Yessika María Rengifo Castillo

Yessika María Rengifo Castillo

Yessika María Rengifo Castillo. Poeta, narradora, articulista, e investigadora. Docente, colombiana. Licenciada en Humanidades y Lengua Castellana, especialista en Infancia, Cultura y Desarrollo, y Magister en Infancia y Cultura de la Universidad Distrital Francisco José De Caldas, Bogotá, Colombia. Desde niña ha sido una apasionada por los procesos de lecto-escritura, ha publicado para las revistas Infancias Imágenes, Plumilla Educativa, Interamericana De Investigación, etc.

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No llegaste

Yessika María Rengifo Castillo

 

Las rosas se marchitaron

tus dulces manos

se perdieron en la ausencia.

Los chocolates se derritieron

en mis fríos bolsillos

del abandono que no lleno

el recuerdo de tu sonrisa.

No llegaste

los hijos

las cartas

y los versos de tus labios

son reminiscencias de mi vida.

 

Invierno

La decepción toca mi puerta.

Las fotografías queman mi alma.

Las violetas, marchitas y ausentes, himnos de mi vida.

Invierno,

eco de mi existencia

desde que te fuiste

estrella mía. 

 

 

Llamándote

Recuerdo tu cara angelical

los últimos días de verano.

Eras la luna

que calmaba mi atormentado corazón.

Tus ojos celestes

borraban historias que congelaron mis manos.

Llamándote

viven mis labios que se niegan a perderte.

 

Existen días

Existen días que se roban

el juego de los niños en las calles

de la desolación.

Existen días

que la vida pierde sentido

con la ausencia de los sueños

que alegran el alma.

Existen días

que los rayos del sol

son caminos de paz

en medio del caos

del corazón.

Existen días

que somos compañeros

de viajes inciertos

recobrando sentido en

los ojos de la ilusión.

Y solamente

existen días…

El país que soñamos

Sin ríos de sangre

sin cantos de seres que se aniquilan

en días de odio.

Sin hambre

sin chiquillos buscando en las calles

amor que se esfuma en casa.

Sin escuelas vacías

sin cuadernos ajados  en el tiempo

sin maestros perdidos

en el miedo y la angustia de contar.

El país que soñamos

manos de hombres y mujeres

que sueñan caminos

de primavera.

 

 

 

Encantos

Todo en ella era un encanto,

todo en ella era un sueño,

sus manos de seda, sus ojos verdes y su mirada triste.

Encantos

Era ella en días

que mi vida perdía sentido

entre melancolías y nostalgias del ayer

que se roban latidos

de mi corazón.

Y la escuela

Era los sueños de los niños

en el horizonte del mañana.

Los ecos de la historia

que se escribiría con amor.

Y la escuela

era el juego de polifonías

del invierno

la primavera y el verano

y el lejano otoño.

 

Esas violetas en la mañana

Hay días

que veo en mis ventanas

el canto del ruiseñor

que trajo mi abuelo

para alegrar mi corazón

en días sin sol.

Quizás en las tardes

las mariposas que juegan

con mis tristes ventanas

del alma.

Esas violetas en las mañanas

son mi abuelo

recordando que jamás se fueron

sus encantadores ojos marrones

y sus historias de la vida.