Neogaznápiros ilustrados. De izquierda a derecha:

Calafia, Mercedes, Salvador y Marcos (imagen tomada en Librería Macondo, algún viernes del 2016)

 

 

 

 

Apología del ensueño provinciano:

Crónica del paso de La Caravana Nacional de Poesía Autogestiva por Los Cabos.

 

 

Me llamó mi compadre a media tarde. Era sábado. Yo ya había empezado a beber y la idea de conocer al poeta errante venido en una larga caravana que atravesaría los 3,200 kilómetros que separan el extremo oriental mexicano de su contraparte, me pareció, en ese momento, emocionante. Me cambié, empiné el último trago de vino y me subí al Chevy.

Pasé por Chava y nos encaminamos a una conocida vinatería que hace las veces de restaurante en esta alejada y desértica provincia de Cabo San Lucas. Pidió unos mejillones mientras esperábamos a Andrés. La tarde se disponía a entrar a otra dimensión: el final del día. Quizás aquí cabe señalar que Chava, junto con mi compadre, habían acuñado en una de nuestras presentaciones del escritor en turno, el gracioso apelativo neogaznapirismo ilustrado para referirse a nuestras infructíferas reuniones literarias, conformadas por nosotros tres y Mercedes.

Aparece Andrés vestido de negro, con mi compadre. Su atuendo, esa personificación del poeta visceral, por mero recelo, me aleja un poco más de él. Platicamos, comentamos lo necesario, lo prudente, porque solo yo, ebria e ingenua, y Andrés, envuelto en su chalina negra, entendíamos los abismos de la poesía. Lo sé por la hondura de sus ojeras, por su cabello enmarañado, y cierta sonrisa amable.  Voy por más vino. Seguimos hablando de su viaje, de lo cansado que estaba, de los días que había pasado sin ducharse, de la locura que había sido lanzarse al encuentro de la poesía.  Inesperadamente saca una cámara de video y empieza a hacer preguntas. Hablamos de algunas cosas que a poca gente interesan: de los sistemas que validan la literatura regional, de las publicaciones independientes, de quiénes creíamos ser como escritores. Dice que este lugar le recuerda lo que está pasando en Cancún. Nunca he estado en Cancún. Me pregunto si es el mar el que nos otorga, citando a Gamoneda, “cierta salud intelectual […] de imprecisa pureza”, hablando pues de los poetas provincianos.  Y mi compadre insistentemente saca a luz el neogaznapirismo ilustrado y, secundando ese guiño, yo hago una especie de performance poético vergonzoso.

Después cada quien se va por su lado, porque admitámoslo, sólo los poetas se quedan hasta el final. Voy con Andrés a la librería Macondo, después nos vamos a buscar a Mercedes, la gaznápira menor. La encontramos en su casa, con un par de amigas, y la rareza de la vigilia que Andrés perpetua se expande con las risueñas parábolas y ademanes de un mundo completamente femenino. Nos vamos.

Andrés está cansado y mientras lo veo entrar en aquel sencillo cuarto de hotel, para después armar el inusual poemario que me regalara, pienso en su inesperada visita, en los arrebatos que acomete la poesía. Y quisiera decirle ciertas cosas, cosas importantes, poéticamente pertinentes, mensajes encriptados para esa gente que él conoció y que quizá nunca veremos,  decirle que sí, que hemos leído a Huerta y a Lizalde, a los poetas franceses, y que preferimos a los gringos por la plenitud de su lenguaje (que yo los prefiero), y que no, que no todos los días intentamos cruzar a San Diego, como si estuviéramos en Tijuana, y que no podemos, aunque quisiéramos, ir a buscar a los amigos de Bernstein  para que vinieran a leer su novísima poesía; que no, que no somos tan flojos como se dice (que sí hay oficio para la poesía), y que no nos dormimos a medio día bajo la sombra de nuestros sombreros de paja. Algo así quisiera decirle, pero por alguna razón no digo nada. Sólo lo veo, ojeroso, acomodando hojas, ensimismado con tanta poesía.

Salvador Alvarado Laveaga nace en Mazatlán Sinaloa el 16 de enero de 1977.  
Durante su paso por la Universidad de Occidente, donde cursó la Licenciatura de Administración y Finanzas, participó en los Juegos Florales Universitarios
obteniendo el primer lugar en la categoría de Cuento en 1994, primer lugar en Poesía y primer lugar en Cuento en los años 1995 y 1996, y primer lugar en Cuento en el año de 1997.
En el año 2011 obtuvo mención honorífica en los Juegos Florales de la Ciudad de San José. 
En el 2014 obtuvo el primer lugar de ese mismo certamen y fue en ese año que recibió una mención honorífica en Paris Francia por su poemario La Mano de Jauza, y medalla de plata en Toutry Francia por la misma obra.
Sus pasiones son el cine y la fotografía.

“Había un año nuevo en cada palabra de aquella mujer.
Una función de estreno con las gradas repletas
en la orilla de sus manifiestos.
Mis ojos eran entonces un prado desnudo de llovizna
que ella danzaba con una orquesta de anonimato.
Había un telón musical en aquella mujer, y el sol
del quinto mes en la curvatura de su canto.
Cuando mis manos eran gorgonas que le brotaban 
de sus caderas, yo le lamía toda la veracidad 
de sus secretos para que la mente de los cielos
le siguiera deshojando las estrellas de nuestra guerra.”

Calafia Pozo (Ciudad Constitución, Baja California Sur, 1973). Cursó el Diplomado en Creación Literaria del Centro Cultural Xavier Villaurrutia en la Ciudad de México. Fue incluida en las compilaciones A sus libertades alas. Antología de escritoras sudcalifornianas (Instituto Sudcaliforniano de Cultura, 2006), Letras del Finisterra. Revisión de escritores de Los Cabos (Instituto Sudcaliforniano de Cultura, 2012) y Queda la palabra. Antología de escritores comundeños (Instituto Sudcaliforniano de Cultura, 2014). En 2014 publica su primer poemario, Cinco peces raros, bajo el sello de la Casa Editorial Abismos.

Cantos para llamar al miedo 

II

Yo deshago los hilares de una araña que zigzaguea el dorso interno de mi costilla, y los vuelvo a hilar.

Y temer es no saber cuándo se romperá el cristal mientras camino sobre la noche completamente silenciada.

—El mar es un espejo, el mar es un espejo—

 Ahora ensayo el regreso inevitable a la otra orilla mientras repito algo en voz alta. Y nada se refleja sobre el cementerio del tiempo.

Poemínimos

I

Un aleteo a kilómetros
levanta la brisa
que respira mi piel.

II

El barullo de tu beso
no regresa,
se queda para siempre 
cantando al otro lado del mar.

III

Desde acá la noche 
es distinta,
quema sola,
hierve sola
y la apago sola.



Tu brisa ya no llega.

 

 

 

La mordedura del colmillo

 Isolda Dosamantes

 

 

Arribaron a Tlaxcala, un japonés fue a recogerla, Alma esperaba ver a una mujer alta de sonrisa grande, la buscaba por toda la sala de la estación de autobuses, el japonés buscaba en la sala de espera contraría una poeta de viaje, los minutos se hacían elásticos y desesperantes, por fin; en un golpe de suerte se encontraron, partieron pues con la noche hacia la nube.

La nube es uno de esos espacios utópicos, un oasis en medio del asfalto, uno sueña que en las ciudades del interior de la república mexicana todo es verde pero la realidad es que el una lava gris va llenando los espacios, del cemento y las casas que guardan secretos en sus paredes, en ese oasis en el que han pasado más de cuarenta artistas plásticos y se ha nutrido de cientos de voces con poemas, relatos, inicios de novela, de romances y noches pasionales; ahí se dio el encuentro entre los colmillos enormes de dos viajeras de la voz con sus poemas, grabadoras, guitarras y sueños, y algunos de los colectivos de artistas que acudieron al llamado.

La galería Casa de la Nube recibió, el 24 de febrero, con una tertulia poética a la caravana Colmillos de musgo representada por Alma Miranda y Adriana Rosales quienes fundieron sus voces con las originarias de Tlaxcala: Lucero Peña, Alberto Flores, Ángeles Netzahualcoyotl, Marti Lelis, Mauro Hernández, Deyanira Mendieta, Raúl Lozada, María Irlanda Durán, poesía, cuento, voces murmullo y voces que tienen la fuerza de romper con su voz el eco, se impregnaron en las paredes, al finalizar la lectura comenzaría un conversatorio, pero entre los taquitos con salsa verde, alguien dijo la palabra cerveza y comenzaron a rumiar las tripas de la sed, otros al escuchar la palabra parecieron salir huyendo. Inició al fin el conversatorio, una novelista matemática que tiene sus novelas por internet y sus libros en electrónicos, un mujer casi llorando pues miraba como en cámara lenta la película del maltrato, una editorial sobreviviente, digo, independiente del sistema, un colectivos más y los poetas que aprovecharon el espacio para gritar el ahogo en que se ven sumidos sus proyectos. Todos coinciden, continuidad, apoyo, camaradería. Y son precisamente los colmillos en su caravana con que nos recuerdan la importancia de la camaradería, de la fuerza que puede llegar a tener, de lo fundamental ante todo del compromiso con cada una de las manifestaciones artísticas, de la necesidad de crear nuevos públicos. Con estas ideas en la cabeza nos fuimos a la ciudad rielera a la Cantina la Posmoderna, del que otro artista de la forma en forma de forja Miguel Benavides, el Chef, Antonio Álvarez Rascón y la obra del arquitecto-pintor Felipe Alcantar, nos recibieron en medio de música africana y baile. Esa noche de inauguración, las cervezas inundaron el coche, Alma y Adriana parecían sirenas del agua, yo aprovechaba para bebe mi ron y brindar con Miravete, Ama entre baile y trago sacaba su celular y entrevistaba a los colectivos de teatro, de foto y de los contenedores. Quizá a otras nubes no les suenen  los nombres, los escribo porque quedaron atrapados en esa red, en medio de los colmillos de esa caravana que comenzó en invierno y terminó con la luz dela primavera iluminando las sombras.

 

 

Colmillos de musgo para volver pan las piedras,

el peregrinar de la literatura independiente

Raúl Cota Álvarez

Director fundador de Cuadernos de la Serpiente

 

Hablar de promoción cultural independiente en un entorno que encumbra los “esfuerzos” institucionales y desdeña cualquier manifestación y/o aportación desde el margen, es tarea obligada, sobre todo cuando este movimiento ha ido tendiendo puentes en todo el país, ha estado en constante demolición de las fronteras autoimpuestas entre individuos y grupos, por egos, distancias en la percepción de lo que debe ser considerado pulso independiente, terminando por ser afán de lucimiento.

En este panorama, Andrés Cisneros de la Cruz y compañía hacen un recorrido por todo el país, suturando propuestas, impulsos y esfuerzos independientes por poner en el mapa la creación sin trabas, conociendo y haciendo coincidir la creación y promoción de la creación en un afán de nutrimento de la escena cultural nacional, más allá, a pesar de las instituciones.

En Baja California Sur, lo independiente es para algunos sinónimo de estorbo, actividad más cercana a la vandalización que al aporte de diversas disciplinas a una escena cultural que necesita urgentemente un movimiento, ya no contracultural, sino de cultura paralela, de camino que mientras siembra propuestas y aterriza proyectos, vigile la actividad institucional.

Cuadernos de la Serpiente (proyecto editorial independiente de puertas abiertas, que busca dar cauce libre a los autores que no han encontrado opciones viables para publicar y dar a conocer su obra, así como tender puentes con distintos proyectos editoriales del país para reforzar la difusión y promoción de nuestra literatura, fomentando el hábito lector desde diversas trincheras) se suma con gusto a este esfuerzo de calado nacional para seguir abriendo camino y nivelando los que ya existen, en favor de todos los creadores, desde el lado de todos los que estamos interesados en nutrir esta pasión, hacer realidad nuestra cultura.

 

 

Documental: Guerrero.

Las autonomías forzadas.

 

Es la una de la tarde, 77 días después de que la caravana debió pasar por el estado de Guerrero, llegamos esperando los 30° de temperatura que se sienten como 40°. No hay lecturas de poesía, ni presentaciones de libros, tampoco se pretenden conversatorios sobre las autonomías artísticas, ni hablar de las problemáticas sobre los recursos culturales del estado. Con el nerviosismo en el aire (Con las recomendaciones de abstención por algunos gestores y artistas de algunos municipios de Guerrero) y el boom de noticias sobre la seguridad  de Guerrero, llegamos.

Es la celebración de la autonomía de los policías en el municipio de Tierra Colorada, que está en medio del trayecto entre Chilpancingo y Acapulco (punto clave entre ambos municipios). A pesar del clima nadie de los asistentes a la celebración se va, la carpa está justo afuera de las oficinas de la policía comunitaria de Tierra Colorada, es 30 de abril y en la carretera los conductores que van con globos, balones, piñatas y demás juguetes. Miran con extrañeza lo que no parece ser una celebración del día del niño común, la fotografía de uno de los 43 normalistas desaparecidos, personas sentadas en una mesa larga y niños jugando en los alrededores (algunos con camisas parecidas a las de los policías voluntarios de la comunidad que están recorriendo la carretera) llama la atención de los que pasan por ahí.

Sí, es 30 de abril y en la comunidad de Tierra Colorada los niños (algunos hijos de policías caídos en enfrentamientos) hacen fila para entregarle una rosa blanca y abrazos como agradecimiento a los policías voluntarios del F.U.S.D.E.C, la guardia comunitaria que cumple 4 años de formarse, después de la detonación  de la violencia desde el año 2011.

Mientras se dan los pronunciamientos, las personas de la comunidad llegan con distintos presentes como comida, dulces y juguetes para los niños, quienes los ven pasar mientras escuchan con sus padres las propuestas al frente comunitario al que pertenecen sus madres y sus hermanos mayores, por parte del consejo comunitario.  

Terminan los pronunciamientos, los niños corren a hacer fila para recibir sus regalos mientras se presenta Ludovic Bonleux y Francisco Lobato, director y sonidista del documental “Guerrero” quienes anuncian la presentación e inauguración del documental en la comunidad, el cual se estrenó previamente en la Cineteca Nacional un mes antes. Aunque el documental no habla del enfrentamiento en la comunidad en Noviembre del 2016, si habla de Petaquillas, municipio cercano en el cual no se puede presentar, por la inseguridad y los temas que presenta el material, mencionan, mientras se acomodan las estructuras y las pantallas debajo de la carpa, son las cuatro de la tarde y aunque la temperatura no cede, los pobladores no anuncian su retirada, esperan ver el documental.

Guerrero.

Hablar de Guerrero, desde los que no hemos vivido ahí más de una semana, es hablar lo que los medios de comunicación alimentan o pueden cubrir, desde los periodistas asesinados y los mitos creados por las grandes cadenas de televisión, desde los miles de campesinos obligados a abandonar forzadamente sus tierras en la que han vivido sus ancestros, desde los que han tenido que abandonar sus costumbres y su forma de vida. Hablar de Guerrero desde un mexicano, al que le han hablado de la independencia en una clase de historia con un libro de texto del sistema educativo o desde el miedo que conlleva la confianza de la unión de una comunidad que resista, grite y actúe.

El documental filmado en los municipios de Tlapa y Petaquillas habla sobre ese Guerrero, hecha por Ludovic, documentalista de origen francés, el cual se acerca y filma los lugares rurales que no han abandonado el campo, a pesar de los desplazamientos por el uso del suelo.

Muestra las distintas formas de organización comunitaria desde los mismos pobladores con distintos uniformes:

  1. Los policías municipales que a falta de tierras y de fuentes de empleo aceptan el trabajo, obedeciendo los mandatos que incluyen la violencia contra sus vecinos, familiares y paisanos, donde el salir de sus tierras no es una opción, ya que la sobresaturación de los empleos y la discriminación que conlleva ir a las grandes ciudades no dejan más opción que permanecer, a cualquier costo en el lugar de origen,

  1. Los policías comunitarios, que no sólo se enfrentan al crimen organizado, la falta de recursos y de equipo. Las otras policías comunitarias (que no parecen comunitarias) y las violencias por parte de las instituciones gubernamentales.

  1. Los consejos comunitarios. Que tratan de sobrellevar las leyes de la constitución para la soberanía de los pueblos originarios y que les toca lidiar con los distintos tipos de corrupción, pero que tienen opciones de operación desde la organización comunitaria.

  1. Las organizaciones de búsqueda de desaparecidos: que no cuentan con los recursos necesarios para realizar las búsquedas y que dan esperanza a las familias de la comunidad.

Hablar de Guerrero, es hablar otro lenguaje, es hablar el lenguaje de la muerte y su sistema de comunicación, es hablar de la autonomía forzada, del circulo de la rabia y por lo tanto, de una identidad desde la confrontación, desde las opciones que da la generación de la economía desde el territorio, donde hablar del campo es hablar de inseguridad, donde lo baldío no lo es al 100%.

En el que la autonomía y la independencia crean el miedo y la rabia, donde la palabra promesa ya no significa más que un eslabón identificable para el siguiente paso, el actuar.

En el documental Mario Vergara, joven de Petaquillas, quien ha buscado desesperadamente a su hermano junto con la organización de los consejos comunitarios que han ayudado a diferentes personas a encontrar a sus familiares  y que viven todos los días con el miedo y la rabia de la búsqueda, que conlleva al enfrentamiento constante con policías y autoridades municipales en la búsqueda de la justicia y los procedimientos legales que necesitan cuando encuentran a alguno de ellos.

“Si se arma la lucha armada, el gobierno ya tendría el pretexto que quiere” dice Mario, al hablar sobre la organización de los consejos comunitarios y la seguridad de sus territorios. “Cuando te matan o desaparecen a alguien, la vida no vuelve a ser la misma, ya no se puede regresar a casa”, menciona, mientras la imagen muestra la salida de su casa, en una calle baldía, donde se puede sentir la tensión de no estar resguardado, de sentir la extrañeza de que la ventana donde caiga el atardecer no sea la misma que vieron tus abuelos cuando hicieron la casa en la que podrías seguir viviendo, si tus familiares a los que buscas, aparecieran, o nunca se hubieran ido.

 

 

Arte turismo y empresas culturales.

Alma Miranda Alamilla

 

 

México, esa palabra que no está registrada en la Real academia de la lengua española, que podría definirse con las palabras como puerta, ventana, petróleo, minas, migrantes, colores, exportación, sombreros, tequila, tacos, desaparecidos, capos, fosas y un largo etc.  En el contexto mediático, ha México se le ha vestido y desvestido de significados a como el comprador (iniciativa privada o política nacional y/o extranjera) se presente para su “conveniencia”  económica.

Imaginar una ruta por el país es imaginar el conglomerado de significados que se presentan todos los días en diferentes medios, (norte- sombreros y botas, sureste- sombreros de paja y pantalones de manta, oeste- inseguridad y fosas, centro- metrópolis), ahora bien, desde el sentido de las expresiones artísticas/culturales y de los territorios en un “país globalizado”, hablar la identidad en el arte, es algo difícil de plantear, sin tener que dirigirnos a la polémica de las artesanías, aunque para el sector turístico, desde sus propuestas, esto no es cosa imposible, ya que lo que se vende todos los días en los comerciales es una significación con pocos beneficiados  (cadenas hoteleras, tiendas de artesanías donde el producto algunas veces se importa de china y cadenas de restaurantes de “comida mexicana” de la que su infraestructura se centraliza, haciendo de los destinos “un parque de diversiones”

Las economías.

En la sociedad de la información y  la comunicación, el conglomerado e inmediatez  de los datos hacen que la interpretación y reestructuración de la identidad sea cada vez más difícil. Esto ha conllevado a la adaptación forzada de muchas culturas desde sus formas de vida a partir de sus economías  para poder estar a  la vanguardia del desarrollo de bienes y servicios ya sea para la producción, comunicación o identificación con nuevos ritos y mitos sociales.

Esta aceleración por “la vanguardia” económica ha tomado diferentes herramientas para ello, una de ellas es el Turismo, que ha pasado de ser una forma de compartir las cosmovisiones desde los recursos naturales y los espacios públicos a una forma de venta de productos culturales dejando a un lado en ocasiones los ritos y mitos originarios  desde la comunidad misma, haciendo que esta se sienta cada vez menos identificada con ellos, al vérsele sólo como un producto de consumo para el turista

El turismo ha funcionado como un “salvavidas cultural”  en el que el ocio y la disposición del visitante es fundamental para que este modelo funcione. Dicho modelo ha tenido como base la infraestructura, los servicios básicos de alimentación, hospedaje, higiene, así como formas de entretenimiento desde los recorridos artísticos, naturales, visuales, recursos culturales materiales e inmateriales así como el consumo de souvenirs artesanales.

El turismo al verse como una empresa de bienes y servicios culturales específicos se le ha dado una estructura comercial por lo que la desvinculación con la comunidad en ocasiones se visibiliza más ya que las nuevas generaciones al buscar el progreso tecnológico ven a la demostración de su cultura como un pretexto para las economías, carente de significados contemporáneos. A  su vez,  se desvincula a los artistas a los que muchas veces se les recortan también presupuestos por la , en vez de sumar fuerzas para la interpretación optima de la cultura.

Las instituciones culturales e investigaciones culturales de identidad.

Los estudios culturales europeos a la par del desarrollo de metodologías del entendimiento de las dinámicas sociales se han construido teorías que “ayudan” a la asimilación informativa a partir de los procesos de comunicación e interpretación.  Desde el lingüista historiador Ruso Vladimir Propp hasta Umberto Eco y la interpretación de los campos culturales, mayoritariamente escuelas europeas de interpretación y creación de lo que conocemos como arte que en resumen se puede llegar a definir como "la interpretación de un conjunto de signos, códigos, mitos de un contexto territorial plasmado en algún soporte como un registro cultural".

Estas teorías han funcionado como herramientas de interpretación para diversos artistas en la creación de representaciones artísticas vinculadas directamente con los procesos culturales desde todas las disciplinas donde no sólo se da una forma de expresión a las nuevas generaciones, sino todo un canal de significados que sean portavoces de los mensajes de la comunidad desde su forma de ver el espacio y contexto en el que viven, haciendo un arte vivo, contemporáneo y aunado a los significados originario de una cultura global que se ha implementado a las culturas originarias dejando, por lo general, a un lado las cosmovisiones de estas últimas dejando las muestras artísticas y culturales ofrecidas en el servicio turístico desvinculadas y alejadas de la comunidad, eso ha hecho que se pierda el interés y el conocimiento de la utilidad del arte por parte de la población, haciendo que los recursos se enfoquen en un arte ya estructurado sin actualización.

Es así como encontramos que en el año 2014, Colima se “vendió” como “capital americana de la cultura”, siendo uno de los puertos más importantes en los que ingresa producto importado de india y china, teniendo también, una crisis cultural y económica en la comunidad del Tivoli, en la que una gran parte de los niños se ven afectados con consecuencias del crimen organizado, o , el ejemplo del pueblo mágico de Bernal en el que sus habitantes no pueden salir de sus hogares los fines de semana por el embotellamiento que se hace por los carros de los turistas, y que, vende artesanías de todos lados de México en su plaza, y pocas de la tradición de Bernal.

Así ya no se leen sólo dos “mexicos” el que ve el turista, el que lee el artista, el que viven las culturas originarias y el México que leen las urbes, así, podemos llegar a cuatro “cancunes”, “Yucatanes”, “Durangos”, o “Queretaros” o 32 estados de lo que se puede llamar México en los que la diferencia máxima se da en los lugares turísticos y ciertos estereotipos requeridos muchas veces por un protocolo de vestimenta, gastronomia, arquitectura, danzas y lenguas originarias por un recurso federal que en el 2012 fue de 3,300 mdp que muchas veces no llega, tal es el caso de Suchitlán, comunidad que es vecina de Comala, en Colima (pueblo mágico, por cierto) en la que se realizan mascaras que representan a la comunidad, además, ésta está perdiendo su lengua originaria (El Nahuatl) teniendo sólo un 1% hablante

Lo independiente.

Con una saturación de eventos artísticos gratuitos, de recortes al arte y de la negación o renta de los espacios culturales (que mayormente son ocupados para dar presentaciones gratuitas a los turistas), los gestores independientes ofrecen su postura de la realidad ante un público apático acostumbrado a la “gratuidad” de los eventos que se hacen con sus impuestos y las plataformas de internet con contenidos virales globales hacen la tarea del gestor aún más complicada, optando por la centrificacion de los espacios, festivales de arte, encuentros pensados para la comunidad, donde la gestión se hace desde patrocinios de iniciativa privada, trabajo colectivo y uso de foros, cafeterías, restaurantes o bares esperan públicos en los que mayormente son artistas.

En lugares como Guelatao e Ixtlán (Oaxaca), Amealco y Bernal (Queretaro, Papantla (Veracruz), Tijuana (B.C), Tierra Colorada (Guerrero), Cherán (Michoacan), Cholula (Puebla) y Rincón de Romos (Aguas Calientes), Ciudad del Carmen (Campeche), Bacalar (Quintana Roo) han tomado la identidad de la comunidad para retratarla en encuentros nacionales de fotografía, pinta de murales con alusión a temas de seguridad, encuentros de artes originarias y de escritores en lenguas para recuperación y entendimiento  de las culturas originarias con las nuevas generaciones para conmemoración o respeto a la cultura haciendo un canal de comunicación que vaya más allá de los programas, sino en la voz de los artistas.

 

 

 

El arte, la creación, la vida alegre y la construcción del gusto estético.

 Sergio García Díaz.

 

 

Néstor García Canclini, en una observación a las ferias del libro de la Ciudad de México y la del FCE de editoriales Independientes planteaba que mientras las grandes editoriales y librerías veían como una amenaza el libro digital y las librerías digitales, los jóvenes editores independientes sonreían y se veían alegres vendiendo sus libros. Los cuales tenían bastante gente comprando, preguntando, dialogando en los stand de los “independientes”, se sentía una ambiente de fiesta, alegría y ventas.

   De la misma forma la mayoría de acciones que se emprenden desde “lo independiente”, llámese, edición, slams, body paintind, performance, poesía en voz alta, video poema, recitales en casas del poeta, en cafés, en cines porno, casas, bodegas, calles, parques, kioscos, camiones, sistema de transporte colectivo Metro, iglesias, oficinas, mítines, marchas, encuentros, irrupciones en escuelas de todo tipo. Se muestra esa alegría, esa decisión y voluntad de ocupar un espacio, de demostrar que se puede estar alegre en tiempo de penurias. Que es altamente subversivo estar alegre, leer las creaciones de esto que algunos han llamado el BOOM DE LA POESÍA EN MÉXICO (Guillermo Fernández Renteria, en Hablemos de poesía)

   En los últimos años ha surgido un movimiento poético, más o menos del 2000 a la fecha que tiene como características algo que Pierre Bourdieu, en el libro de la Distinción y Gilles Lipovetsky, en el libro De la ligereza, plantean, sobre cómo se construye el gusto estético y cómo este tiene que ver con desenmascarar la ideología dominante en la creación canónica o de grupos de creadores enquistados y que aportan muy poco a la renovación del lenguaje poético. Y donde la crítica literaria ya no cumple con su función que es desenmascarar la ideología que subyace en las propuestas culturales, estéticas y artísticas (léase: a Terry Eagleton, Cómo leer literatura, Ariel).

   La labor de enlace, de impulso y posicionamiento de la propuesta COLMILLO DE MUSGO, se plantea un gran reto, desarrollar la poesía, la creación, la promoción FACE A FACE, como una propuesta viable de construcción colectiva de la realidad creativa desde la autogestión, la autonomía, el posicionamiento ideológico de la cultura, la creación y la promoción de la emergente, la consolidación de lo nómada, la solidaridad de creador a creador, de colectivo a colectivo, el contacto con los públicos y los movimientos sociales, la solidaridad, el discurso poético comprometido. El acompañamiento con los de abajo y desde abajo.     

   Así la mayoría de movimientos de activistas artísticos: La Caravana  nómada de Colmillo de Musgo para volver pan las piedras (promotores, artistas, centros culturales y medios independientes en torno a la poesía), que recorrió más de 22 estados del país y más de 300 personas participando. (hay otro esfuerzo similar, un poco más desdibujado lo ideológico, pero igual de lúdico, hedonista Spoken Word y Poetry Slam, que están llevando a cabo por el Circuito Nacional Poetry Slam MX, paralelo y hermanado, algunos grupos de aquí participan allá, también). Los dos movimientos con un cierto posicionamiento ideológico, plural, cuestiones de género y cercano a los movimientos emergentes. En este marco se encuentra, también, Omar Ortiz y los eventos organizados en el UTA: Somos letras no poetas. Por otra parte está el esfuerzo de Los talleres de creación en el BORDE, encabezada por Israel Miranda y que busca una continuidad con la tradición de una poesía vitalista, comprometida con los olvidados, los de abajo, con los hombres del alba, con los cuerpos, con los desechables del sistema. 

   Existen otras propuestas más locales, autogestivas, sólo de edición de libros, de revista, de búsqueda de becas, de posicionamiento.

   Todos en su estilo y forma buscando replicando.        

   Estos movimientos artísticos, culturales, estéticos entroncan con un nuevo tipo de ciudadano y de ciudadanía que ilustra el nuevo tipo de cambio.

   La realidad donde se registra una volatilidad de los grandes sistemas. La revolución, el comunismo, la nación, el progreso han dejado de estremecer nos. Lo último que levanta pasiones es el fútbol. Las razones de la quiebra de la fe en las mitologías políticas modernas no son ningún misterio. No habría habido bancarrota de las creencias progresistas o mesiánicas sin la revolución de la ligereza (consumo, hedonismo, ocio), según nos dice Gilles Lipovetsky.

   Centrándose las cosas en el hoy soy feliz. Ya muy pocos piensan en dar la vida por la patria. Vivimos en democracias vaciadas de toda "religión civil", de toda fe en grandes proyectos colectivos: la civilización de lo ligero ha vaciado de sustancia los debates cívicos y la idea de obligación ante objetivos sociales superiores. Los planteamientos de hoy son: agilizar, aligerar, economizar, flexibilizar.

   La primera víctima de la disolución de la fe en las doctrinas heroicas de la Historia no es otra que el compromiso y la participación en las grandes organizaciones políticas. Cuando deja de pensarse que se puede cambiar el mundo mediante la acción política, el militar ya no tiene sentido. El hiperindividualismo coincide con la disolución de las conciencias de clase, así como el debilitamiento de la identificación con las familias políticas. Ha progresado la subjetivación ciudadana.

   La democracia representativa se ha desgastado, deteriorada. Pero eso no significa que haya decaído toda forma de ciudadanía. No hay una despolitización absoluta. Hay ciudadanos que no siguen la vía electoral. Se multiplican las asociaciones más heterogéneas, así como las luchas sociales por los derechos. Sin voluntad de tomar el poder. Progresan nuevas formas de participación de los ciudadanos, nuevas formas de solidaridad, nuevas formas de interpelar y de denunciar al poder. De "Contrademocracia" hegemónica. Una ciudadanía que se expresa, vigila y participa. Las nuevas tecnologías de la información y la comunicación, así como la elevación del nivel educativo general, están en la base de este cambio de concepto de la ciudadanía política. La figura del intelectual se ha reducido casi a cero. Se ha transado ese peso a las estrellas, deportistas, cantantes, creativos. Nietzsche dice que la única posibilidad de libertad es el arte y el saber. Dónde "Los espíritus libres son los dioses de la vida fácil" La libertad creativa, creadora, una ligereza activa. La alegría de vivir.

   En esta última línea se ubican los movimientos como el Colmillo de Musgo en la búsqueda de la alegría, de la felicidad, en la posibilidad de crear una comunidad solidaria, ciudadana, participativa, contra hegemónica. Donde el poeta juegue un papel de promotor de las nuevas sensibilidades. Pero para ello se necesita calidad, calidez. Con voluntad de poder, pero sin querer tomar el poder. Como organizaciones autónomas sin partido. Porque los partidos tradicionales sólo ven por sus intereses, desvalorizan al ciudadano, no cumpliendo con la función para la que fueron creados: educar al ciudadano.

 

     

 

Los medios palestinos en Estados Unidos

Ramiro Padilla Atondo

Una realidad en nuestros tiempos puede ser enmascarada de manera sencilla. Solo basta tener los suficientes recursos para que esto suceda. La opinión pública puede ser dirigida de manera poco perceptible para los no enterados. De esta manipulación nacen las percepciones del mundo que nos rodea. Algo llamado asimetría de la información.

Noam Chomsky lo planteó de manera clara: “La manera más clara de mantener a la gente pasiva y obediente, es mantener de manera estricta el espectro de opiniones aceptables, pero alentar una discusión apasionada dentro de los límites de ese espectro, inclusive alentar las visiones más críticas y radicales.”

De manera lógica y siguiendo este planteamiento, es en extremo difícil que la gente no enterada pueda profundizar estos razonamientos. El mundo es explicado de una manera sencilla con sus héroes y bandidos, deshumanizados por el otro, dependiendo del lugar en el que se encuentren. Estados Unidos es la moderna Babilonia, el medio oriente una sucursal del medievo.

De allí nace la pregunta que da título a este ensayo ¿Cuántos medios pro palestinos existen en los Estados Unidos? Esta es sin embargo una pregunta de mera retórica. La respuesta se da por de fault. No los hay. Y no los hay porque hay un interés marcado por presentar un solo lado de la historia. ¿Qué pasaría si de repente, y en los principales medios se le diese la misma cobertura a palestinos e israelitas? De manera lógica la percepción del público consumidor de noticias cambiaría de manera drástica.

Aquí es donde el asunto se pone espinoso. Este limitado espectro de opiniones tiene la virtud de empujar a este consumidor cautivo hacia un lado u otro. No puede haber posiciones neutrales porque no se indoctrina al público para eso. De siempre hemos sido gregarios, tenemos una necesidad de pertenencia, ya sea por nacionalidad, barrio o tendencia política. Esta necesidad de identificación tiene sus códigos. Las opiniones derivan en conductas aceptables. No puedes ser fanático de los Yankees y los Dodgers al mismo tiempo. Es un contra natura artificial. Pero si los Yankees reciben el 99.9 de la promoción y los Dodgers son los eternos perdedores con el 0.1, esta lógica indica que los Yankees aunque pierdan serán los ganadores.

El detalle es que este asunto tan obvio pasa desapercibido. Hay pocas voces que cuestionan este tipo de elementos propagandísticos, porque se han hecho tan comunes, tan mainstream, que el ir contra ellos puede parecer poco educado.

Una de las estrategias más geniales es precisamente el que se dé un anclaje de conceptos, una asociación binaria porque de esa manera se simplifica el mundo. No hay espacio para el razonamiento profundo, porque se parte de la cosificación de los demás. Coetzee lo narraría de manera genial en su novela esperando los bárbaros. Partiendo del pensamiento de Chomsky se comprende de manera inmediata que la repetición hasta la saciedad de este falso conflicto ideológico, conservadores versus liberales en la más rancia tradición latinoamericana, solo ayuda a la uniformidad de las opiniones.

Solo en los últimos meses, y gracias a los nuevos instrumentos de opinión, el público estadounidense empieza a comprender la falsedad de estas divisiones. Pero de manera clara, el lenguaje dominante que categoriza todo, indica que hay una orewelliana división que aparece con nitidez, todos los humanos son iguales, pero algunos son más iguales que otros.

El moreno o musulmán siempre tenderá a ser visto como salvaje. Y la explicación más clara que he recibido del sufrimiento palestino vino de una mujer que regentea un restaurant en San Diego. Nosotros no tenemos problemas con los israelitas. Ellos no los tienen con nosotros. Una minoría radical palestina y otra Sionista determinan la suerte de todos. Perpetuar el conflicto. Pero su voz es insignificante ante la gigantesca oleada de opinión desfavorable que se ha construido en los medios.

Umberto Eco en su libro Cinco escritos morales lo explicaría. Hay una tendencia desproporcionada a la generalización de las conductas de un pueblo. Y si a este elemento se le agrega la distorsión generalizada de la información que llega al público norteamericano el círculo se cierra.

El temor es un elemento característico de las doctrinas de control social. Si hay una comunidad pacífica en Estados Unidos es la musulmana, que ha sabido adaptarse. Hay una explicación característica pero poco humana en este conflicto. Hubo guerras y las guerras determinaron las nuevas fronteras, lo cual es cierto. Pero también es cierto que la victoria en una guerra con un enemigo más débil no debería conllevar su total exterminio.

Una espiral de violencia no se detiene matando inocentes. La inmensa mayoría de los pueblos solo quieren vivir en paz de acuerdo a sus costumbres. Es ridículo condenar a todo un país por las acciones de unos pocos.

Si hubiese de verdad un deseo de construir la paz y reconocer el derecho a la autodeterminación de los palestinos, entonces los medios de comunicación en Estados Unidos deberían de incluirlos en su agenda. Las grandes cadenas informativas no son sino repetidoras de mentiras y distorsiones. Hay una realidad innegable, la mayoría de la violencia perpetrada en contra de los palestinos nace en los territorios ocupados. Los israelíes no tienen ningún derecho a estar allí, a mantenerlos en un gigantesco campo de concentración como si fuesen animales. Porque también entre los palestinos hay mucha gente valiosa que no tiene ninguna oportunidad. No hay un lugar en todo el occidente que les permita un espacio para conocerlos de verdad.

Al parecer, la vindicación de los derechos de los pueblos se ha hecho a punta de pistola. La historia de las conquistas siempre ha sido así. La capacidad de combate o armamento es la que determina como se cuenta la historia. Estas formas implícitas de violencia que se han institucionalizado. Se vende armamento con la mano en la cintura invocando el más noble de los sentimientos, el derecho a la defensa. Pero se obvia un detalle. No hay derecho a la legítima defensa cuando has invadido la casa del vecino. El asunto palestino es tan absurdo que se habla en todos los medios de la necesidad del invasor de matar al invadido en su propia casa si osa defenderse.

Y por supuesto el público lo acepta sin más. El fundamentalismo es generado por la violencia. Es hijo de ella. Un ejemplo ad hoc sería la fallida intervención militar de Estados Unidos en Irak, que ocasionó el surgimiento de muchísimos grupos terroristas.

En estados unidos es agradable para los oídos escuchar que todos los palestinos son terroristas y se lo merecen. Pero no los escuchan. El clamor del pueblo palestino es el mismo clamor de los débiles de todos los tiempos, mírenos, no somos diferentes a ustedes. La lógica de una guerra, se suscribe también a los efectos de esta. Un país que no ha sufrido sus efectos no entiende que vivir en el terror produce medidas desesperadas.

El cambio de paradigma entonces subyacería en la capacidad del pueblo palestino para articular un discurso. Pero es imposible si le quitan los micrófonos. Por eso me pregunto de nuevo, ¿cuántos medios palestinos hay en Estados Unidos?

 

 

 

 

 

Ezra Pound: el James Joyce de la poesía

 

Irving Ramírez

 

Dos imágenes guardo del poeta Ezra Pound: la primera es la del generoso y gran amigo de otros escritores en la Europa de principios del siglo XX; la segunda, del gran poeta que innovó y transformó la poesía moderna de occidente. Y acaso hay una tercera: la del hombre sumergido en la locura que permaneció en una jaula en Rapallo Italia, durante la segunda guerra mundial y luego varios años en el manicomio de St Elizabeth presa de la esquizofrenia y la paranoia. Extraño destino de un hombre tan esencial en las letras modernas. Si en las universidades del mundo hubiese en cualquier carrera un curso con su pensamiento y su poesía, seguro habría mas lectores de poesía y esta saldría de las catacumbas. Su biografía que lo llevó a Irlanda para ser secretario de W.B.Yeats, y a influir en la vocación de Joyce y Hemingway, a quienes ayudó de muchas maneras, dándoles dinero, consiguiéndoles editor, revisando sus textos, apoyándolos con sus familias, y, en suma, impulsándolos en sus carreras literarias, como si fuese lo mas importante en su vida, como un padre, que lo ubican como uno de los pocos autores que se exilian de la envidia, y el egoísmo concomitante a este gremio. Pound, es famoso por sus frases “Decidí que a los treinta años, sabría de poesía más que nadie en el mundo”, por podar y corregir ni más ni menos que La Tierra Baldía de T.S.Eliot, esa obra maestra que debe mucho a su editor. Y, sobre todo, por haber escrito dos libros esenciales en el idioma inglés: Los Cantos, y Personae. Como Holderlin y Artaud, militó en la locura y como Nietzsche, pero también como éste, se refugió en la música. Un políglota; alguien que se nutrió del artista de Croisset, Flaubert, en su enseñanza compositiva; para el poeta norteamericano, también el lenguaje común era suficiente, y había que hallar el adjetivo exacto, y como aquél, proveyó de suficiente sentido a la forma para hacerla artística. Su monumental obra abrevó de la economía y de la historia, de las lenguas y de la tradición oriental, y experimentó con las palabras hasta intentar despojarlas de todos sus secretos. Como Joyce, innovó en la poesía lo que aquél en la prosa, en la busca de la obra total. Su conocimiento del arte y la tradición, de las ciencias, y la economía, al servicio del poema, con textos breves, neologismos, préstamos, retruécanos, y mitos, y un dejo de misticismo y esoterismo tomado de Yeats, y todo sin el abstraccionismo moderno, construyeron esa obra. Algunos lo ubican dentro de la generación perdida, por su amistad con los vanguardistas en el Paris de los veinte, pero sus búsquedas van más allá de la vanguardia, a pesar que hay quienes lo colocan en el Imaginismo y el Vorticismo. Convivió y conoció a los artistas más importantes de los 20: Picasso, Léger, Stein, Modigliani,Cocteau. Un lector lúcido que supo hallar en los otros, la grandeza; y que, en el arte, fue una especie de samaritano, mecenas y filántropo; en política, su antisemitismo y pro fascismo lo condenaron. ¿Su locura fue inventada para salvarle de la horca? O sólo fue una puerta para escudriñar los secretos de la poesis interminable de sus Cantos?. Una máscara. Como la poesía misma, la más aleatoria de todas. Se cree que fue el verdadero inventor del verso libre, en su sentido más amplio, con versos como estos: Te ruego entrar a tu vida Te ruego aprender a decir yo Cuando te inquiera; Porque no eres parte, sino todo Ni porción, sino ser En él se conjuga el clasismo con la ruptura, odiaba los disparates disfrazados de metáforas de la vanguardia contemporánea, las florituras, como él decía; no obstante, lo popular posee posibilidades de expansión, que el lenguaje hace nítido: Mira, la hierba leve brota hasta tu almohada Y te besa con una miríada de herbosas lenguas; Pero no tú a mí. Desleí el oro sobre la pared… O, por ejemplo, este verso premonitorio: Ay, sois locos si pensáis que se borra el tiempo Y en otro poema: Aquí soy poeta que bebió la vida Como los hombres minúsculos beben vino Sabía de ritmos como pocos, y además, sí buscaba la originalidad pero de manera natural. Su poesía es un sentir de la naturaleza, y del pensamiento humano. Y hay mucho de rebeldía en su vida y obra en el sentido camuseano, porque la crítica es intrínseca a su ars poética, pero es de índole ontológica; es extraño: ¿cómo escribir verso medido sin la rima? ¿Cómo concebir un poema o un verso sin la métrica, pero que la sugieran y la entronicen en la sintaxis libre? Sólo en la corrupción de la lengua, y más aún, en el fin del discurso poético que Joyce a su vez realizó en el novelesco. Su apuesta es trascender el vacío. Personae es su libro más íntimo, el más familiar a los hombres; Los Cantos, es la puerta de la locura, y por ende, como en Nietzsche y Artaud y Hördelin, de la iluminación.

bardamu64hotmail,com

 

 

 

Provocaciones lingüísticas

Alejandro Martínez Lira

 

 

Sólo como un humilde acto de provocación quiero opinar un poco sobre el llamado desdoblamiento de sustantivos en femenino y masculino. Desde hace tiempo deseo hacerlo. Los argumentos para sólo utilizar sustantivos masculinos para que abarquen también su correspondiente femenino (por ejemplo: niños para nombrar a los niños y a las niñas) se basan ante todo en las opiniones de la Real Academia Española de la Lengua. Si bien la RAE es un importante referente, no es, por lo menos para mi y TANTOS y TANTAS más, la gran verdad de nuestro idioma. Confieso que, para empezar, me molesta el adjetivo “real” de esta institución, cuando no somos POCOS ni POCAS quienes no creemos en realezas, ni derechos divinos ni monarquías y, si con orgullo una institución asume tal adjetivo, qué podemos esperar de muchas de sus posturas, creo yo.

     Creo que la lingüística nos ha enseñado algunas cosas, entre ellas, que la lengua no pertenece a una Academia sino a los hablantes. Ya Ferdinand Saussure observaba que la lengua es un producto social y un producto de las convenciones. También es muy sabido, creo que no hace falta ahondar tanto en la filosofía del lenguaje, que es a través de la lengua que organizamos el mundo, muestra nuestra concepción de éste y de nuestras sociedades. En el mismo Cratilo, de Platón, ya se habla sobre la lengua para comprender la realidad,. Quiero aclarar que no comulgo con la concepción del origen natural de la lengua defendida por Cratilo, y por el mismo Platón (que es algo así como la concepción purista de la RAE), sino con la concepción de Hermógenes, que al fin y al cabo, el tiempo, con los estudios de Saussure, demostró que era correcta: la lengua como producto de la arbitrariedad y las convenciones sociales.

     También el mismo Eugenio Coseriu magistralmente observó la gran movilidad social de la lengua; su relación con diversos aspectos de la política; observó a la comunidad como creadora y renovadora de su expresión oral. También es un hecho que las sociedades cambian, se renuevan y las lenguas junto con ellas: se dejan de nombrar objetos, comportamientos; la morfología y la sintaxis se modifica, aunque más lentamente; la semántica cambia en no pocas palabras y frases; porque hay cosas que ya no se nombran y hay nuevas que nombrar.

    Les guste o no a MUCHOS y a MUCHAS, nuestro español sí es masculino, sí muestra una estructura claramente patriarcal, entendido el término como la institucionalización del dominio masculino sobre las mujeres, incluso, también sobre el comportamiento de los mismos hombres. También es cierto que nuestras sociedades están cambiando y las reivindicaciones de los derechos de la mujeres crece ( ahí está la manifestaciones realizadas, por ejemplo, el 24 de abril de 2016 que tanto incomodó a TANTAS y TANTOS, ante todo a los hombres, ante todo a mí, porque a algunos nos llevó a cuestionarnos de tantas cosas arraigadas).

     Apropiarse e incluirse en el idioma se ha convertido también en una batalla. ¿Recuerdan cómo sólo estaba reservado generalmente para hombres vocablos como “pinche”, “cabrón”, y otros más porque no eran propios de las mujeres? Se presionaba para que parte del vocabulario de este vocabulario altisonante (porque cuando se pronuncian suenan muy alto) estuviera censurado para ellas. Ellas, sin permiso alguno, se han apropiado actualmente de esa parte vedada de nuestro idioma.

     La lucha contra una lengua no sexista es fuertemente atacada por la RAE. El decir, por ejemplo, “compañeras y compañeros”, dice, según la RAE, que el “desdoblamiento indiscriminado del sustantivo en su forma masculina y femenina va contra el principio de economía del lenguaje y se funda en razones extralingüísticas” (http://www.rae.es/consultas/los-ciudadanos-y-las-ciudadanas-los-ninos-y-las-ninas). Vaya argumentos, más relacionados con el purismo que con la razón. Sabemos muy bien que en la evolución de la lengua la economía de la lengua no es una regla absoluta en el hablante, porque no podríamos entonces explicarnos las tantas perífrasis verbales del español, respecto a formas más sintéticas del latín, explicar, por ejemplo, como cedió la estructura de la voz pasiva latina, (más sintética) por la estructura que utiliza actualmente el español (notablemente analítica). Por otro lado, por supuesto que se funda la utilización de estos desdoblamientos del sustantivo en una realidad extralingüística, pues son también las realidades extralingüísticas las que transforman y dan vida a nuestra lengua.

     También ahí está Ignacio Bosque, de la Real Academia Española, que, entre otras cosas, se duele que en los nuevos manuales y guías del lenguaje no sexista, no se inviten a especialistas, es decir, que sólo los académicos tienen dominio sobre la lengua, LOS y LAS hablantes que reflexionan sobre la lengua, quienes la hablan, quienes llegan a las nuevas convenciones, no tienen mérito alguno.

     Al fin y al cabo, la Real Academia Española de la Lengua no es señora ni reina de nuestro español, y, por muy “real” que sea, hay quienes no agachan la cabeza ante esas “realezas”. Que se queden con su reaccionario español, que lo defiendan, pues, al fin y al cabo desde el abajo también se construye y reconstruye otro más incluyente. Ya el español nos irá mostrando soluciones, ya LOS y LAS hablantes las irán encontrando para reconstruir y construir un idioma incluyente.

 

 

Políticas de la traducción

Marianela Santoveña Rodríguez

 

 

... no one has given a thought to the books except perhaps Aunt Annie herself, the books that no one will ever read; and now Aunt Annie is lying in the rain waiting for someone to find the time to bury her. He alone is left to do the thinking. How will he keep them all in his head, all the books, all the people, all the stories? And if he does not remember them, who will?

J.M. Coetzee, Boyhood

 

 

Había una vez una estrella –se imaginaba Friedrich Nietzsche allá en el verano de 1873– donde unos animales inteligentes descubrieron el conocimiento. No hace falta una sensibilidad muy aguda para darse cuenta de que hablaba de nosotros. En aquella estrella, aquel momento en que descubrimos el conocimiento “fue el minuto más arrogante –decía el filósofo alemán– [el] más falaz de la ‘historia universal’ [entre comillas]”.[1] “Tras unas pocas aspiraciones de la naturaleza, la estrella se enfrió y los animales inteligentes tuvieron que morir”,[2] concluía su fábula. Breve presente del conocimiento. Vida vana, sobrevalorada, inútil y arbitraria. En aquel verano de 1873 Nietzsche no estaba en buenos términos con nosotros, ni con el conocimiento.

            Y es que el filósofo preparaba ya desde entonces su feroz crítica a la “verdad” (también entre comillas) que, para él, se reducía a “una designación de las cosas uniformemente válida y obligatoria”.[3] En algún remoto momento del pasado, pensaba, los seres humanos fundaron un pacto social para albergar en su seno a quienes utilizaran las designaciones o las palabras válidas para representar lo real. El mentiroso sería excluido. La paz reinaría entre los hombres.

            Pero, ¿es que acaso las designaciones coinciden con las cosas? El creador del lenguaje, anotaba Nietzsche, denomina la relación de las cosas para con los seres humanos y, para hacerlo, acude a metáforas. Una percepción se convierte en una imagen. Una imagen se convierte en un sonido. Un sonido es transmitido como idea. Y, así, el lenguaje –y, con él, la verdad– no es sino “una multitud en movimiento de metáforas, metonimias, antropomorfismos; en una palabra, un conjunto de relaciones humanas que, elevadas, traspuestas y adornadas poética y retóricamente, tras largo uso el pueblo considera firmes, canónicas y vinculantes...”.[4]

            La historia de nuestra estrella no es sólo breve. Es triste, por cuanto lo real no es sino un grupo de palabras que no coincide con las cosas pero que nos hemos habituado a escuchar. Los seres humanos, decía Nietzsche, en lugar de garras o colmillos, tienen disimulo. Una mentira repetida cien veces: he ahí la verdad y la paz humanas. Y, frente a ese paisaje triste, el silencio del espacio sideral.

            Resulta curioso que, para recalcar la catástrofe de nuestra empresa, Nietzsche ofreciera entonces lo que él consideraba una prueba irrefutable: “Comparados entre sí, los diversos lenguajes demuestran que con las palabras nunca jamás se llega a la verdad, a una expresión adecuada, pues si no, no existirían tantos idiomas”.[5] Alberguemos una sospecha: que esta prueba tan convincente no es sino otra verdad entrecomillada, es decir, una mentira repetida cien veces. Babel y su castigo, la debilidad de la lengua humana, de las lenguas humanas, en plural. ¿De ahí se sigue que no hay verdad? ¿De ahí se sigue que la historia universal no es más que pura vanidad?

            Volvamos al principio. Había una vez una estrella, dice otro relato. Esta otra estrella se posaba tranquila en un lugar del universo muy lejano de aquí, cuenta Primo Levi, su autor. Era muy grande, muy caliente y de un peso enorme. “Hemos escrito «muy lejano», «grande», «caliente» y «enorme» –continúa el relato–: Australia es muy lejana, un elefante es grande y una casa todavía más grande, esta mañana me he dado un baño caliente, el Everest es enorme. Está claro  que en nuestro léxico hay algo que no funciona...”,[6] al menos no para hablar de estrellas, al parecer.

            Casi cincuenta años después de Nietzsche, en un texto de juventud, el también filósofo y también alemán Walter Benjamin se preguntaba cómo hablar sobre el lenguaje. Benjamin tenía una idea, y ésta era que “ciertos conceptos correlativos conservan su sentido exacto, y tal vez el mejor, si no se aplican exclusivamente al hombre desde el comienzo”.[7] Para Benjamin, nosotros no hemos creado el lenguaje a posta, hemos nacido a él. Es él el que nos hace sentir y el que nos hace actuar, es él nuestra capacidad de percepción y la forma de nuestra voluntad, es él el que convoca lo real, lo agrupa, lo envuelve, se aproxima. El lenguaje es a nosotros lo que el agua al pez. Un medio a la vez independiente e inevitable. Quizá por eso, para el pensador judeoalemán, la única forma de hablar de este medio es por su fluidez: para hablar del lenguaje habría, pues, que hablar de su paso, su paso de las cosas a los humanos, su paso de una lengua a otra. Decía Benjamin: “El lenguaje cuenta con su propia palabra, tanto para la recepción como para la espontaneidad, únicamente ligados en el ámbito excepcional del lenguaje, y esa palabra sirve también para captar lo innombrado en el nombre. Se trata de la traducción [...] Es preciso fundamentar el concepto de traducción en el estrato más profundo de la teoría del lenguaje, porque es de demasiado e imponente alcance como para ser tratado a posteriori, tal como se lo concibe habitualmente.”[8]

            Está claro que esto nos lleva a elucidar lo que Benjamin concebía como traducción y a hacerlo desde la premisa de lo a priori. ¿Qué quiere decir traducir antes del acto de traducir? El ejemplo es célebre. Benjamin toma las palabras Brot y painpan, en alemán y en francés– y nos dice que lo entendido en ambos vocablos es idéntico, pero el modo de entenderlo no lo es. Ambas palabras son inconfundibles y agrega que hasta se esfuerzan por excluirse. Y, no obstante, se complementan. La forma de pensar, en relación con lo pensado, sólo se aproxima a las cosas en tanto las rodea con sus diferencias. Brot roza la superficie de la corteza horneada y toma de la mano a pain, que se posa sobre la harina, junto a pan, que se extiende por el costado. Todas estas palabras nos aproximan al pan. Juntas, nos dan el atisbo de un lenguaje que podría estar pleno de realidad, nos colocan por un momento en el ángulo preciso de la verdad, en su tangente. “Tomadas aisladamente –dice Benjamin–, las lenguas son incompletas y sus significados nunca aparecen en ellas en una independencia relativa, [...] sino que se encuentran más bien en una continua transformación, a la espera de aflorar como la pura lengua de la armonía de todos esos modos de significar.”[9] La traducción es, pues, una forma de representación “embrionaria e intensiva”, o bien, “previa y alusiva”, es decir, en potencia, de la semejanza a priori entre las lenguas.

            Por eso es que para hablar de nuestra otra estrella podemos decir que estaba en un lugar muy lejano, que era muy grande, muy caliente y de un peso enorme. Pero para comprender mejor es preciso saber que hemos traducido: piu lontano, molto calda, molto grande, enorme, y que en el fondo, lontano no quiere decir exactamente lo mismo que lejano. Sólo así nos aproximamos a la dimensión estelar verdadera.

            Pero hay más. Cuenta Primo Levi que la estrella, grande, caliente y pesada, en un principio tranquila, se llenó de inquietud tras unos milenios. Tan inquieta se volvió que los astrónomos árabes y chinos, sin telescopios y tan lejanos ellos, se dieron cuenta. Un árabe llegó incluso a bautizarla como Al-Ludra, “la caprichosa”. Y tanto tiempo estuvo inquieta que ya para 1950 estaba en crisis. Cuenta Primo Levi que un observador que hubiera tenido la fortuna de estar en uno de los tranquilos planetas de Al-Ludra a las 10 de la mañana del 19 de octubre de aquel año, habría visto una conmoción como ninguna, y no habría sobrevivido para contarlo. Pero años después, en el lejano desierto de Chile, el astrónomo Ramón Escojido sí notó una posible mota de polvo en sus fotografías. Ese día, Ramón Escojido tuvo que cancelar sus planes familiares para revisar lo ocurrido.

            Y es que la traducción no tiene sólo una dimensión espacial, sino también temporal. Al hablar de traducción, según Benjamin, no se trata de una copia cuanto de una maduración. Es preciso considerar que la traducción es siempre, incluso a priori, un momento nuevo que nace de un momento pretérito. Para Benjamin, la traducibilidad es un predicado que conviene al original. Esto quiere decir que el original no sólo puede, sino que exige ser traducido, sin importar que humanamente pueda parecer imposible. Pues, ¿qué tan lejos es piu lontano? ¿Y cómo se distingue una mota de polvo de la explosión de una estrella? La traducción es un reclamo del pasado, una suerte de brote póstumo del original, una sobre-vida que nace de lo ya dicho. La traducción es lo nuevo de la memoria. A diferencia del pacto social de la verdad que imaginaba Nietzsche, el pacto social que corresponde al lenguaje según lo concibe Benjamin es un pacto con el pasado. Lo nuevo únicamente surge de la sobre-vivencia. No por nada el concepto de vida del original, en palabras de Benjamin, “se justifica mejor cuando se atribuye a aquello que ha hecho historia y no ha sido únicamente escenario de ella”.[10] 

            La diferencia entre la estrella de Nietzsche y la estrella de Primo Levi es que la primera muere en silencio. La segunda no. De ella surge la mancha en la fotografía, algo nuevo, una infancia. “La traducción –dice Benjamin– está tan lejos de ser la ecuación inflexible de dos idiomas muertos que [debe] experimentar de manera especial la maduración de la palabra extranjera, siguiendo los dolores del alumbramiento en la propia lengua”.[11] Y éste es uno de los “procesos históricos más grandiosos y fecundos de la fuerza primaria del pensamiento” afirma.[12] En su exigencia de traducibilidad el pasado explota inquietamente y nos debe tener atentos incluso a una mota de polvo. Las traducciones dependen de la vida del original, y éste “alcanza en ellas su expansión póstuma más vasta y siempre renovada”.[13] Larga vida, recurso invaluable. La traducción es un pacto con el tiempo. Un pacto político mediante el cual nuestra historia se aproxima a la universalidad. Porque la historia universal debería estar hecha de diferencias aproximativas. La historia universal no debería enseñarse, sino escribirse. Fundamentalmente traducirse. La traducción nace y, desde su forma embrionaria, recuerda. He ahí el sino de Al-Ludra, su memoria. Pues de otra forma, muerta la estrella, ¿quién recordaría todos los libros, toda la gente, todas las historias? Si no hubiera Ramones Escojidos cancelando sus planes familiares, ¿quién sería, quiénes seremos?

 

 

 

[1] Friedrich Nietzsche, “Introducción teorética sobre la verdad y la mentira en el sentido extramoral”, en El libro del filósofo, sin datos del traductor (Taurus: Madrid, 2000), p. 85.

[2] F. Nietzsche, “Introducción teorética...”, p. 85.

[3] F. Nietzsche, “Introducción teorética...”, p. 88.

[4] F. Nietzsche, “Introducción teorética...”, p. 91.

[5] F. Nietzsche, “Introducción teorética...”, p. 89.

[6] Primo Levi, “Una stella tranquilla”, http://incontrotesto.files.wordpress.com/2011/09/una-stella-tranquilla_primo-levi.pdf.

[7] Walter Benjamin, “La tarea del traductor”, en Ensayos escogidos, traducción de H. A. Murena (México: Ediciones Coyoacán, 1999), p. 78.

[8] Walter Benjamin, “Sobre el lenguaje en general y sobre el lenguaje de los humanos”, traducción de Roberto Blatt (Madrid: Taurus,1998), pp. 68-69.

[9] W. Benjamin, “La tarea...”, p. 81.

[10] W. Benjamin, “La tarea...”, p. 79.

[11] W. Benjamin, “La tarea...”, p. 81.

[12] W. Benjamin, “La tarea...”, p. 80.

[13] W. Benjamin, “La tarea...”, p. 79.

Página 8 de 12

Invitados en línea

Hay 5271 invitados y un miembro en línea

  • homenic