Sandra Gaona

Sandra Gaona

soy Mexicana, de la ciudad de Saltillo Coahuila. Lic. en Letras Españolas. Estudiante de la maestría en Innovación Educativa UPN. No hay mucho que decir, solo que escribo en solitario, bajo el zumbido de las abejas

Martes, 04 Junio 2019 05:19

Y este vacío de ti / Sandra Gaona /

 

Y este vacío de ti

Sandra Gaona

 

 

Y este vacío de ti

habitante de las sombras

me mueve y me convoca

tu herida abierta

es nido de mariposas rotas

la línea interminable de farolas

nos conduce a la nada y al silencio

no en las memorias

no en las memorias

te digo mientras escarbas los montones de guijarros

acumulados con los años

(que herida tan dolorosa es el amor,

pienso mientras te pienso)

tú lo olvidaste muy pronto,

nada importaba

este amor era demasiado grande y que mejor que matarlo,

el golem que nació aquella noche nos devoraría a ambos

la interminable línea de farolas nos llevaría

a una tierra ignota parecida al infierno

es mejor volverse viento

es mejor volverse agua

es mejor volverse luz de luna sobre la espalda de los gatos.

Martes, 29 Mayo 2018 04:22

Sandra Gaona / Duele /

 

 

 

Sandra Gaona

Duele

 

 

Duele

 como  un puñado de alacranes en el costado

sombra difusa

humo que se aleja

vocablo roto

duele como granizo encendido directo a la piel desnuda

hombre de cenizas

d e m o n i o

fuego en las entrañas del evo caminando con los pies descalzos

palabras, palabras, palabras

caen como llovizna persistente

Te llevaste mis ojos

me dejaste ciega de lo que más amaba

Silencio…Silencio…

(Los relámpagos alumbran la tormenta)

clavo que atraviesa el madero

rompes el hueso

me clavas a esta cruz

de la que cuelgo

como un harapo sucio

indefinidamente

duele

 

 

 

 

 

 

Una historia en tres tiempos

Sandra Gaona

 

 

 

I

 

Qué sentido tiene hablar con un extranjero que me ha olvidado,

sus palabras son extranjeras,

tanto como el polen y las abejas africanas

Los libros de los adolescentes guardan secretos

dulces como la miel

Los adolescentes olvidan pronto,

como el extranjero que olvidó mi nombre

Dejé que el río se llevara mis versos para que el pez que se esconde entre las piedras se los coma

pero el pez no los quiere

—Son amargos, dice.

 

II

 

 

Esto de los finales no fue bueno para nosotros

intermitente fue tu presencia

así nos acostumbramos

como a la costumbre de tomar el café

bajo el techo del zaguán antiguo.

debimos ser el señor y la señora aquella

los que vimos en la imagen desgastada

serios y formales

pero no lo fuimos

solo éramos un par de egoístas desvelados

que jugaban a los dados con la muerte.

 

III

 

Poco a poco nos fuimos callando,

hasta que solo el ruido de las arañas al tejer

se escuchaba

 

He dicho:

hay cáscaras de nuez entre mis dientes

es incómodo nombrarte

disimulo mirando hacia el otro lado

del lado de donde vienen los autos

la ciudad se ha convertido en un mapa de recuerdos

en cada esquina te encuentro

Hay cáscaras de nuez entre mis dientes

escupo en vano tus memorias.