Sábado, 17 Junio 2017 07:29

NERVELAND LA IDEA DE UN ABANDONO ANUNCIADO / HOMENIC FUENTES /

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NERVELAND LA IDEA DE UN ABANDONO ANUNCIADO.

HOMENIC FUENTES

 

 

 

Marco Ornelas

Aquí no es Neverland (voces y grafitis del orfanato)

México, Ediciones sin Nombre, 2017, 57 pp.

 

 

 

La lectura del dolor y la angustia vista a través del cristal de la filosofía como medio de emancipación, puede trazar muchos puentes y modos de lectura más efectivos para romper con los estereotipos de la orfandad. La lectura de poesía nos permite entrar en los recovecos más oscuros de la existencia humana dejando de pensar en los protagonistas del libro, y permitiéndonos a los lectores, acceder a nuestros propios demonios. El escribir de hecho es un acto de desamparo y soledad.

Aquí no es Nerveland “voces y grafitis del orfanato” de Marco Ornelas, es un poemario que arroja dentro de su desamparo bellezas ocultas para volvernos totalmente lo que somos como humanos: huérfanos. La filosofía contemporánea ha sido recurrente a observar la realidad y descubrir en ella los gérmenes del mundo sin tapujos.

Haciendo una revisión del poemario, es posible señalar la recurrencia a la primera infancia como motivo de representación. Pues el hablante lirico (que no el poeta) permanece de un modo frágil en la perdida efectiva del amor, como profunda raíz del ser. Desesperación y desesperanza se transmiten a través del poder perturbador de sus versos:

 

Detrás de la ventana, el niño sostiene en sus manos un ramo de flores marchitas.

 

Es posible minuciosamente rastrear un momento embrionario del sujeto aun por nacer en comunión con la madre, pero aun diferenciado.

 

Campanita, concédeme que al despertar,

entre la pesadez del nuevo día

esté otra vez la sonrisa de mi madre.

 

Lo importante de la obra de Marco Ornelas es que la realidad está en todas partes, aunque este maquillada y truqueada. Nadie es ajeno a las preguntas esenciales de la existencia:

¿De dónde vengo? ¿En dónde estoy?

¿Quién soy?

Podría calificarse con toda propiedad como las preguntas de las ausencias.

Tempranamente en el espíritu de la posmodernidad, Las palabras finales del monólogo del poeta que hemos ubicado en el clímax de tensión confirman la angustia de estos seres condenados a sostener indefinidamente, como Sísifo, un esfuerzo inútil. Todos aquellos acontecimientos fuera de la infancia nos llevaran al exilio irremediablemente.

El presente se hace doloroso como dice el poeta:

              

Degollado sol,

para cumplir con tu destino

haz trizas la luz.

Eres el libro que contiene el oráculo,

la conjura de la sangre que dice:

 vayas a donde vayas

nunca de ti misma escaparás.

 

El poemario de Marco Ornelas construye desde el principio un mundo fiel a un pasado común para anticipar el porvenir. El cuidado de los claros y oscuros en la obra de Ornelas, provoca asombro y pánico como un regalo envenenado cuya poética es sigilosa hacia el silencio y la reflexión.

 

 

No quiero ser un atleta de los cien metros planos,

tampoco me interesa correr el maratón.

Quiero correr en mí mismo.

ser un corredor de fondo,

alcanzar la intimidad como meta.

al final de la carrera la distancia es absurda

para quien corre en la pista equivocada.

 

Esta es la profunda verdad de la condición humana, estar amasados de una espera inútil que transforma la vida en insoluble conflicto trágico. El hombre partido, sin espacio, sin tiempo y sin memoria, debe demorarse en la expectativa de algo improbable, algo que desconoce y teme.

 

En esta ruina

de mayo

sólo los pájaros.

Su aleteo

la sábana

que cubre al cuerpo frío.

Para qué lágrimas

si todo termina

con el vuelo circular

de estos

malditos.

 

Por otro lado, en su lucha con el lenguaje, el autor acude a una práctica urbana, donde modela el universo a su imagen, proyectando en el mundo exterior sus propias formas interiores; de ahí que el subtítulo del poemario: “voces y grafitis del orfanato”, es metafóricamente un ejercicio de dejar escrito un pensamiento, un nombre y un juicio como un desafío cotidiano que sirva para trascender y romper los ciclos destructivos. Construyendo símbolos de angustia y desasosiego en paredes y bardas. Haciendo de la palabra una galería de iconos al aire. El orfanato ha dejado de ser una proyección subjetiva; ahora cuelga de las paredes como grafitis. Rompiendo así sus propios límites y dejando atrás los barrotes que del encierro. El huérfano ha salido del abandono y se defiende de lo que más puede dañarlo: el desamor y el desengaño.

 

Con un telescopio imaginario

aprendió a mirar

su rostro

en la profundidad

de la noche.

Cuando

todos dormían

dibujaba su sonrisa

en las estrellas.

 

Para concluir esta reflexión, me quedo con el libro: Aquí no es Neverland “voces y grafitis del orfanato”, que está escrito en la línea de la filosofía existencialista, recordando el titulo de Jean- Paul Sartre “El Ser y la Nada” donde se expresa: “La nada mora en el seno del ser como un gusano”.

 

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Homenic Fuentes

Director de la revista digital "la Piraña", Editó la revista "Amargo animal" (Ciudad de México 2006). Fue coordinador de la hoja de poesía "La llama ardiente" en Guadalajara. Ha cursado diferentes talleres de literatura: Aguascalientes, con el poeta Ricardo Esquer. Guadalajara, con los poetas Raúl Bañuelos y Julio César Aguilar. Participó en el seminario "Los fantasmas de la carne" impartido por el poeta chiapaneco Gustavo Ruiz Pascasio en Tuxtla Gutiérrez. Participó en la creación de la revista "A la intemperie", (Aguascalientes). Ha publicado en la revista Orfeo, Verso Destierro, El Sótano (Tuxtla), El Barco Ebrio, Encuentos Cercanos, entre otras. Ganó en el 2007 el primer lugar del Concurso Nacional de Poesía El Laberinto, y fue incluido en el Encuentro de Poetas 2007 de Iztacalco. Es crítico de poesía y narrador. Tiene una novela inédita y actualmente trabaja en su poemario "el primogénito de los muertos", de próxima publicación.

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