Martes, 12 Noviembre 2019 06:50

Luz revelándose / MIGUEL TONHATIU ORTEGA /

 

 

 

 

Luz revelándose

MIGUEL TONHATIU ORTEGA

 

 

 

Retorno al mismo espacio

donde las lecturas de día

se resuelven con lámparas fijas;

se leen, como yo las leo,

en forma de antiguas historias.

El eco de esquina a esquina

aborda el segmento de sonido

de un trozo de relato

descrito en pasado anterior:

con una taza de café en las manos,

hecha de un brillo matutino e imberbe;

una frígida luz revelándose

ante los nubarrones exiguos y el sol:

son las ocho.

Amaneció la superficie húmeda

como si la lluvia tuviese un rencor escondido,

como si la noche, como si la lluvia, como si el rencor,

como si el día o la nube fueran determinantes para escribir.

 

Las palabras no existen,

sólo es mi eco.

 

 

 

 

 

 

 

Cuerpo desnudo en Uruguay

 

I

 

¿Hubo ciudad para ti,

en ese bosquejo de formas:

el concreto y la naturaleza

que renunciaban por ver a la muerte?

 

Pudo, quizá, no existir vuelo

que tuviera el fondo de Chet Baker

y la trompeta inusual para seguir la música

sobre la orografía; los ríos y ciertos mares.

 

Tu cuerpo fue un árbol frondoso y sutil,

en marzo desprendió su aroma

único (vuelta), impelido por la forma del aire.

 

Fue la gracia, el tintineo del aire

y el fruto cayó lejos del durazno;

y tus manos como cuerpo desnudo en el Uruguay

ya no poseían sentido franco.

 

 

 

 

 

 

 

 

II

 

Se revelarán las piedras en tu jardín.

El mármol afilará el brillo del amor,

nunca estuvo dirigido al sitio del encuentro.

 

Mis palabras secas sólo son útiles

ante un viento inmortal que niega la pérdida.

 

Hay un canto en una habitación vacía:

lo trazas para siempre y el sol lo valida.

 

Volverán las hojas de un cuerpo de otoño;

no estaremos, entonces,

porque el viento tramará venganza

por este encuentro fallido,

nunca llegó al puerto alguno:

bajar las escaleras, mirar tu maleta;

eran sólo una parte del sueño

(ningún mago celeste pudo interpretarlo).

 

 

 III

 

La ciudad no era para ti,

Chet Baker se oye en el ambiente.

El mapa no permanecerá más sobre la mesa;

las efigies de tu jardín ya no se moverán,

sabrás que fui yo por ese viento,

nunca cesó de agitar el árbol

de ese jardín ficticio en que respiras.

 

 

Un cuadro antiguo[1]

 

 

Aparece en el suelo,

el cuadro donde un Cristo y su luz

emanaban desde una habitación vacía.

 

Otra vez, escuchaba,

la madera entre crujidos;

la cual los artesanos

teñían en retablos de óleo:

dominaban los nudos del benjuí,

la luz dentro del círculo:

cierta herida punzaba interminablemente.

 

Y el hombre hacía un movimiento

en dirección a la llaga: ¿Cristo?

 

Yo era uno que alumbraba

y veía mal,

miraba la luz

no tan próxima:

la luz, dije.

El vértigo era para ella:

una antorcha,

y algunos hombres;

la imagen de los aceites;

luego, la luz, el cuerpo y la llaga.

El olor de parafina.

 

Tomás, como yo, tocó la herida,

la luz me cegó.

Había nudos en los colores:

“Es cierto”, dijo Tomás.

Yo sólo pude decir que sí,

nunca más volví a ver el cuadro.

 

 

 

 

Caza del toro

Mugía el cielo nocturno.

Tomas Tranströmer

 

 

Animal mestizo como su fruto,

sumergido en un odio antiguo,

dormía a la intemperie,

la luna su luz:

un célebre día,

una bestia es un espejo.

 

Animales salvajes para ti,

para un cielo innecesario; eres el toro,

y el firmamento restañe,

la luna mata con sus astas desde anoche;

 

vuelve a tus ojos rojos con un arma sagrada,

baja la colina, intacto,

esconde cierto mugir y cierto odio:

el filo saldrá de la vaina durante el día;

 

estoy seguro:

será en tu contra.

 

 

 

 

El sonido de tu cuerpo al caer

 

 

Cuando Mi funny Valentín ya no resulta

en el cielo cerrado de las calles sin amor:

Haz dicho que ninguna nota sobra en el jazz.

¿Qué hiciste?

La trama de la historia en Francia indica:

Aún se escuchaba la trompeta en los bares del centro

cualquiera reconocería tu sonido entre el polvo.

 

No he vuelto por las mismas calles

Y luego, la metadona, hace tiempo;

mi corazón sonaba al ritmo de esa trompeta.

 

Escuché tu música,

aquella noche, Gerry Mulligan te acompañó.

Una mujer negra bailaba conmigo.

He olvidado,

He dejado atrás la piedad del poema.

Me devora la historia

Y tu tocas la trompeta con toda calma:

Autumn leaves” suena y desintegra las hojas.

He olvidado quién soy,

no deseo escribir, hermano.

Algo de Ámsterdam,

algo de ese vacío en el edificio

tu cuerpo vuelve a tierra.

Aunque un hombre como tú se lance

desde la ventana del hotel.

(porque la metadona no fue suficiente):

Autumn leaves

y el último sonido de tu cuerpo al caer:

he olvidado quién eras, Chet.

 

 

 

ALONE TOGETHER

(Chet Baker y Bill Evans)

 

Justo así con tu sonrisa,

Cuando aún no construías

El mundo con el sonido de la trompeta

(un regalo de tu padre).

 

Aún el susurro no delibera

“me han dejado solo”, dices,

El saxofón responde y yo creo que sí.

 

No han muerto aquellos

Que te escucharon en Europa.

No eres tan viejo.

LA trompeta deja a la luz vulnerada:

El tiempo posee el miedo

De cometer el erro al pasar a través del sonido:

En los metales dorados, Chet.

¿Qué se escucha? ¿Son las percusiones?

El aliento es un dios.

Abre la puerta al fin, silencio;

Nadie se espera la vuelta,

 La trompeta utiliza la mudez como arma

Solo develada en el periplo de un sueño.

Chet Baker, sí, silencio, sí Chet…

 

 

 

El sol no ha dejado de llover

 

Se han hecho matemáticas

Con el polvo sobre los muelles;

La insana quietud del viento se revela:

No volverá jamás.

 

Si un guarismo cubriera

Toda significación del viento,

Si por soplo entendiéramos un número

Enlodado, seco o revuelto

Entre las cosas viejas del mundo.

 

El viento sí,

El viento sedicioso

Levanta cualquier rebelión sobre la tierra.

El aire, padre, ahoga cualquier murmullo

Como agua destilada por siglos en una colina olvidada

- nos resulta imposible reconocerlo como hombres.

 

En la laguna, el viento azotaba

Los candiles con hachones

Y movía la hierba con serpientes.

 

El hombre confundía

El amor con el bambú.

 

Es que era el viento mismo

El que ha visto la caída de las eras

Y sus hermosas ruinas:

Era el viento asiático del alba.

 

Como alimento del fuego,

El fuego se convierte en su hijo devoto y solo:

Silente, enamorado de la materia.

 

El viento imbécil que hostigas la tierra,

Viento de vuelta al laberinto de Asterión,

El viento de mi mesa, en mis manos.

 

Este viento que me hace inortal

Por un instante seco.

 

Las matemáticas lo tocan todo,

pero desconocen

el viento es sabio sediento,

aun viejo puede vencer.

Silencio, silencio, viento.

 

[1] Basado en La incredulidad de Santo Tomás de Sebastián López de Arteaga (1610-1652).

 

 

Publicado en OIDOS NEGROS(Poesía)

 

A finales de septiembre en la Mixteca

César Rito Salinas*

 

 

Angélica 1

 

El mundo vendrá, ya es otro.

Nos tocamos las nalgas

antes del zumbar de la licuadora,

recién después de tu cara de sueño,

a la hora en que sobre Kaba Teku

la niebla atraviesa los árboles,

a la hora en que la gota de agua rompe estalla,

antes del juego de la mañana

nos tocamos las nalgas.

 

 

Angélica 2

 

De las cosas dolorosas nos salva el rostro

de la niña y el niño que fuimos,

que somos.

¿Qué nos lleva a recordar el pasado?

¿Qué amor nos pone ante la desgracia pasada?

Me dices de tu hermana,

de las horas de dolor buscando remedios,

del hábito carmelita que le hicieron portar

todo un año

mientras esperaban el milagro

de la muñeca que le regaló tu abuela

-dices muñeca y tus manos buscan entre

nuestra ropa recién lavada.

Puedo ver el amor,

el perdón que entregas a las horas ingratas.

El mundo vendrá con su carga del pasado,

será otro.

Puedo mirar en esta hora de la mañana

a la niña enferma,

al cordón de su hábito lleno de polvo.

El amor nos lleva a recordar las horas duras del pasado

para saber que nada pudo matarnos.

 

 

Angélica 3

 

Si pudiera decirte las cosas

que caben en una balada

te diría que la niebla avanza

sobre el camino

con su paso de flores azules,

si pudiera decirte algo, cualquier cosa,

esta noche en la que estás en la cama

y yo en la cocina.

Si pudiera decirte que necesito dormir

contigo, si pudiera

sólo hacer los pasos

hasta llegar a la cama

y abrir las sábanas

y descansar contigo.

Suena la balada triste.

Tú estás en la cama

y yo en la cocina.

 

 

Angélica 4

 

Hay un aire sagrado en cada intento

que nos conduce a la derrota.

Las flores crecen al borde del abismo.

Hay algo que se derrumba y nos contempla,

que nos mira

como si fuéramos viejos amigos.

Tal vez esta noche sólo puedo decir cosas tristes.

Tal vez esta noche sólo soy insomnio.

Quiero escribirte de las flores y el abismo,

quiero decirte que los aires del desastre

nos empujan –hay niebla, frío-,

puede ser que algo muera cuando estas letras nazcan.

El abismo llama a las flores,

la niebla empuja fuerte hacia el barranco.

Mi mano busca esta libreta como único

espacio para fugarnos.

 

 

Angélica 5

 

Quiero decirte esta mañana

que tus calzones vuelven por sus fueros.

La mañana ocurre entre rebuznos enamorados.

El sol se abre sobre nubes rojas, “hará calor”, dijiste,

La tierra arde desde lo diminuto,

así, como cuando tú pones

la planta de tus pies

sobre mi empeine.

Quisiera decirte que tus calzones azules

vuelven a enamorarme

con su justa tensión

sobre sobre tus nalgas.

Tu vientre entra a la tela

como un guante a la mano,

cabeza al sombrero,

espuma y arena.

Sales reina,

del cuarto de baño.

 

 

* Tehuantepec, Oaxaca, 1964.

Publicado en OIDOS NEGROS(Poesía)
Miércoles, 23 Octubre 2019 03:38

JEAN JACQUES BROUARD / Canicule /

 

JEAN JACQUES BROUARD

Canicule

Traducción de Miguel Ángel Real

 

 

 

 

Ta voix est maintenant plus claire

Le poème sera mieux dit qu’avant

Le chant plus fort et plus claquant

Dans l’air tendu comme un tambour

 

Sous le soleil cuit dorent les feuilles vierges

Pour le jeteur d’encre et le montreur de rêves

Sept heures sonnent à l’église du bourg

Sept taches donnent à l’informe des contours

 

Les pies jacassent comme des sorcières

L’herbe crisse sous les pieds gauches

Les oiseaux caressent la harpe des bois de leurs ailes noires

Les montagnes opalescentes dansent dans le brasier des vagues

 

Blessure de la liberté de flâner sans créer

Même si tout redevient possible dans le dédale du langage

L’extase est molle et la sérénité est la limite

L’angoisse, elle vient le soir, quand pousse le silence des ombres

Et que la solitude te mord le cœur

 

Le désir de vague alors se fait plus fort

Un picotement dans le jarret

Qui te pousse à courir vers les ports

Pour entendre toute la musique du monde

Pour donner de la voix

 

Dans le vent d’Ouest qui galope sur la baie

Un soleil mercuriel à t’arracher l’âme

De la musique à te faire croire au bonheur

 

Un millier d’esquifs sous l’œil, immobiles,

Les cornemuses de l’au-delà des mers qui mugissent à l’orient

Quand les bateaux quittent le port, des marins hurlent dans leur lit,

Pris par la fièvre des sirènes sans hommes

 

Cheveux de déesses dans les caisses à poisson

Lions de mer et chevaux océans

Malgré les fables du fond des bars

Et les lubies du poète saoul

Le monde garde sa beauté

Hésitation entre la jouissance et l’extase

Le soleil entraîne à la danse et aux libations

Les nuages à la méditation et aux rêves

La nuit à l’amour et aux fantasmes

L’aube à la création

 

 

Canícula

 

Tu voz es ahora más clara

El poema se dirá mejor que antes

El cántico más fuerte y más restallante

En el aire tenso como un tambor

 

Bajo el sol ardido se tuestan las hojas vírgenes

Para el echador de tinta y el que muestra los sueños

Dan las siete en la iglesia del pueblo

Siete manchas le dan contornos a lo informe

 

Las urracas graznan como brujas

La hierba cruje bajo el pie izquierdo

Los pájaros acarician el arpa de los bosques con sus alas negras

Las montañas opalescentes bailan en la hoguera de las olas

 

Herida de la libertad, errar sin crear

Aunque todo se hace posible en el dédalo del lenguaje

El éxtasis es blando y la serenidad es el límite

La angustia llega de noche, cuando crece el silencio de las sombras

Y la soledad te muerde el corazón

 

El deseo de ola se hace pues más fuerte

Un picor en las corvas

Que te empuja a correr hacia los puertos

Para oír toda la música del mundo

Para levantar la voz

 

En el viento de oeste que galopa en la bahía

Un sol tan mercurial que te arranca el alma

Una música que te hace creer en la felicidad

 

Un millar de esquifes a la vista, inmóviles,

Las cornamusas de allende los mares que mugen en oriente

Cuando los barcos dejan el puerto, los marinos aúllan en sus camas,

Atrapados por la fiebre de las sirenas sin hombres

 

Cabellos de diosas en las cajas de pescado

Leones marinos y caballos oceánicos

A pesar de las fábulas al fondo de los bares

Y los caprichos del poeta ebrio

El mundo guarda su belleza

Duda entre el gozo y el éxtasis

El sol nos lleva a la danza, a las libaciones

Las nubes a la meditación y a los sueños

La noche al amor y a las fantasías

El alba a la creación

 

 

 

 

 

HISTORIQUE DES QUETES

 

  J'ai fouillé jusqu'aux entrailles les regards des animaux morts

               J'ai cherché vérités et noumènes

                             Amers

                            Bornes

                            Jalons

                            Stûpas

          J'ai touché du regard les monuments du monde

  Et posé  mes mains moites sur le grain sec des pierres friables

                        Signes minéraux

         Repères de la mémoire qui détiennent l'insignifié

                           Mémorial

          Œuvres vives de passants ciselées par les vents

            Et dont le nom est noyé dans les sables

 

      Oui, j'ai embrassé les arbres dans les deux mondes

            Ceux qui marient le rêve à la conscience

                        L'air à la Terre

           Le royaume des vivants à l'empire des morts

                L'apparence à d'éternels mystères

           Les étoiles à la chair aveuglante du magma

                   L'épicentre à l'écliptique

                        Le  vent à l'eau

                     L'Homme à son origine

                    Créatures des deux sexes

                       Mâle et femelle

                    Levain et pâte non-levée

                       Forme  et matière

                 Père nourricier chargé de fruits

               Mère  infanticide parée de pendus

     Maternelles ramures qui dispensent ombre et fraîcheur

Paternelles cimes qui séduisent la foudre et se jouent des artefacts

                      Douceur de la feuille

                       Rigueur de l'écorce

           Femme  dans l'arrondi fécond des branches

           Homme  dans la raideur pénétrante du tronc

           Arbres grands signes d'amour et de fertilité

                        Bornes du passé

                        Jalons du futur

                     Présent désert espace

                     Amers idéographiques

Signaux en arabesques de l'eau qui palpite au ventre du continent

                        Fantômes le jour

                        Spectres la nuit

                       Corps et membres

                        Formes et âmes

                    Arbres arbres Ô arbres !

           Nos bouches sont indignes de vous nommer

          Car vos noms sont du domaine cosmique

             Comme  le craquement des galaxies

             Comme  les crépitements des étoiles

          Comme  le souffle rauque du vent de mer

               Comme   le vacarme de l'océan

             Comme  l'éclatement noir de l'orage

               Comme le hurlement du typhon

               Comme le rugissement du dragon

               Comme le tremblement de la terre

                 Comme le silence originel

 

                    Une fois produit par

                       L'écrivain

                       Le scripteur

                       L'émetteur

                         Le nègre

                       Le  démiurge

                    L'alchimiste du verbe

                    Le forgeur de mots

                    L'excréteur de sens

                  Le prolétaire à la ligne

                    Le veilleur de l'aube

                       Le langagier

                         Le poète

 

             Le texte rameau pousse sans cesse

           secrète  du sens et engendre du texte

               darde l'esprit de ses branches

Des praticiens de la poétique, en mal d'exégèse et d'érudition,

        se changent en maïeuticiens ou en forestiers

       Puis, le lecteur vient danser dans le sous-bois

               Les  arabesques de sa transe

               Et embrasser le tronc ancestral

                 Et boire la sève nourricière

           Sa chevelure se mêle aux frondaisons

 

    Je suis un arbre qui marche et qui noircit ses feuilles

 

 

 

HISTORIAL DE BÚSQUEDAS

 

Escarbé hasta las entrañas en las miradas de los animales muertos

Busqué verdades y noúmenos

Amargos

Hitos

Jalones

Stupas

Toqué con la mirada los monumentos del mundo

Y puse mis manos sudorosas sobre el grano seco de las piedras friables

Signos minerales

Marcas de la memoria que contienen lo insignificado

Memorial

Obras vivas de transeúntes cincelados por los vientos

Y cuyo nombre está ahogado en las arenas

 

Sí, abracé los árboles en los dos mundos

Los que casan el sueño y la conciencia

El aire a la Tierra

El reino de los vivos al imperio de los muertos

La apariencia a eternos misterios

Las estrellas a la carne cegadora del magma

El epicentro a la eclíptica

El viento al agua

El hombre a su origen

Criaturas de ambos sexos

Macho y hembra

Levadura y masa sin levantar

Forma y materia

Padre nutricio cargado de frutas

madre infanticida ataviada con ahorcados

Maternales ramajes que reparten sombra y frescor

Paternales cimas que seducen al rayo y se burlan de los artefactos

Suavidad de la hoja

Rigor de la corteza

Mujer en la redondez fecunda de las ramas

Hombre  en la rigidez penetrante del tronco

Arboles grandes signos de amor y fertilidad

Hitos del pasado

Jalones del futuro

Presiente despierto espacio

Amargos ideográficos

Señales en arabescos del agua que palpita en el vientre del continente

Fantasmas de día

Espectros de noche

Cuerpo y miembros

Formas y almas

¡Arboles árboles oh árboles !

Nuestras bocas no son dignas de nombraros

Pues vuestros nombres son del ámbito cósmico

Como el crujido de las galaxias

Como la crepitación de las estrellas

Como el soplo ronco del viento marino

Como el estrépito del océano

Como el estallido negro del temporal

Como el aullido del tifón

Como el rugir del dragón

Como el temblor de la tierra

Como el silencio original

 

Una vez producido por

El escritor

El escribano

El emisor

El negro

El demiurgo

El alquimista del verbo

El forjador de palabras

El excretor de sentidos

El proletario aislado

El sereno del alba

El lingüista

El poeta

 

El texto ramo crece sin cesar

secreta sentido y engendra texto

lanza dardos al espíritu con sus ramas

Poetastros carentes de exégesis y de erudición

volviéndose mayéuticos o guardas forestales

Y después el lector viene a bailar al claro

Los arabescos de su trance

Y a abrazar el tronco ancestral

y a beber la savia nutricia

Su melena se mezcla con la frondosidad

 

Soy un árbol que anda y ennegrece sus hojas

Publicado en VENTANA FRANCESA

 

 

JESÚS MIGUEL HORCAJADA

Poemas de “Conciencia del agua”, Lastura 2018

Traduction par Miguel Ángel Real

 

 

Mirad cómo nos devora,                                                 

cómo avanza a pasos                                                   

colosales hacia quién sabe                                                

qué destino ignoto la                                                    

silenciosa, la bestia onírica                                            

que todos llevamos dentro.  

 

 

Regardez comme elle nous dévore,

comme elle avance avec des pas

colossaux, vers qui sait

quelle destination inconnue la

silencieuse, la bête onirique

que l'on porte tous en nous.

 

 

 

**

 

El segundo día de las pesadillas

se me habría encomendado la tarea                                  

de atravesar un gran lago de aguas negras,                           

sería primordial lograrlo antes de que                              

el odio derramado sobre quienes                                  

irreparablemente alguna vez me hicieron daño                       

y  marcaron mi  infancia                                               

se apropiara de la única porción de tierra                            

donde proteger todavía a mis seres queridos                           

y una sola luz, ballenas tras máscaras                                 

de inocencia cuyo llanto no alumbraba,                                

una puerta cerrada y dejas a tu amigo ahí,                          

ahondando en la idea del solo. Una voz                                

que no será como las otras voces,                                  

la mano que puede empujarte al barranco                               

en un momento dado o la poesía, si no                             

despiertas, haciendo lo que puede para                                  

salvarnos de la infiel estructura de la fiebre.       

 

 

 

                Le deuxième jour des cauchemars

on m'aurait confié la tâche

de traverser un grand lac d'eaux noires,

ce serait primordial de réussir avant que

la haine versée sur ceux qui

irréversiblement un jour m'avaient fait mal

en marquant mon enfance

s'empare de la seule portion de terre

où protéger encore mes êtres chers

et une seule lumière, baleines derrière des masques

d'innocence dont les larmes n'éclairent pas,

une porte close et tu y abandonnes ton ami,

creusant l'idée de la solitude. Une voix

qui ne sera pas comme les autres voix,

la main qui peut te pousser dans le précipice

à un moment donné ou la poésie, si tu

ne te réveilles pas, en faisant son possible

pour nous sauver de la structure infidèle de la fièvre.

                                                                       

**

 

 

 

Te pareces tanto a mí                                            

que tocas la memoria de los míos                                      

y sales ilesa                                                      

                                                                    

de cuantos murieron y cuantos duran                                 

                                                                      

de tus manos el tacto rememora la                                 

corriente del agua que he sido                                      

                                                                     

eres fría como el agua / misteriosa

como el agua pero eres mi conciencia

así debo quererte

 

 

malacostumbrado a tu demencia,

que no se note al menos la desidia

mis ojos que miran todos los días

un ratito la cicatriz de mis

muñecas

 

 

 

 

Tu me ressembes tant

que tu touches la memoire des miens

et tu en sors indemne

 

de tous les morts et de ceux qui restent

 

de tes mains le toucher se remémore le

courant de l'eau que j'ai été

 

tu es froide  comme l'eau / mystérieuse

comme l'eau mais tu es ma conscience

c'est ainsi que je dois t'aimer

 

mal habitué à ta démence,

qu'au moins on ne remarque pas l'indolence

mes yeux qui regardent chaque jour

un instant la cicatrice de mes

poignets

 

 

**

 

En la vida hay hogares con balcones

desde los que no podemos saltar, balcones

imposibles de contener tanta fascinación

por el vacío, sobre todo por los vacíos

personales, y no es fácil adivinar de quién

es esa mano que siempre estará ahí para

canalizar el irrefrenable deseo de lanzarnos.

 

 

 

Dans la vie il y a des maisons avec des balcons

dont on ne peut pas sauter, des balcons

incapables de contenir tant de fascination

envers le vide, surtout envers les vides

personnels, et il n'est pas simple de deviner à qui

est cette main qui sera toujours là pour

canaliser l'irrépressible envie de nous en jeter.

 

 

Me llegaron noticias de tu muerte

Alejandro Martínez Lira

 

A Marcella “Sali” Grace Eiler

 

Hoy me llegaron noticias de tu muerte

y no las creo.

Sin embargo, el día

silencio a silencio se vuelve a mi cara

y el aire

poco a poco se confunde

como un vuelo de pájaros que retoñan de tristeza.

Me doy cuenta entonces que es verdad:

que tu cabello,

revuelto de sierra, es

            el acantilado

en que el vértigo de la muerte

desbarranca sus dedos;

               que tu sonrisa

alborozada de luna

estalla de ausencia

como mil libélulas enloquecidas

hacia las sombras casi cielo

                             del ocaso.

Me doy cuenta de que es verdad: las horas y el día

palabra a palabra palidecen,

y te descubro sin fin

con tus pasos detenidos; con un baile

que enmudece;

con la plática interrumpida en tus labios;

             con mi silencio vivo sin el tuyo.

Me llegaron noticias,

                                  noticias tuyas de tu muerte…

 

 

 

No estás

 

El silencio se clava en la lluvia;

no estás, y el vacío de todos

estos días

de muerte, de todos estos años

de madrugadas de septiembre,

se sacude

como el colibrí

de la ceniza y de las sombras,

arquitectura del aire

que cicatriza en la palabra.

Escribo

en la humedad de los aguaceros.

Recojo

algunos restos de la lluvia

mientras mi cara hoy

se desmaya sobre tu muerte,

entonces mi rostro

un poco, se describe,

un poco más muerto.

 

 

Publicado en OIDOS NEGROS(Poesía)

 

 

DAMIEN W. LAMBERT

Traduction de Miguel Ángel et Florence Real

 

Debo ser el único hombre que tiene un mar para él solo

que cuando este mar se hunde por el peso de su sombra

tiene dos mares para escoger en cuál ahogarse

¿No es esto cierto Girasol?

Que mientras tus peces nadan tranquilos

los míos buscan suicidarse

Que mientras tus amapolas cantan yo presto atención a las teclas desvencijadas

del piano llevado por las corrientes de mis dos mares

¿Qué sabes tú viejo sofista del aire?

 

Debo ser el único hombre con este mar de su sombra

y cuando se hunde por el peso este mar para él solo

tiene dos mares para escoger en cuál ahogarse

Que mientras tus peces nadan tranquilos

los míos buscan suicidarse

Tus cicatrices que adoro tu inocencia desvalijada ¿no es cierto Girasol?

 

Tres naufragios escapándose de mi pintura bajo una canica que sangra

bajo una canica que sangra y no se decide

firmar los trazos del jardín la niebla de nuestra aventura

 

Debo ser el único hombre que tiene un mar para sí solo

que cuando este mar se hunde por el peso de su sombra

tiene dos mares para escoger en cuál ahogarse

Y mientras tus peces buscan suicidarse

tus cicatrices que adoro nadan tranquilas

 

Tocan tocan las teclas la costumbre amaestra el deseo

han quedado pequeñas lunas grabadas

nimbos de tu jugo exquisito

 

 

Debo ser el único hombre que tiene un mar para él solo

que cuando este mar se hunde la costumbre amaestra el deseo

por el peso de su sombra este mar se hunde para escoger en cuál ahogarse

la costumbre amaestra el deseo es una canica

son tus triángulos en fuga

Y que mientras tus peces buscan suicidarse

aquí ya acabamos sofista del aire

nadan tranquilos tocan la costumbre amaestra el deseo

 

¿No es esto cierto Girasol?

Tu inocencia desvalijada

 

 

Je suis sans doute le seul homme qui a une mer pour lui tout seul

celui qui quand cette mer s'effondre sous le poids de son ombre

a le choix entre deux mers pour s'y noyer

N'est-ce pas Tournesol?

Qu'alors que tes poissons nagent tranquillement

les miens cherchent à se suicider

Qu'alors que tes coquelicots chantent je m'intéresse aux touches délabrées

du piano emporté par les courants de mes deux mers

Qu'en sais-tu, vieux sophiste de l'air?

 

Je suis sans doute le seul homme avec cette mer de son ombre

et quand s'effondre sous son poids cette mer pour lui tout seul

il a le choix entre deux mers pour s'y noyer

Qu'alors que tes poissons nagent tranquillement

les miens cherchent à se suicider

Tes cicatrices que j'adore ton innocence dévalisée n'est-ce pas Tournesol?

 

Trois naufrages qui s'échappent de ma peinture sous une bille qui saigne

sous une bille qui saigne et qui ne se décide pas

signer les traits du jardin le brouillard de notre aventure

 

Je suis sans doute le seul homme qui a une mer pour lui tout seul

celui qui quand cette mer s'effondre par le poids de son ombre

a le choix entre deux mers pour s'y noyer

Et alors que tes poissons cherchent à se suicider

tes cicatrices que j'adore nagent tranquilles

 

Elles jouent elles jouent les touches la coutume amadoue le désir

de petites lunes sont restées gravées

des nimbes de ton suc exquis

 

Je suis sans doute le seul homme qui a une mer pour lui tout seul

et quand cette mer s'effondre la coutume amadoue le désir

sous le poids de son ombre cette mer s'effondre pour choisir dans laquelle se noyer

la coutume amadoue le désir elle est une bille

ce sont tes triangles en fuite

Et alors que tes poisson cherchent à se suicider

nous nous arrêtons ici sophiste de l'air

ils nagent tranquilles ils jouent la coutume amadoue le désir

 

N'est-ce pas Tournesol ?

Ton innocence dévalisée

 

**

 

No lloraré por la muerte de mi padre

una lágrima de esta envergadura

puede derrumbar un glaciar entero

aplastar a mi madre que yace rendida

a los pies del coloso

una lágrima de esta envergadura

yace a su vez el coloso aguardando

en señal agradecida o de reproche

por los dotes que en mí depositaron

yace mi padre ya muerto mi madre yace a sus pies

yacen mis padres aguardando

el glaciar de la muerte

pero no derramaré una lágrima de esta envergadura

ni en señal agradecida ni de reproche

por los dotes que en mí depositaron

 

 

 

Je ne pleurerai pas pour la mort de mon père

une larme de cette envergure

peut faire que tout un glacier s'écroule

écraser ma mère qui gît épuisée

aux pieds du colosse

une larme de cette envergure

gît à son tour le colosse qui attend

en signe de remerciement ou de reproche

pour les dons qu'ils déposèrent en moi

mon père gît déjà mort et ma mère git à ses pieds

mes parents gisent en attendant

le glacier de la mort

mais je ne verserai pas une larme de cette envergure

ni en signe de remerciement ni de reproche

pour les dons qu'ils déposèrent en moi

 

 

 

**

 

Volver volver

una aguja me sostiene

en su lento palpitar

lento olvido

estoy de vuelta

al centro

cómo no

al centro todo vuelve

calma y raíces

calma y ser

por estar

en la carne

 

 

 

Revenir revenir

une aiguille me soutient

dans sa palpitation lente

lent oubli

je suis de retour

au centre

bien sûr

tout revient au centre

calme et racines

calme et être

pour être

dans la chair

 

 

**

 

 

No llores mujer de pétalos húmedos

mujer de piel en flor en la bañera

 

si sientes que tu fantasma me acosa por las noches

nos gusta pensar que los fantasmas nos visitan por la noche

con el tuyo aunque sea de día me echas un ojo

me obliga a buscarle la mirada entre el vapor

 

cuando me afeito oigo tu voz

como la de todos los fantasmas que me habitan

 

esto tan sólo son palabras como las que quise

como las que deseé haberte leído en tus sueños

mientras eras tú criatura

y siento mucho no haberme dado cuenta

 

 

 

Ne pleure pas femme aux pétales humides

femme à la peau en fleur dans la baignoire

 

si tu sens que ton fantôme me harcèle la nuit

on aime penser que les fantômes nous rendent visite la nuit

avec le tien même si c'est le jour tu gardes un œil sur moi

il m'oblige à chercher son regard dans la buée

 

quand je me rase j'entends ta voix

comme celle de tous les fantômes qui m'habitent

 

ce ne sont que des paroles comme celles que j'ai aimées

comme celles que j'aurais désiré te lire dans tes rêves

pendant que c'était toi ma petite

et je regrette de ne pas l'avoir compris

 

 

 

Selección poética 

Alberto Martínez Castañeda

 

I

 

Amor,

he perdido la luz en la tormenta,

esta visión de asfalto y su melena,

la sombra que se alarga

desde mi asfixia me rebasa.

Escucho tu voz en medio de lo oscuro,

igual que suena un latido mineral

domado entre la hondura y la demencia,

igual que trina y se evapora un grito bajo el agua.

Te escribo un puerto en las costillas

y vara mi corazón de astilla y polvo,

dentro de tu lengua me he vuelto ceniza,

hiberno en la locura

y no logro abandonar mi patria de gusanos y serpientes.

Todavía dislocado tiemblo,

vibra entonces una gota de mi carne dentro mío

y vuelvo,

sangra un ciento de palomas en mi carne

y sangro;

dónde mi agua calma,

dónde la marea

que duerme a los espectros en su arrullo:

todo es igual que un golpe natural

de aire y tierra adormecida.

Yo solo sé decir tu nombre entre la sombra.

 

II

 

Cas inunda en una habitación su nombre,

detrás hay un pueblo de pájaros sin lengua,

alados en la esquina de la sombra

para volar en círculo su cuerpo

hasta acabada la sequía.

Despierta en medio de la asfixia,

atado de la voz al sueño,

despierta en medio de un espejo, atado de la fe al silencio.

Hiere su párpado

por encontrar la luz.

Cas sigue escuchando el alarido de la tierra,

igual que la fricción,

lo abrasado,

vulgar gemido

o hueso que raspa la pared de su sepulcro.

Luego la sordera

luego la ceguera

El humo que pare por la boca desde el cáncer,

es otra fisura,

quizá,

monumento al musgo en la garganta:

Invocación.

Levanta un puño para despejar la sombra

y se arrodilla.

Dios o dioses:

Amén su cuerpo de fango y de cristal,

su espera atrincherada.

Cuánto miedo sostiene en la garganta,

cuánta mierda aparta de su iris.

Enemigo de la luz

tanto como amante de sí mismo;

animal de lenguas infinitas:

estatua.

"Biografía de la geografía."

"Escapar, escapar,

esto no es un baile"

 

 

 

III

 

Esta superficie de lágrima y salitre

sumerge en el dolor su geografía,

de uno a otro flanco

quiebra y se redime una vez tras otra

pasada la hora de las muertes.

Nunca escuché a mi padre

hablar sobre la muerte,

nunca crucé la luz bajo su brazo

de timón corpóreo amoratado.

Masqué mi propia pesadilla

y su consecuencia estéril,

levanté una voz en cada sueño de serpientes

y dormí luego;

Busqué otro nidal de larvas

para marcar mi huella,

amanecí de bruces y desnudo,

temblando

dentro de la tierra en espiral.

Verdad:

Este auditorio de lenguas flor

y de diamantes,

juega a la palabra

igual que escarba la espalda del concreto;

se alimenta hasta hartar su víscera común

y entrega una estrella

por cada cuarto de estiércol que secreta.

Luego bufa en coro

y tira una suerte de látigo vergüenza

que cruza desde su miseria hasta el olvido;

caminan sobre una profecía

llena incluso

de instrucciones para replicar la sombra,

para detonar el llanto,

para morirse hasta después de los aplausos.

Sean todos bienvenidos

al ocaso de la voz

y de la lengua.

 

 

 

Publicado en OIDOS NEGROS(Poesía)
Miércoles, 25 Septiembre 2019 04:56

Cuando la vida te llora / Martha Miranda /

 

Cuando la vida te llora

Martha Miranda

 

 

Reminiscencias

 

Soy ese ser humano,

con alas en los ojos

escondiéndome de la niebla,

en brazos de los mezquites

más allá de la montaña,

pero la niebla me alcanza

humedece mis recuerdos niños.

Ahí en esas calles lucidas,

he perseguido escarabajos

soñando otras vidas,

pero aún sigo en esta tierra

el espejo muestra mi otro rostro,

siento como se desgajan mis alas.

 

 

 

 

Ausencias

 

Todo animal salvaje,

habita ese silencio

que también me habita,

a ratos es mi casa

mi camino, mi río,

mi último viaje.

 

A deshoras está conmigo,

teje un poco de mí

un poco de mi muerte,

un poco de esta vida envejecida

entre adioses y ausencias.

 

 

 Ganarle al tiempo

 

He de llenarme las manos de llovizna,

cargar en hombros al aire

ganar tiempo a mis últimos pasos,

antes de ser nada, ni siquiera polvo.

 

Nada entre las piedras de mi camino,

nada sólo esta soledad, esta ausencia

irremediable dentro de mis ojos,

dentro de cada lágrima y su vacío.

 

 

Sitiada

 

Poco a poco,

se irán sitiando mis manos

de toda forma acariciada,

quedará el tibio silencio

guardado en mis noches,

mis palabras en la lengua

saltarán en el aire,

mi cuerpo enjuto estará seco

arderá en la niebla de la montaña,

arderá con la guitarra vieja,

en el último suspiro de la noche

arderá en el sol que olvidé cuando niña,

poco a poco estaré lejos de mí.

Publicado en OIDOS NEGROS(Poesía)

 

 

 

Antología de José M. Viniegra

El abrazo de la noche y otros poemas

 

Cuánta falta hacía

que llevase entre mis sueños

el abrazo de tu noche

 

*

 

Mía a ratitos

en momentos chiquitos

Ancho es el instante a su lado

 

 

En Villa de Madrid una chica

de aquellas que inoculan la vista

bendice el instante más que Cibeles

 

Fulgurosa al paso impacta

y hace cráter

en el lado oscuro de mi corazón

 

 

*

 

 

No se ama embutiéndo ardores

ni sacacorchando memorias

de un miocardio sangrón

 

 

 

Publicado en OIDOS NEGROS(Poesía)

 

 

MARILYNE BERTONCINI / WANDA MIHULEAC

Poemas de “Sable”

Traducción de Miguel Ángel Real

 

 

Les éditions Transignum 2019.

Textos de Marilyne Bertoncini. Fotografía de Wanda Mihuleac ©

 

 

 

 

© FOTOGRAFÍA  Wanda Mihuleac

 

 

La mer respire

lente changeante

expire et lèche le rivage

où la marée laisse imprimé

un humide trémail

 

J’y pose à plat le filet à crevettes -

grises et vitreuses comme le sable

elles gigotent entre les mailles et les plis

prises dans le croissant du carrelet

et s’échappent entre mes doigts d’enfant

 

le sable aspire ma cheville

aspire ma mémoire

l'empreinte de mon pied s’emplit d’un éclat de miroir

minuscule

et la vague suivante l’engloutit et remporte

les algues rejetées du filet

les poulpes transparents

et les méduses glauques

 

 

 

La mar respira

lenta cambiante

expira y lame la orilla

donde la marea deja impreso

un húmedo trasmallo

 

Dejo la red para las gambas -

grises y virtuosas como la arena

patalean entre las mallas y los pliegues

atrapadas en la media luna del salabre

y se escapan entre mis dedos de niña

 

la arena aspira mi tobillo

aspira mi memoria

la huella de mi pie se llena de una esquirla de espejo

minúsculo

y la ola siguiente se la traga y se lleva

las algas que la red rechaza

los pulpos transparentes

y las medusas glaucas

 

 

 

**

 

 

Chaque vague soulève à grand-peine

une nappe emporte

la trame des mots

l’efface et seule reste une trace

mémoire de sable

 

crissant glissant soie

au cri déchiré

menus murmures comme

des pas d’oiseau

la dentelle des coquilles vides

sur la grève l’arène ourdie de temps

 

lourde draperie de dunes et d’estran

plis sur plis où se dissout le vent

du souvenir

 

 

 

 

Cada ola levanta a duras penas

un manto se lleva

la trama de las palabras

la borra y solo queda una huella

memoria de arena

 

rechinando deslizándose seda

de grito desgarrado

menudos murmullos como

de pasos de pájaro

el encaje de las conchas vacías

en la playa la arena urdida de tiempo

 

pesado tapiz de dunas y mareas

pliegue sobre pliegue donde se disuelve el viento

del recuerdo

 

 

**

 

 

Elle est allongée comme la dune aussi

nue

ses pieds touchent la mer

 

et les mains de Sable racinent

s'allongent

elles s'allongent sous le sable

écrivent les liserons rampants

la bugrane épineuse aux fleurs de papillon

 

le mandala de l'espérance

chemin barbelé vers

la sortie du labyrinthe

de solitude et de souffrance

 

et Sable ouvre ses yeux-fleurs

blêmes comme un ciel de plomb

étoiles mortes et inversées

battues par le vent sidéral

 

et la bouche d'Elle sans cesse tente

le cri qu'étouffe toujours

le sable qui volète

 

 

 

 

Ella, tumbada también como la duna

desnuda

sus pies tocan la mar

 

y las manos de Arena se enraízan

se alargan

se alargan sobre la arena

escriben las campanillas rampantes

la gatuña espinosa con flores de mariposa

 

el mandala de la esperanza

camino de púas hacia

la salida del laberinto

de soledad y sufrimiento

 

y Arena abre los ojos-flores

lívidos como un cielo de plomo

estrellas muertas e invertidas

sacudidas por el viento sideral

 

y la boca de Ella sin cesar intenta

el grito que ahoga siempre

la arena que revolotea

 

 

 

 

**

 

Lovée au creux des dunes

le nez contre le sable humide à peine sous

les touffes de carex

comme au creux d'une aisselle au parfum minéral

intense et fade dans la mémoire

caresse rêche animale et poudreuse

 

je sais qu'Elle respire

de nous de notre rire

 

je déboule dévale le long du flanc de Sable

et la dune s'écroule émue de son écume sèche

 

je déboule dévale du giron de la dune

et ma main écorchée à sa couronne barbelée

 

saigne couleur de rouille sur l'éclatant

cristal

de silice

 

Je suis fille de Sable

mais les mots

m'appartiennent

 

Je crie

j'écris

 

 

 

 

Acurrucada entre las dunas

su nariz contra la arena húmeda apenas bajo

las matas de carrizo

como en el hueco de una axila de perfume mineral

intensa y desabrida en la memoria

caricia áspera animal y polvorienta

 

yo sé que Ella respira

de nosotros de nuestras risas

 

me lanzo me abalanzo por la pendiente de Arena

y la duna se derrumba emocionada por su espuma seca

 

me lanzo me abalanzo desde el regazo de la duna

y mi mano desollada en su corona-alambrada

 

sangra color de óxido sobre el deslumbrante

cristal

de sílice

 

Soy hija de Arena

pero las palabras

me pertenecen

 

 

Es grito

escrito

Publicado en VENTANA FRANCESA
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