Víctor Hugo Díaz

Víctor Hugo Díaz

Víctor Hugo Díaz nació en Santiago de Chile en 1965. Ha publicado “La comarca de senos caídos” en 1987, “Doble vida” en 1989, “Lugares de uso” en 2000, “No tocar” en 2003, “falta” en 2007, “Antología de baja pureza (1987-2013)”, México-DF, 2013, “Hechiza, poemas anticipados”, México, 2015, en “Antología de la Poesía Chilena del Siglo XX”, Ediciones Vitruvio, España, 2016 y “Lo puro puesto”, Chile, 2018. En 1988 obtuvo la primera Beca de Creación Taller Pablo Neruda; en 2002 la Beca de Creación del Consejo Nacional de la Cultura y las Artes. En 2011, 2012, 2013 y 2014 ejecuta el Proyecto Escritos de Sur a Norte, Poesía de Chile en México; en 2015 Fronteras sin Límite, Poesía de Chile en Perú y Bolivia; Poesía Chile en México 2018 y DOBLE VIDA, Poesía Chile en México 2019, apoyados por el Fondo del Libro y la Lectura. El año 2004 ganó el Premio Pablo Neruda en su Centenario, por trayectoria y obra, otorgado por la fundación del mismo nombre. Sus poemas han sido publicados en diversas revistas y antologías, además cuenta con numerosos trabajos críticos acerca de su poesía. Es reconocido como una de las voces poéticas actuales más importantes de Chile. 

 

 


 

Poesía Chilena Actual DOBLES

Eugenio Dávalos Pomareda /Ignolia Mardones

TERCER SET

Selección: Víctor Hugo Díaz 

 

 

 

UN ÁRBOL DE CEREZO


En esta cosa diaria de la vida y de la muerte
Un árbol de cerezo en pleno invierno 
Aguardamos quizás por esos frescos brotes
Y redimidos somos la floración rosada en la cresta de la
Cordillera de los Andes al atardecer
Si un hijo muere o un padre se suicida 
No habrá ese otro posible encuentro de hombres que se aman
sino la nutrida podredumbre de la tristeza: una casa que ya
nunca nadie construirá 
Letreros de luces led por la noche: sonreímos 
Todo se termina / no quisiéramos que fuese de esa manera
menos un ser querido / lo acompañamos al hospital / pasamos
días en la UTI / nadie nos dice nada / el árbol crece con una
fuerza interior silenciosa / conmovido muerdo mis uñas / fumo
aturdido: brotes de luz solo en las pipas de agua
viejas puertas llenas de grafitis 

Incertidumbre / pero insustancialidad / ya mañana
regresaremos como soldados derrotados / llenas las cabezas de
nostálgicas esperanzas / llenas también de batallas inútiles e
insulsas satisfacciones / a querer empezar de nuevo
hartarse de hábitos mecánicos sin sentido
A comer sentados ante una mesa llena de fantasmas               
A vivir como si estuviésemos muertos
A morir sin un acordeón sonando o un ser querido que deje por
uno la ilusión prendida a una mesa de arrimo / brutal maraña
de existencia escrita en ninguna parte / un doblar la esquina
para dar
Con una banda de jazz al té de las cinco de la tarde tocando
El sombrerero loco de Chic Corea

O bien ocultando la vida travestida en los malls
Amanecer contigo abrazados sin perder el tiempo
Amándonos: una broma antes del desayuno

Cubrir con cal los esqueletos / adorarlos en su abrazo            
Al tiempo identificarlos con un número 

Esta eres tú mi amada un fémur con el número 14
Y este hueso roído soy yo querida con el número primo 2   
 
Las naranjas en el anaquel / almuerzo del guardia de turno en
la bodega del museo

Eso / por lo menos: intrascendentalidad
 
 

 

FESTÍN
 
 
Todos sacan una tajada de uno
Y los versos que se escribieron se van a la
Basura
Por dónde empezarán estos miserables 
A desbaratarte?
Huesos tras huesos te lamerán como un amante en celo
No habrá palabra que les sirva
Te gozarán como un manjar
Harán recetas contigo: 
Si con pimienta si con sal si con harina
O un poco de miel para endulzar la piel agria 
Del agobio
Y cuando ya se hayan saciado -si ocurre tal cosa-
Te abandonarán pero llevarán consigo el sabor
De tus tripas y entre sus garras garfios trompas o
Dientes trozos de ti saboreándote aún                                                                                                                             Mientras otros comensales se te apropian 
Para dejar puro hueso y pellejo y uñas
Creciendo y pelo creciendo 
Sin nada más que se parezca a ti
Excepto un intragable y vano anillo 
Que memoria que algún día tal vez 
Fuiste feliz o llevaste a tus hijos al campo
O miraste las estrellas
O te tuvieron entre los brazos
Alimentándote 
Para este festín  
 

 

 

 

 

ESTACION CENTRAL

Estamos solos en medio de este montón de buses taxis y trenes
madrugadores 
Tú me has abandonado aunque vives conmigo 
Da lo mismo que estés o no estés en casa
Da lo mismo que sea un poeta borracho apocalíptico o
Consumista 
Todo se ha perdido 
No existe para mí el otro ni epifanías
Tú eras mi último cable a tierra 
Muchas mujeres hermosas caminan a diario por la ciudad
Pero ninguna eres tú
El amor es una piedra negra cuyo corazón es hierro fundido
Dejemos las cosas así nomás 
sin aspavientos 
Sin hacer de nuestras vida otra mala película de Hollywood 
No nos alcanza para dramas shakespereanos 
Dejemos las cosas como están
Que fluyan 
Yo en mi inmensa soledad
Tú al lado mío
Sola en un auto que se aleja 

 

ESTACION CENTRAL; Eugenio Dávalos Pomareda, Faroaustral Editores, Santiago de Chile, 2019. 

 

 

- Bibliografía

2019 Publicación séptimo libro de Poesía : ESTACIÓN CENTRAL

2015 Publicación sexto libro de Poesía : MITOS O LOS OJOS DE LA PIEDRA

2007 Publicación quinto libro de Poesía : IN MEMORIAM: SANTA MARÍA DE IQUIQUE.

2004 Publicación cuarto libro de Poesía : EL HOMBRE SIN MISTERIO.

1994 Publicación tercer libro de Poesía : ESCRITOS SOBRE ARENAL

1992 Publicación segundo libro de Poesía : NATURALEZA MUERTA

1990 Publicación Primer libro de Poesía : LA COPA DE NEPTUNO - Página/s

 web del autor http://eugeniodavalosp.blogspot.com https://es-la.facebook.com/eugenio.pomare

 

 

 CERDA PIEL, Ignolia Mardones, Ed. Cuerpos Troquelados, Santiago de Chile, 2019

 

Nadie pudo llorar ese día

 

Una postal con los colores ocres de la madre
avisaron la partida del abuelo.
No alcancé a visitar la tumba,
la muerte había hecho su camino,
un camino de cordones mal amarrados,
un surco.
Nadie pudo llorar ese día,
la juventud y la bestia
no permitió tal gesto,
gritar, huir,
fue un sueño.
Desde ese día
miles de huachos maldicen a sus padres,
miles de hijas lloran a sus padres,
miles de padres
son como pájaros,
se echan a volar.
 
 
 
Perras negras
 
La voz de la perra nunca se
escucha,
hay muchos perros ladrando.
Esa noche había despertado con
las perras negras,
esas que cadenciosamente
llamaba Cortázar.
De alguna forma
fui una de ellas.
Una perra oscura y rabiosa.
 
 
 
La herida y el póquer
 
Hay días en que uno desea hacerse daño.
Meter el dedo en la herida.
Atarse a los recuerdos de la infancia.
Perderse en los amores tortuosos.
Sacar a pasear al pitbull.
Despreciar al próximo y al prójimo.
Ser el otro.
Mirar de reojo.
Y soltar el humo con cara de póquer.
 

 

Ignolia Mardones, Santiago de Chile, 1982. La poesía ha sido parte de su vida, a partir de los noventa no ha dejado de escribir versos.

Integró talleres literarios, participó del Colectivo poético “Las Perras Románticas”, realizador de ciclos de poesía con un enfoque de entrevistas

a distintos autores de la literatura nacional, especialmente poesía y narrativa.

Socióloga de la Universidad ARCIS, magister en Comunicación Política de la Universidad de Chile.

 

 

 

 

 

No saben otra cosa sino manejar EN REVERSA.

Víctor Hugo Díaz

 

Así comienzo esta lectura de EN REVERSA de Freddy Araneda Osses, Ed. Cuarto Propio, Chile, 2019; con la imagen final del libro, la que creo, sintetiza icónicamente el contenido crítico-social que está presente como palabra y memoria, imagen y presente, a través de todo su recorrido.

Pero este énfasis puede ser, en este caso, solo una táctica, un material de construcción a narrar; un pretexto de escritura que actúa como soporte para indagar en más amplias y diversas experiencias del habitar en el hoy. Así se va enhebrando la historia de Chile, su quiebre y la quiebra en términos de mirada, con relaciones cotidianas de afectos y necesidades personales, en un parpadeo en que el paisaje externo y sus ruidos, se ven reflejados como efectos y resultados en el interior de la voz de Andrés, el personaje atópico, el único personaje; de algún modo el que somos, solos en medio de todo. Los nombres, las situaciones y lugares que lo rodean, son medios o vehículos articulados que permiten la puesta en escena de este discurso crítico, transparentemente político y actual.

Aquí tal vez radica, emerge y se hace evidente la particularidad de EN REVERSA de Freddy Araneda Osses, porque a partir de la acción narrativa, lo contado a fin de cuentas, se generan otras instancias paralelas, algo así como representaciones teatrales fugaces, donde los personajes invitados operan como portadores de análisis, profundidad y significado, arriba del escenario. En esos momentos, la novela se proyecta a sí misma como en una pantalla de televisión, durante un programa donde estas voces que toman café, son los participantes y panelistas. Sin duda un excelente instrumento, recurso y estrategia de montaje.

EN REVERSA, mezcla ficción y actualidad explícita, recurriendo a diversos registros que generalmente no se encuentran, que nunca viajan juntos en el mismo vagón del Metro: actuación, escenario, planos, narración y diálogos; articulados para así alcanzar mayor contundencia formal y expresiva.

Otra consecuencia estética de la lectura de este sólido libro, es la permanente sensación de carencia y traición; eso que siempre está ausente, inconcluso, adeudado y faltante; subrepticio tanto en el imaginario íntimo como en el público.

Por otra parte su evidente contenido político y su presencia temática a través de toda la novela, nos señala y expone el egoísmo, la indiferencia, la soledad como posesión y un futuro poco prometedor, si no inexistente. Propalando el fracaso de los grandes relatos, los proyectos colectivos y las promesas.

Ya hacia el final de sus páginas, el autor nos vuelve a desviar del camino, instalando ante el lector una nueva tonalidad, un nuevo registro del cual valerse para enriquecer, sorprender e inyectar mayor goce y dinamismo a la lectura, igual que ese último músico que se integra a la orquesta, ignora la partitura y lo cambia todo. Me refiero a ese melancólico gesto discursivo que en su recorrido hace un viraje hacia el comic; ahí donde se entrecruzan las historietas de guerra, la caricatura y el gran chiste Patrio.

En los ojos un viaje, un texto siempre en movimiento; porque el desplazamiento es la forma, contenido y funcionamiento mismo de este libro.

Para quienes habitan la realidad como interpretación y constante movimiento, esta Escritura, por sus singularidades y características, se podría representar mediante la imagen de un vehículo público textual en circulación; donde las voces y personajes abordo, podrían leerse entonces, como pasajeros transitando y transitados por la ciudad en Modo Escenario, extrañando un país que nunca fue, por una calle de doble sentido llamada “tiempo”. Inhalando cada mañana, dentro y fuera del libro, incertidumbre y frío. Posando incrédulos para una selfie generacional, pero en negativos; registro y metáfora acertada del fracaso de un modelo que nos muestra, que la palanca de los cambios prometidos… se sigue manejando EN REVERSA.

 

 

Santiago - octubre - 2019

 

 

 

 

Poesía Chilena Actual

DOBLES

Domingo Díaz /Roxana Miranda Rupailaf

SEGUNDO SET

Selección: Víctor Hugo Díaz

 

 

 

 

 

 

EN LA CANCHA

Los hombres de gris manejan 
la carpeta bajo el brazo
y conversan de fútbol

Sacan la voz para defender a sus ídolos
-que le pego con la zurda, con el borde interno,
con el empeine…

Hablan de su nuevo auto
-es mejor que tener a un hijo 
él no me falla…

Cuando ríen, es una risa falsa
fuerte y rápida.

Buscan siempre la mejor tajada

Dejan miserables propinas
y fuman cigarrillos suaves.

 

 

 

LLAMADA DE INVIERNO

 

En plena lluvia
con pantalón de verano y polera

con ropa interior rota
y solo una moneda 
para hacer la llamada

Nadie al otro lado de la línea

Le di golpes al aparato
y empezó a caer
el necesario metal
que recojo uno a uno

con la vergüenza de que todos miren.

 

 

ESA CANCIÓN QUE NO QUIERO OÍR

 

Ahora que está conmigo echo de menos

esa época solo.

 

Llego a mi lugar, escucho sus lamentos

y la canción que no quiero volver a oír.

 

Veo la semilla

el desgaste natural de las piedras

la deformidad de su cuerpo.

 

Escucho como se habla del peso

y de la apariencia.

 

Escucho el ruido de la galleta eléctrica sobre la cerámica

la gotera

el ciclo de las cosas.

 

 

 

 

Domingo Díaz, Santiago de Chile, 1957. Ha publicado Turno de día (2008), Tara (2010), Herido de vida (2013, primera edición Chile, segunda edición México). Ha participado en diversos Encuentros literarios, leyendo sus textos en Universidades y centros culturales, publicando parte de estos en revistas y páginas web. Fue fundador de la revista de literatura El Ermitaño. Forma parte de las antologías Lector se busca (2002), Los Premios (2005) y Onomatopeya. Antología de poesía chilena (2012) presentada en la Feria del Libro de Guadalajara.

 

 

 

 

1

Me dejo peinar en el ensueño mal de ojo es esto

Pasmo de corazón dice mi orina

Agua de carmelitas untadas a la lengua

Punza la pena de los abandonados

Mal de ojo es esto

Falta tu líquido mezclado con mi orina

Mixtura de humores mi mal

Mal de ojos es

que me arranques los cabellos tras las sábanas.

 

2

 

Repito este mi rezo por si vienes.

Aquí, frente a las olas me arrodillo.

Invoco tus cabellos anudados por la sal.

Espero a que aparezcas en la tercera ola niño-pez.

Que me trague el mar.

Que me lleven desnuda por la espuma.

Y allí, donde entre piedra venga arena.

Espero me ilumines en la tercera ola.

Ya sabes que son tres los arco iris derramados en el aire.

Ya sabes que me duermo entre las rocas esperando a que aparezcas.

Repito este mi rezo hasta que vengas.

Envuelto en esas algas que te crecen desde el sueño a la tristeza.

 

 

 

3

Abiertas las lunas sobre el barco
de las fiestas.

Blanco es el niño en el círculo
que lo devuelve al llanto
y a la inocencia de verse repetido
en los ojos de la madre.

Él sabe que son tres los arco-iris
que pasan por mi sangre.

Él sabe y lo repite con su oleaje.

Para él abro este mar.
Para que pasen
sus caballos por la sal
y no se ahogue.

Blanco,
transparente,
es el niño que gira diez veces
en círculo a la izquierda.

Repite el mismo movimiento
y yo extasiada
comienzo a morderle en cuatro lenguas.

Y son tres los arco-iris que él me sabe.

Y son cuatro los colores que hay adentro.

Y él todo lo sabe por presagio
por sueño venido y repetido.

Vaticinio de lunas cayendo en las almohadas
del niño atravesado por los peces.

 

 

 

 

 

Roxana Miranda Rupailaf ( Osorno, Chile,1982) Ha publicado "Las Tentaciones de Eva" , Premio Príncipe concurso Luis Oyarzun. Región de Los Lagos (2003), "Seducción de los Venenos (Lom, 2008)," Shumpall " (Del Aire, 2011 /Pehuen, 2018), Kopuke Vilu (Pakarina, Lima 2017) y " Trewa ko" (Del Aire, 2018) El 2012 recibió el premio Municipal de Literatura de Santiago por "Shumpall". Además ha publicado en antologías y diversos Encuentros de poesía.

 

 

Poesía Chilena Actual

DOBLES

Selección: Víctor Hugo Díaz

Primer Set:

Ingrid Escobar/Miguel Ángel Guajardo

 

 

 

IV

 

Hijos del roce que arrasa

hijos del toque de queda

pobres pagando peajes

 

bajo la luz intermitente

de manos sudadas

caricias desplazadas

mortificadas de vez en cuando

 

ciudad sesgada bajo el eclipse

rostros derretidos en la fábrica

ruidos acompañan nuestro espíritu

 

hijos del hambre, hijos del desastre

bandera empapada de aguas servidas

cuarenta y tantos esperando el sol

 

disparos en la muralla de la inconsciencia

silbido nocturno orillado en la calle

maquinaria bestial

recorriendo el tiempo que apremia

 

tu garganta que sangra

en el regocijo de los nombres

 

hijos de la espera, de la historia inconclusa

nada de roces, nada de manos sudadas.

 

 

XI

 

Mal Agestá te dicen

desgarbada

rodillas peladas

sobre el piso de tierra

 

Mal Agestá, espalda crujiente

bajo el azote del nacimiento

borracho de la noche

 

turbia en el patio

de las princesas pulidas

azorochada por la mirada

del cristo en la muralla

 

Mal hablá predicadora

dueña de las esquinas humeantes

mujer danzante en las canchas de tierra

 

Mal Agestá, pies descalzos

sobre la lluvia

 

Penitencia continua

de los deseos malintencionados

de tu raza maldita

 

mal encajá de la divina comedia

en tus redundantes lamentos

 

¡Ja! saltaora de puentes y cornisas

encarnación de la mama santa

dibujante de niños

 

Mal Agestá

los grados se empinan sobre ti

y tú debajo del árbol... pordiosera.

 

XII

Las lágrimas de mi vecina

viven

en el cerrojo de su puerta

puedo verlas bailando.

 

su cabeza estalla

en la ventana de su casa

puedo verla sangrando.

 

los ojos de mi vecina, buscan

en sus húmedas cuencas

puedo verlos escapando.

 

 

Ingrid Escobar Melio ,Santiago de Chile...Terapeuta ocupacional ,librera y poeta ,NO proviene de las aulas académicas , tallerista de Germán Carrasco y Dámaris Calderón ,invitada a festivales poéticos a lo largo del país , festival de arte penitenciario en Valparaíso , Matute poético en Iquique ,entre otros . antologada en páginas web , revistas y antologías poéticas como por ej Simpson 7 de la Sech, VaronA de calibrar ediciones , Santiago Locura y pánico de Santiago Ander .En el año 2015 lanza su 1er poemario,La Mal Agestá por Editorial Piedra y el año 2017 su 2do trabajo Lobotomía bajo el mismo sello editorial . Actualmente trabaja en su tercer libro.

 

 

 

 

 

 

El mejor encuentro

 

El mejor encuentro es el de no abandonarnos

El de pensar que todos los autobuses de la ciudad

No llegarán a tiempo en primavera ni en invierno

Y que nos dejarán esperando sin importarles nada

En un paradero donde la luna fallece

 

Allí estuvimos sin reconocernos en nadie

Mirándonos a los ojos eternamente muertos

Soñándonos fugazmente libres.

No pudimos nunca dejar las tumbas de la vida

Porque la agonía a veces suele ser placentera

 

El mejor encuentro es dejar pasar los años

El de acariciarse contra las paredes del recuerdo

Y colocar en cada grieta una risa para que no mueran.

Permitirme orbitar el perímetro del infierno

Sin dejar caer la imagen de tu cuerpo al agua

 

No habrá despedidas en los andenes del metro

Por donde ni tú ni yo dejamos rastros de felicidad

Fuimos el eco absurdo de los viejos vagones cantando

Un círculo que se encogía mientras más llorabas

Una historia sin fin mientras yo más escribía

 

El mejor encuentro es el de no encontrarse

El de pensar que ninguno de los dos estará desnudo

Para cuando los girasoles sean el centro del universo

Yo me quedaré sentado en una plaza esperando

Que el otoño haga caer poemas de los árboles

Y tú seguirás caminando ciegamente al paradero

Donde ningún autobús te llevará ni al edén ni al averno.

 

 

Y la noche entró por mis manos y mi boca

 

Había lágrimas en todo su cuarto

Un laberinto de puertas cansadas

Que se perdían en una ventana

Ella no sabía que yo conocía su camino

Menos que siempre terminaba perdido.

Las cortinas eran el telón de un gran teatro

Encontré algas y pájaros anidando en su cama

Luego; la noche entró por mis manos y mi boca

Y resbalé orando en su gruta que me esperaba.

Se me gastaron los labios de tanto beber vino

De descubrir océanos nocturnos enredados en su pelo

No había otro camino que el de la tempestad

Y cruzamos sin miedo el límite del humo en el espejo.

Cada uno murió en su trinchera

Había tantos duendes y hadas en su casa

Que yo no quería que el cuento acabara.

 

Mientras pienso en el Bing-Bang

 

Busco en tus ojos lo que nadie podrá ver

Y en tu mirada se fragua el tiempo de los espejos

                                                /en que no aparecí.

Hoy te besé mientras pensaba en el Big-Bang

Y en la profundidad de un agujero negro

Un niño dormía esperando la creación del universo

 

Apagué todas las luces que no me dejaban verte

Oprimí una sombra contra mi pecho

Sangré las hojas del árbol cortado para mi ataúd

Sumé tu soledad con la mía

Y en nuestra cama estalló la muerte.

 

 

Miguel Angel Guajardo. Ingeniero en Ejecución Industrial de la Universidad Tecnológica Metropolitana y Analista Químico de la Universidad de Santiago de Chile. De residencia en la comuna de La Florida. Fue alumno del taller dirigido por el poeta Floridor Pérez (Café Literario de Providencia). Ha siso incluido en diversas antologías, como: 3ᵃ Antología de poesía rayentrú, Muestra (anti) antológica de nuevas voces: Por si acaso alguién quiere llorar, además de ser publicado en la revista literaria de poesía Safo. Su obra ha sido premiada por el concurso literario “Escritores para Chile”, de la comuna de La Florida, con el primer lugar en poesía (2008 y 2011) y varias menciones honrosas. En Junio de 2018, publicó su primer libro “Mientras Pienso en el Big Bang” de la mano de la Editorial MAGO Editores.

 

 

Poemas seleccionados  de los siguientes libros:

 

Mientras pienso en el Big Bang Miguel Angel Guajardo MAGO Editores, Santiago de Chile, 2018

 

 

Mal agestá / Mala gesta / Mal gestá, Ingrid Escobar Editorial Piedra

Santiago de Chile, 2015

Martes, 04 Junio 2019 05:39

SELLADO AL VACIO / Víctor Hugo Díaz /

 

SELLADO AL VACIO

Víctor Hugo Díaz

 

I

 

Decir No es como identificarse

 

es apostar al paradero de los objetos

                               que siempre se pierden:

nos abandonan, se niegan a dejar la casa

 

Como escribir sobre la piel

con el brillo cortante de una moneda nueva

que cambia de bando

 

que se gastará de mano en mano, cerrada

perdiendo el valor, entre pulgar e índice

 

sin escuchar las contraindicaciones

ni sentir miedo a los minutos de tiempo agregado.

 

Nunca ha manejado automóviles

Pero conduce una extraña manera de vestir

donde el Cambio Marcha Atrás

                                                  dejó de funcionar

 

y la película        la otra      la de la pantalla

                se nos va pasando más lenta que la mirada.

 

El primero que muerde la mano, cierra el trato

Sus ojos solo saben leer nuevos ruidos

Talón y muleta dialogan en voz baja

 

golpean césped, pavimento, aluminio y huesos

hasta entenderse en la misma jerga:

Un paso cada uno, un sonido a la vez

en tono bajo metálico

 

el instrumento musical en dedos inexpertos.

 

 

 

II

 

El otoño cumplió su mayoría de edad      

y hay un último fruto que se resiste a la caída

 

El que se echó adentro todas las sobredosis de sol

                                  en esos días de alto consumo

Cuando los nombres amanecen tarde

 

y escapan de la inundación…

 

…recordando escalones y nidos usados

por donde alcanzar la copa del árbol más viejo.

 

Es como limpiarse los pies, por todo lo cometido

                                                       antes de entrar

                                                       y cerrar por dentro

dando de baja las sobras

que se quedan de este lado

 

Los mismos desperdicios que ahora desconfían de la Luz

de esa que nadie sabe si sigue encendida

cuando cierran la puerta de Congelador

 

Sellado al vacío.

 

 

Jueves, 04 Abril 2019 07:08

PARQUES EN GUERRA / Víctor Hugo Díaz /

 

PARQUES EN GUERRA

Víctor Hugo Díaz

 

 

 

 

PARQUES EN GUERRA I

 

“Todo lo que miras…. lo vuelves un vicio”

 

                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                           MADRE

 

 

 

El calor seco ya está en retirada

y un sol de Paz abandona el campo de juego

 

                                 Los vehículos estacionados

son relojes de sombra

que sólo se rigen por el horario

en que excretan los pájaros

 

                                             manecillas

que pueden cambiar de pista     

                                              /detenidas   

sin moverse a exceso de velocidad

 

Por la ventanilla botan envases

                           con sobras de música

 

Dejan atrás obstáculos

                                   /exhalan su edad

                                       /la marca

                                          /el Modelo y número

hasta que la tarde se convierte

en un bello y violento paseo por el Parque

 

Los disparos vienen desde todos los flancos

Son municiones de Agua   

                                        /de bajo calibre

que precipitan sobre el césped en guerra

 

Junglas del Sudeste asiático

                                 /vistas desde un Drone

a la Altitud de estos ojos

 

Batallas en miniatura

donde las mangueras de riego hacen nudo

                                      /tendiendo emboscadas

 

dibujando los frentes de combate

mientras sus gotas impactan en tobillo y muleta

                                              en aluminio y huesos

 

Selva húmeda en rehabilitación

                                                     /a cada paso.

 

 

 

 

PARQUES EN GUERRA II

 

                                                            Mangueras de regadío      municiones de Agua

                                                                        de bajo calibre      Parques en Guerra

                                                                        Selva húmeda

 

El regalo en boca

es la pesca industrial que deja el sabor

 

Plástico en la carnada      letras de canciones

que quedan atrapadas en las redes

junto al cardumen de Bancas del Parque numeradas

desde donde ver los combates de la tarde

                                        … Tan lejos del frente

pero igual habitadas de algas y tiroteos

 

Bancas ancladas en terreno alto

                                           /lejos de las gotas

donde todo lo que sucede y no se mueve

sirve de Blanco a los francotiradores

 

Ocupan buenas posiciones frente a la escena

                                          desplegadas sobre el Campo

según las órdenes que dicta el Manual

 

según el Diagrama hablado en sonido bajo

 

siguiendo los Planos de Construcción

del único secreto proyectado en el césped

                                      /luces

                                               /Gigantografía

La cara de Los Andes en cartón piedra

                                      /que mira a la ciudad

 

Ahí se exhibe la Colección de Armas:

herramientas culpables de falsas torturas

Planes de ataque que el enemigo conoce

 

algunos microgramos de Realidad

 

Papelillos de realidad, adulterados

el día en que se inaugura una Carretera Privada

 

camuflada con señaléticas y tatuajes

que por hoy

                    /hasta ahora

 

indican gratis por dónde no hay que ir.

 

Parques en Guerra       tobillo y muleta

                                    /huesos y aluminio

Selva húmeda en rehabilitación

                                                    /a cada paso.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Del libro en Construcción: SELLADO AL VACIO

 

Martes, 30 Octubre 2018 21:04

LA CASA BARCO / Víctor Hugo Díaz /

 

 

LA CASA BARCO

Víctor Hugo Díaz

 

                                                                          

  a Dominga en Domingo

 

Fue construida con madera salada

y le apodaron Paraíso

 

Es capaz de viajar sobre arena y cemento

El sol nublado, las sonrisas de verdad

y la brisa, son el combustible de esta nave

 

Su proa nunca ha enfrentado mareas

pero sí tormentas, bruma y requeríos.

 

Sus capitanes toman curso cada día de cada año

Atracando en puertos, batallas y épocas

sin moverse de ahí     sin dejar nunca el puente

mientras que la tripulación, quienes habitan la cubierta,

son cactus, ladridos, flores y árboles frutales

que plantaron juntos.

 

La carta de navegación, la de anoche

y todo lo que sucedió, ya no está

                                                se la llevaron temprano

ahora es parte de un cargamento de basura valiosa

                                                        con alguna dirección

dentro de un camión recolector fabricado en Asia.

 

Ellos prefirieron quedarse y tomar el rumbo

                                                         sobre suelos y mares tóxicos

pero los más contaminados de belleza

 

esos que permiten ver poco y muy claro

                                            casi con transparencia

y así entender lo que es un litro de pan

reconocer con el tacto un rostro en la oscuridad

leer y transcribir los sonidos

que gritan las piedras del patio

cuando las pisan en primavera

 

Ellos navegan cada día de cada año.

 

 

 

 

Todo el equipaje


Antología Poética

Como plumas de pájaros 
Chary Gumeta 
Biblioteca Chiapas, México, 2016

Por Víctor Hugo Díaz

 

 

 

 

 

Desde el principio y hasta el final de este bello e intenso libro, es como abrir y cerrar una maleta de viaje, como la vida, un abrir y cerrar los ojos, una maleta con todo el equipaje que llevamos muy adentro.

Como plumas de pájaros es una Antología que unifica lo más significativo de la obra poética de Chary Gumeta, poeta mexicana. Pájaros que siempre están en viaje, pero de algún modo también, siempre anclados a la nostalgia y a lo que ha quedado atrás: personajes, voces, cuerpos, lugares.

Una voz poética permanentemente atenta, con los ojos abiertos como un chillido en el oído de un sordo, pero a la vez con temor a la finitud y a estar a solas rodeada de muertos e iniciar un viaje a ninguna parte.

Hay alguien que deja sueltos los pájaros en enero pero no sabe cantarle al fuego, pero sí a los corazones que arden entre los surcos de un poema.

Como señalaba, un gran peso de este equipaje son las pérdidas, lo dejado atrás y que ya no es, se quedaron en aquella fecha/ que borré con la primavera o te volviste aire para quedarte con nosotros.

Otro peso importante es el sentido crítico y social, hablar de la acción, ya que mientras se escriben líneas unos padres buscan desesperados/ a sus hijas e hijos desaparecidos… hasta entre las piedras más pequeñas de su pueblo. y la cobardía me ha llevado/ a la tristeza y el desgano,

El equipaje contenido en esta Antología se desplaza como plumas de pájaros eludiendo los controles, evadiendo a las aduanas del sentido y la memoria; su contenido no es más que el peso de lo real, la poesía, es decir el peso de la experiencia: como morir cada día, como las caracolas que te cuentan un secreto que todos saben. Sólo quemaduras de luciérnagas actuales, pero a pesar de todo: el sol y la añoranza ya están entrando por la ventana.

Madrugada , Santiago de Chile, febrero, 2018

 

 

 

 

 

De ausencias

Al abrir la puerta de la casa
el silencio pregunta por él,
este estar a solas
no le hace bien a los sentidos.

 

Habla con los ojos
quizá te escuche,
regresa al quicio de la casa
y en compañía
reanuda la aventura inconclusa.

 

Sé que lo has querido
lo has tocado en torrentes
has acariciado su rostro
y tus manos reclaman su ausencia.

 

Hoy,
al abrir las ventanas de la casa
te gritaron su dolor
por no encontrarlo,
preguntaron por tu sentir
que miraban desde el horizonte.

 

Y esa cocina solitaria
está triste,
ya no prepara alimentos.
Sólo tienes la certeza
de que el llamado de las horas
destrozan tu corazón
y nadie te consuela,
tiritas bajo el manto de la noche
mientras navegas
sobre mares de recuerdos.

 

La llegada de los pájaros
anuncia el amanecer
y él no está;
persiste su falta de cuidado,
de sentimientos, de estar contigo,
te convences por fin
que no has aprendido
a andar a oscuras,
necesitas la lámpara de sus deseos
para encontrar esa boca reposada
que te hable de amor,
de nostalgias,
del desamparo.

 

 

Para mi padre, a quien aún sienten mis manos

La noche abre sus puertas, 
me reciben las tinieblas 
y en sus labios la señal del silencio. 
Un vacío enorme vive en la casa 
desde que te fuiste.

 

Entonces mis lágrimas te extrañan, 
mis manos te extrañan, 
mis ojos te extrañan. 
Ya no te escondas en esa soledad fugitiva de mi vista 
donde la memoria juega a solas 
a olvidar el recuerdo de tu sombra, 
insisto en espiar tu rostro.

 

Mis pies sensitivos 
son torpes ante el tropiezo con la vida, 
pobres
necesitan caminar sobre estrellas 
para arrancar las costras de las heridas.

 

Padre, hijo, hermano, 
descansa,
sé que duermes a solas con fantasmas, 
mientras respiro el llanto en tu ventana 
me acostumbro a mirarte en tu retrato.

 

 

 

Vienes a veces, Marcela, 
en tropel incontenible, 
arrebatada y loca.

 

Tus entrañas 
deshacen virtudes, 
se convierte en refugio de animales. 
Con paciencia y por costumbre 
te levantas a encender el fuego.

 

El calor de tus manos 
descubre nueva vida, 
el día renace, 
la savia también.

 

 

 

En la expansión de la memoria 
vive la nostalgia, 
es habitación llena de espumas 
donde se esconde el recuerdo 
de quien va al encuentro 
con estrellas.

 

 

 

Llueve, 


es diferente a las lágrimas. 
Más bien, 
es el zapateo 
de un ejército de hormigas. 
Llueve, 
nada es diferente 
sólo que ha mojado 
mi cabeza.

 

 

 

 

Soy la desconocida de tu vida 

 

pececito ignorado en la pecera 

saltimbanqui de perro callejero.

 

¿Dónde comienzan mis pasos por ciudades, 
sabe alguien? 
¿Dónde me pierdo 
con burbujas en la piel sobre la calle? 
Sólo en el rincón 
encuentro el camino de la tarde.

 

Empieza la aventura pasajera, 
ignoro si Dios me mira silencioso 
o con gritos fascinado por las sombras.

 

La voz camina con el eco, 
se ensombrece con las aves, 
no acepta el silencio cuando no hablas.

 

 

 

Si usted devela este misterio 
es una bestia 

Ch. G.

 

 

 

Mi casa se encuentra a la orilla del acantilado. 
Todos se acercan con el miedo en las manos 
ofrecen una disculpa por sus vicios sin sosiego. 
El que no tiene temor 
es un tonto que quiere jugar al valiente, 
sólo vivirá hasta que el cobarde quiera.

 

Cada hombre es constructor de sus ideales, 
camina sobre su destino con un látigo en la mano 
espantando los obstáculos, 
con improperios, 
hace malabares para que no entren en su casa.

 

Que todos sepan que la inmundicia está viva 
y se introduce en los hogares impunemente 
donde la virtud se ha tirado a la basura 
y las buenas costumbres se han echado al inodoro.

 

En mi casa, 
los pájaros anidan en la cabeza de Medusa
y siguen vivos, 
así la tarde penetra en la rendija de mis años 
y aún camino.

 

 

 

 

 

 

 

Chary Gumeta (María del Rosario Velázquez Gumeta) Chiapas, México.Licenciatura y Maestría enfocados a la Educación, Promotora Cultural de arte y Literatura. Ha publicado en diversos medios de difusión, Libros de investigación histórica regional y Libros de poesía entre los que podemos mencionar:

  • VENENO PARA LA AUSENCIA (PublicPervert, 2013, México; 2ª Edición, Argot Editores, Guatemala, C.A.)
  • PERLAS DE OBSIDIANA (Espantapájaros Edit. 2014, México)
  • POEMAS MUY VIOLETAS (Edit. Metáfora, 2016, Guatemala, C.A.)
  • COMO QUIEN MIRA POR PRIMERA VEZ UN UNICORNIO (Edit. La Chifurnia, 2016, El Salvador, C.A.)
  • COMO PLUMAS DE PAJAROS (CONECULTA-CHIAPAS, SC., 2016, México)
  • BAJO LA SOMBRA DE LA CEIBA (Edit. Poe, 2017, Guatemala, C.A.)
  • TAMBIEN EN EL SUR SE MATAN PALOMAS (Edit. La Tinta del Silencio, 2017, México)

Ha sido incluida en antologías de varios países entre los que podemos mencionar “Y PORQUE NO PODEMOS CALLARNOS” (Edit. El Perro Celestial, Bolivia S.A.), POETAS POR AYOTZINAPA. ANTOLOGIA BILINGÜE. (México-EU., Edit. City Lit.) EL TURNO DEL DISIDENTE (Edit. Metáfora, Honduras, C.A.), por mencionar algunos. Ha participado en Festivales de Poesía en varios estados de México, Guatemala, El Salvador, Honduras, Costa Rica, Perú, Argentina, Bolivia, Colombia, España y Francia. Su poesía ha sido traducida al inglés y a las lenguas originarias Zoque y Cakchiquel.
Ha Presentado libros y realizado conversatorios en Ferias de Libros como la FILCH-FERIA INTERNACIONAL DEL LIBRO CHIAPAS-CENTROAMERICA (Chiapas, México 2012 AL 2016), FIL GUADALAJARA (México 2015 Y 2016), FILGUA (Guatemala 2015), FLEX (Quetzaltenango, Guatemala 2015), FERIA DEL LIBRO DE LEON (León, España 2015), FERIA DEL LIBRO DE TOULOUSE (Toulouse, Francia 2015) FILIJC (Guatemala 2016). Como ponente ha participado en el VII y VIII COLOQUIO DE CULTURA MEXICANA DE LA UNIVERSIDAD DE GUADALAJARA (2015 y 2016); 1er COLOQUIO DE HISTORIA Y SOCIEDAD EN LA LITERATURA EN CHIAPAS (2017), organizad por la UNACH.
Ha sido jurado en la categoría de Poesía en el Décimo Tercer Concurso Literario Gonzalo Rojas Pizarrro 2015 de Lebu, Chile. Por su trayectoria ha sido reconocida por el Suplemento Cultural Rayuela del periódico Péndulo. A través de la antología VOCES DE AMERICA LATINA (Edit. MediaIsla, E.U.), sus textos son parte de la cátedra de Literatura en la Universidad Hunter College of New York.
Como promotora Cultural realiza eventos culturales de arte y literatura en diferentes lugares de México y otros países. Ha contribuido a la relación cultural de algunos artistas extranjeros con Chiapas a través del intercambio. Actualmente es coordinadora del Festival Internacional de Poesía Contemporánea SCLC y de Literatura en el Festival Multidisciplinario Proyecto Posh.

 

Martes, 06 Febrero 2018 18:15

POR ORDEN DE LLEGADA / Víctor Hugo Díaz /

Fotografia juanossandon.cl

 

 

POR ORDEN DE LLEGADA

Víctor Hugo Díaz

 

                                                                     A Carlos Humberto Díaz.(1925-1973)                             

 

                                                                                        “… nos envidian porque cada momento

                                                                                      puede ser el último, nunca elegí nada,

                                                                                         todos mueren, unos antes, otros después.

                                                                                             Nunca seremos más jóvenes que ahora

                                                                                                      y nunca…  volveremos aquí.”

                                                                                                                               Aquiles, Troya, 2004

 

 

Hay un edificio donde nadie está vivo

departamentos de un metro cuadrado

bajo tierra.

 

Aunque es de madrugada hay luz, pero no sol

“dice que no recuerda cómo brilla, a esa hora

en que los pájaros comienzan con sus ruidos molestos

que sólo atraen lluvia”

 

Llegaste primero pero te gané en la edad

Está tu nombre, tu dirección y mi apellido

como un partido de fútbol

entre el padre y su hijo donde no se gana.

 

Es un objeto extraño ese metro cuadrado

          flores secas, casi un órgano

                                                       no un sentido

pero capaz de olfatear el fracaso

y delatar la posición insostenible ante los amigos.

 

A veces en algunas estaciones no hay ruidos

sólo luciérnagas

 

en otras, colillas de cigarro, ceniceros

y pipas con pasta base que cada tanto

se iluminan.

 

 

 

 

Miércoles, 24 Enero 2018 22:23

HELADOS / Víctor Hugo Díaz /

 

 

 

 

 

HELADOS

Víctor Hugo Díaz

 

Los dedos nunca andan solos

Escapan desde el otro lado de la ciudad

manchas de sangre y semáforos en rojo

conduciendo un carro de Supermercado

                                            lleno de ganancias       

a exceso de velocidad.

 

Como el trabajador del frigorífico

que abre temprano el negocio

                                          antes de los disparos

a la hora en que se decide dejar la infancia

                                                        y envejecer

para ser adolescente por décadas

empuñando un arma casi falsa

mientras lo único sembrado

ya comenzó a reproducirse.

 

Un buen golpe madura bajo el sol

primero se arrojan las redes

para ver si amanece

                                        los anzuelos, después

-el que mira a todos lados y sus llaves

                                                           son la carnada-

 

Pero la luna siempre es quien dice la verdad

justo antes de eyacular en su cara

bajo amenaza de no contárselo a nadie

Escombros que sirven de pantalla

a una casa de seguridad en Ciudad de México

donde alguien se lava el culo

                                           ensuciado por nadie.

 

Ahora parece que todos los pájaros

con un mensaje atado a la pata

perdieron su dirección para repartirse el botín

La colilla de cigarro que siempre

quiso provocar un incendio

antes de apagarse.

 

Hoy es el día más caluroso        

y los Helados seguirán vendiéndose en las calles

 

Pero el dinero, por fin, se derretirá en otras bocas.

 

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