La poesíaes tocar las fibras del corazón y hacer música con ella

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Miércoles, 25 Noviembre 2020 04:21

El Ojo de Faetón entre nosotros

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El Ojo de Faetón entre nosotros 

 

¿Qué es poesía?, dices mientras clavas en mi pupila tu pupila azul. Así comienza la Rima xxi de Bécquer. Saberlo, saber qué es poesía o qué es la poesía es un asunto que no es sencillo para quienes buscan explicarla. “La poesía no se explica, se siente”, he escuchado decir. No es así, al menos no sólo eso. La poesía se explica porque se siente, y la poesía se siente porque está llena de explicaciones. ¿Y qué hay del poema?, ¿y qué hay acerca del poeta?, ¿o qué hay sobre la poética? Esto ya es menos difícil de resolver que la primera línea del verso de Bécquer. El poema es un objeto concreto, delimitado por condiciones y elementos físicos, sean éstos sonoros (en la palestra) o impresos; el poema cabe en un pronunciar palabras, en una hoja de papel o en un procesador de textos. El poeta es aquel que hace versos, y que sin duda muestra talento para esto. Y poética, con varias acepciones para la palabra: “Ciencia que se ocupa de la naturaleza y principios de la poesía”. Sí. “Tratado en que se exponen los conocimientos…” o “Conjunto de principios y reglas sobre un género literario, una escuela o un autor”. Sí, también. Acaso la otra definición que prefiero es que la poética es también una declaración, un posicionamiento del autor; un ramillete de elecciones. De elecciones cargadas de principios (personales) con votos temáticos o ideológicos o metapoéticos, llevados a la pluma y a la conciencia mediante sus propios códigos de escritura.

Pero ¿qué es la poesía?  Podría responder como responde a otra pregunta en 1919 el poeta francés irritado (y desconocido) ante el cuestionamiento de los surrealistas: —¿Por qué escribe usted? —¡Yo qué sé! ¡Yo qué sé! ¡Yo qué sé! O responder con otra pregunta, la pregunta que se hace Montaigne para comenzar a escribir sus Essais: ¿Qué sé yo?

El Ojo de Faetón, que nos ve y que vemos, es —lo presento por primera vez en esta invitación que nos ha hecho la revista La Piraña— una relación, una afinidad, una comunión en torno a las preguntas: ¿Qué es poesía? ¿Cómo es poesía? ¿Cuándo es poesía? ¿Para qué es poesía?… ¿Dónde es poesía? El nombre de este particular, y abierto, círculo de estudio viene por imitación al mito griego de Faetón, el hijo de Helios, quien, nos dice tanto la Grecia Antigua como la Roma clásica, suplica a su padre el Sol, le permita conducir el carro tirado por caballos de fuego que él gobierna y que orbita el día sobre el mundo. El padre lo hace, por debilidad o amor, y todo saldrá mal; no sólo la inexperiencia sino más la osadía de Faetón y su deseo desenfrenado hacen que el sol “abrase gran parte de la tierra” y congele otras regiones por elevarse y descender sin control; en medio del caos, Zeus resuelve terminar esto con un rayo fulminante sobre la cuadriga solar y “tras la sacudida, caiga el impertinente Faetón al río Erídano ahogándose”. El personaje de la literatura mitográfica se ha transformado en alegoría de la insolencia. Aunque también del deseo y de la osadía sin límites. La imagen que representamos de él en nuestro círculo es su propia caída, ineludible, y la mirada que lanza hacia los peñascos de su muerte o hacia el cielo que momentos antes conquistó. Ese es el ojo del atrevido Faetón. Y sin embargo nos gusta también la idea de la monja Juana Inés en su admiración del hijo de Helios en el Primero Sueño:

Ni el panteón profundo /—cerúlea tumba a su infeliz ceniza—,  /ni el vengativo rayo fulminante /mueve, por más que avisa, /al ánimo arrogante /que, el vivir despreciando, determina /su nombre eternizar en su ruina

En palabras de Ángel Corral (quien inventa el nombre del círculo), “sor Juana identificada con Faetón, [quien] hace uso del carro solar, [esto] representa a un dios menor con un poder momentáneo. Zeus lo mata con un rayo. Así, nuestra sor Juana, que fue enorme, se [reconoce] un ser humano con una derrota simbólica. Es obligada a retractarse y a despojarse de sus libros y de su saber. Ella y Faetón tienen la misma esencia: el ser que fracasa por hacer del conocimiento un poder”.  Y surge el nombre: “‘El ojo de Faetón’, debido a la circularidad del grupo y al vislumbre que otorga su atrevimiento de llevar el carro solar…” ¿La alegoría de un mito grecolatino nos nombra?, sí. Somos Occidente. Aún.

Circulo de estudio o Panóptico de poesía, El Ojo de Faetón se funda como espacio de ponencias y conversatorios en julio de 2017. Nuestros invitados (escritor, crítico o investigador), abordan, en su trabajo expuesto, un tema (el que sea, cual sea) referente a obra específica de algún autor, al estado actual de la poesía, remembranzas de movimientos o de autores, identidad y naturaleza poética de alguna comunidad o nación, situaciones históricas, realidades socioculturales o distinta disciplina artística; la única condición es que se exponga su relación con la poesía.

El círculo, mejor decir quienes lo coordinan, está conformado por cinco poetas: Ángel Corral Romero, Alejandra Estrada, América Femat, Juan Guillermo Lera y quien escribe estas líneas. Como ojo que mira a su alrededor, el ojo faetonista funciona de manera radial, se mueve, y lo hace por ciclos. Sus primeras sesiones fueron en el Café La Habana de Ciudad de México, pero siguió moviéndose en otras sedes dentro de la propia capital del país y fuera de ella, Guadalajara, Pachuca o Ecatepec de Morelos también han recibido al panóptico de poesía.

Algunos de los más de setenta ponentes (gracias a todos, siempre es un gusto saber de ustedes) que han participado en El Ojo de Faetón pudieran pensar que la poesía es lo que dice Gustavo Adolfo Bécquer al final del su Rima xxi. Otros de esos ponentes dirán que de ninguna manera es así. Y unos más no entrarán en aseveraciones ¿Para qué? Y todo eso es el Panóptico de poesía que hoy se presenta en La Piraña, un cúmulo de voces, no acerca ni sobre la poesía, sino ante ella.

 

 

 

 

Daro Soberanes

(Ecatepec de Morelos)

Poeta y ensayista.

Autor de Las Esfinges y La Soga, piezas teatrales; del Tratado sobre la Deslealtad (Burroughs Editorial, 2o17) y del ensayo de investigación A letra vista se sirva usted: los documentos históricos del Generalísimo. Preludios de una literatura mexicana (Burroughs Editorial, 2019). Además del libro de versos 1854.

En 2007 formó parte del Consejo de Redacción de la revista de Literatura y Filosofía “ARCA”, con apoyo de CONACULTA/FONCA. Este mismo año colaboró en la Mesa de Reseñas de Periódico de Poesía de la UNAM. En 2015 dicta la conferencia “Morelos y el cenotafio en San Cristóbal”, en el Centro Comunitario Casa de Morelos (INAH), en San Cristóbal Ecatepec, por motivo del bicentenario de la muerte del Generalísimo, acaecida en este recinto. En 2016 crea y coordina el «1er Poetry Slam de la Liga EJEKA», en el municipio de Ecatepec de Morelos. En 2017, funda junto con Ángel Corral, el círculo de estudio ante la poesía: El Ojo de Faetón.  coordina e imparte los talleres de literatura “Los Scriptoria”.

 

 

 

Próximos eventos de El Ojo de Faetón
Ponencia 4 del ciclo x
Lunes 30 de noviembre, 19:00 h
«Oliverio Girondo y la poética del absurdo»

Ponente: Adriana Dorantes

Modera: Alejandra Estrada

Ponencia 5 del ciclo x

Lunes 7 de diciembre, 19:00 h  

«Principios de incertidumbre: Poesía y ciencia»

Ponente: Elisa Diaz Castelo
Modera: Daro Soberanes

Puedes seguir las transmisiones en vivo en nuestra página: https://www.facebook.com/ElOjodeFaeton

 

Visto 448 veces Modificado por última vez en Jueves, 04 Febrero 2021 17:31
El Ojo de Faetón

El Ojo de Faetón

 

Alejandra Estrada Velázquez
América Femat Viveros
Ángel Corral Romero 
Daro Soberanes
Juan Guillermo Lera
 
 

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