tú mantis

Te defiendes, ejerces tu poder

Como las rosas, tienes espinas

Medida de protección

ante el que merodea.

Si te ataca, sujeta a tu presa

Y devora al macho.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Visto 2027 veces Modificado por última vez en Miércoles, 04 Septiembre 2019 05:31
Sirenia Muñoz Malagón

Sirenia Muñoz Malagón,

Nace en Guanajuato, México, en 1965. Obtuvo mención honorífica en el Torneo de Poesía “Adversario en el Cuadrilátero”, Faro Tláhuac, 2014. Su obra poética ha sido publicada en diversas antologías, entre ellas; Pétalo de hierro, Colectivo Entrópico (2015) y Las voces del fauno, Colectivo Entrópico (2015). También ha publicado en las revistas; Reflexiones para un mundo plural Morbífica. En 2017, tomó el Taller “La voz de un poeta en la Ciudad”, impartido en el Museo de la Ciudad, por Adriana Tafoya.

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