Martes, 20 Diciembre 2016 18:59

Poesía desde el Parral y esto es la elegía

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Poesía desde el Parral y esto es la elegía

Uylder Torrez Hernández

 

 

 

DISCURSIVAS

 

Habrán de leernos de brazos abiertos frente al pelotón

Tras los tendederos y en los disfraces de las horas cardiacas o en tumultos afarensis

Trago a trago la bulimia de los alcoholes rústicos será función y cremallera pasando de manos

A sola referencia de localidades bombardeadas por merolicos sabios seremos

cuatro a cuadro cuatromía de volcán sin remo y discreto ropaje de culebra militante 

Tan abominable la abzurda refutera repartida a trocitos cual partido bufón altisonoro

Amenaza el oleaje con fornicar montañas y en diminutos relojes planéanse los impuestos

Sin más ropa que tu nombre decido ser oscuro para que me amanezcas trenzando

arroyos y bejucos

sin cacofonías y cinco cafeínas entre niños despiertos al nacer

Sinestésica y diamántica será la hora entre sillas caídas y vómitos discursos fotografiando votos

Cine estética y brujería aplicada a la lengua para engrosar planteamientos invisibles e incisivos

Debajo de los puentes habita el mañana y por supuesto que las pinturas rupestres esconden

los códigos de lanzamiento

Un te de murciélago caliente para pensar en rutinas de no pensar nada

Las horas se acaban y cerraron las fábricas tras la extinción de los artesanos...

 

 El Parral, Chiapas.

Octubre 30 de 2016

 

 Sacáfora del pozo

 

I.

 

Te daré la mentira para que puedas creer lo intraducible de la forma que incendia la puerta disparando teleaudisores y subliminales terricópteros, sombra que circunda una estrella apagada que hábil repara su interruptor para seguirnos viendo.

Algunas voces llegan a la tumba que no tuvo nombre y que hoy se nombra hija de un exilio y la caricatura más fresca; tómense de las uñas y la lengua los bufones- que por cierto no bufan- mientras María dice que no tiene un día para celebrarse comúnmente con migraciones de rodillas sobre lunas y diegos, la madre no comprende de su parto, fruto de satánicas luces y espíritus sacrásticos. Ahora que ora una perturbación de tecnócrata pedófilo, un misógino mísero viste de blanco en un mundo dispuesto a creer, entre libaciones demenciales, se disparan santos como balas que no rezan ni las madres y cuyas perforaciones son el arte moderno. Somos tú y yo instrumentos afilados y tontos en manos del niño más anciano o el experimento de un dios que perdió la dirección ( anotada en servilleta una madrugada sexadora) y no sabe volver.

La noche ha vaciado todos los sueños sobre la ciudad y se evaporan las cantinas y cantinos con su garganta abierta, sufren los prostíbulos el verdadero amor que allí se esconde libre de pecaminosos falos y ordeñadoras diosas, la nova láctea se diseña entonces con semen y fluidos vaginales sobre una banqueta cuya preferencia es tan preciada como el primer interlocutor, te busco entonces en los días que restan a un acantilado con aves homeópatas y descubro que tu forma es la imposible porque posible es que te encuentre entre una rosa y un planeta, entre un gato y un pato, entre placeres dignos de vastos y carnosos cuerpos, donde la muerte se deleita antes de morirse, luego las nubes se rompen liberando ese vómito de luz que me recuerda tu excelsa dimensión

 

El Parral, Chiapas; diciembre 19 de 2015

 

II.

 

De un planeta deshabituado llega esta piel con su polvo de libro abandonado, tengo un pequeño trance amarrado a la saliva que aflige el ahogo al hablar, simple es: debo morir antes de revelar secretos que hundirían barcos y des-velos en los mares de la incredulidad. Es diciembre y dicen que todo acaba antes de empezar a ser esfinge, tan simple es: uno ama al uno, el dos es consecuente y la sombra su cama, por alguna razón desconocida esta tierra no quiere ser panteón y se la obliga a ocultar las alas y las llaves y las armas y las ganas de una estrella primaria que posiblemente ya apagó su luz.

Dime tú que lo has visto, dime de qué color es dios. Un forastero estuvo en el camino llorando rocas petricor y desvaríos, dicen que se tragó este polvo y alquiló raíces, que negó ser hombre y dio frutos secos a cambio, que se volvió cruz y se deshizo en sangre y en sudor, era de tumultos y dulces mentiras sus placeres, hay tanto que no se ha dicho como tantas historias serían su resultado.

La tarde madura tiende a desvanecerse, sanamente se despoja de lo vano y muere al soltar el brazo que la obligó, no nació para ello solo es consecuencia de una tan necesaria utopía.

 

El Parral, Chiapas; diciembre 24 de 2015

 

Esto es la elegía

 

 

En respuesta a tu pendiente gesto te escribo desde los dulces y las flores de estos días, acompaño las visiones de un astronauta marinero con pequeños pulsos geocárdicos que demuestran la existencia de un mapa y su cordial secreto, estamos de cruces en caminos y muchas poses pendientes, tal vez no vuelva a verte y eso causa terremotos y monzónicas apuestas. Entre métodos viejos y manteles desayunamos ambos sus caprichos, eres tan solitaria como alcalina en la sangre de quien tocas. Mineral cuya factura se guarda en una estrella perdida, te llamas Esmeralda y tu frío es lo único que me queda estacionado, fui alguna vez explorador y tú la brújula, nave que en tus adentros llevaste la vida entre la noche y los que en ella se ocultan, me dejaste soñar y te lo agradezco, de algún modo no hemos terminado, somos historia dictada por ángeles y escrita por los diablos, los santísimos diablos a los que nadie reza, por su rareza atómica y sus tufos, tus espacios son oceános desconocidos en sus formas y contenidos, no alcancé a trazar tu geografía pero soy el cartógrafo y tú tienes el rumbo para encontrarme cada vez que se te den tus ganas...

 

 

 

 

 

 

 

Visto 4946 veces Modificado por última vez en Domingo, 08 Enero 2017 23:30
Uylder Torrez

Poeta nacido en Chiapas

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