Domingo, 23 Octubre 2016 23:09

En la garganta del insomnio

En la garganta del insomnio

 

El libro "En la garganta del insomnio" escrito por Alejandro Martínez Lira es un viaje hacia el interior de la conciencia como un bisturí que  abre la piel y nos ínsita a ver una dimensión que apenas percibimos pero que siempre han estado allí. El insomnio como trastorno del sueño lleva al poeta  a tragar la oscuridad necesaria para exorcizar sus demonios.

 No hay consideración al desmantelar sus emociones como quien rompe un muñeco de trapo. Muestra su decepción y su poca empatía con su entorno y sus nostalgias arraigadas .

 En la perdida de lo amado desentraña  imágenes que nos muestra la vulnerabilidad del poema como una herida a carne viva. Podemos sentir el temblor de aquello que se añora pero; que  no volverá.  Este poemario es un nudo de sabias subterráneas que nos sumergen hasta el fondo de una crisis poética donde el verdadero móvil se esconde en la garganta: grito que no se puede ahorcar  como supone el poeta pues es un silencio a voces.

 No hay duda querido lector si usted gusta de los pasajes de desolación, de la catarsis de un alma desencantada; del claro oscuro sabor de noches interminables junto al desamparo y la contemplación nostálgica. No hay mejor lugar que el insomnio de Alejandro Martínez Lira. Un poemario alejado del vano follaje que solo sirve para rellenar el cuerpo externo de la vida. El poeta no se conforma con la mascara de su propio YO sino que le hunde la daga y lo desenmascara : Nadie merece dormir; el insomnio es la noche perpetua de una poesía que no encuentra paz.

 

La Piraña

 

 

Recojo el silencio de las hojas caídas:

 

Mi silencio,

el que no puede ahorcarse

en el grito; el que reposa

siendo humo, o muerte aprisionada; este ser

que robo de la frente al aire;

y que a pesar de todo, es mi único bautizo

que se arrastra en la arena de mi sombra,

quizá cuerpo, alma de mi nombre,

quizá nada: o bruma. Una broma de la muerte.

 

 

 

Mi voz es nuevamente un vacío

 

Con el que me llamo y también respondo,

soledad, sin destino, con mi nombre,

la soledad; escombros.

 

Mi voz es la nada,

una flor que muere, ya seca,

casi polvo, ya muerte,

(tanta muerte sin oído)

Una sed que quema

Estos labios rotos.

Palabra tan seca, mi voz, sin labios, tuyos

o míos, es agua asentada,

es ya sombra, niño muerto

cercano, tibio todavía,

luna callada

tibio de beso fresco, muerte,

ocaso; mi voz, un viejo trapo de mortaja.

Están las calles de la ciudad

Están las calles de la ciudad

como ángeles de piedra que se asoman por el crepúsculo;

arcaísmos de cielo en las esquinas; dagas

de la siempre noche por el silencio.

Se enredan mis manos(mutuamente, mis dedos)

están  vacías,(y tan rotos) ;

y con alas de intima tierra, la noche

hunde en ellos, raíces de abismos.

 

 La calle con su gentío de fin de semana,

con su diccionario de luna

y de cuerpos, con la muerte en procesión de estrellas

se borra palabra a palabra de mis labios,

de atea sequedad, de sueño solo y fallido.

Intruso, en fin, en el esquema exacto de las miradas

a paso de sombra voy extranjero

con el interior en jirones fríos,

Y tristeza.

Publicado en OIDOS NEGROS(Poesía)
Viernes, 21 Octubre 2016 18:04

Somos

    SOMOS

       Somos lo que somos en esencia.
       Somos lo que queremos ser y lo que nos van dejando ser.
       Somos el veraz producto de afirmaciones y también, de  muchas negaciones.
       Somos fruto maduro de posibilidades, alegría y dolor, fortalezas y debilidades…La valentía. El miedo. El riesgo. El arrojo. Error y acierto.
       Somos la mano que abrimos y cerramos las puertas y también la que golpea cuando están cegadas.
       Somos los pasos que andan un camino de rectas, curvas y contracurvas, cruces, atajos, empalmes  e intersecciones.
       Somos lo que buscamos. Somos lo que encontramos. Somos lo que no hallamos. Causa y consecuencia.
       Somos nuestra elección y también, alguna que otra, elección de los demás.
       Somos un cuerpo; pero sobretodo un espíritu potente.
       Somos un espacio físico que se expande y un territorio intelectual que se propaga.
       Somos nuestra propia luz; por lo tanto la proyección de nuestra propia sombra.
       Somos como nos vemos; pero, también como nos ven.
       Somos una valija repleta de sueños y un espejo triturado de múltiples realidades.
       Somos anillo vital de compromiso. Alforja de responsabilidades. Con derechos. Con deberes. Con nosotros. Con el otro.
       Somos uno con uno y uno en un millón. Hacia adentro… para afuera.
       Somos el ropaje que llevamos puesto, el atuendo que nos quitamos ayer y  ese traje que nunca nos atrevimos usar.
       Somos el río y su ribera, la planta, la semilla…las dos caras de una misma moneda.
       Somos recuerdos reciclados en el hoy. Ancestral esperma. Registro de voces de otros tiempos y padrón de épocas futuras.
       Somos herencia, presencia, “aquí y ahora”, sello, huella dactilar, profundo surco…Seguros. Vulnerables. Carne y emoción. Momento y eternidad. Únicos.
 
       Pero, aún así, no somos en su totalidad…Siempre “estaremos  siendo” hasta el último momento de nuestra existencia.

 

Carlos Alberto Boaglio

Poeta, narrador y dramaturgo de larga trayectoria. Gestor Cultural, director y actor teatral.
Ha recibido innumerables premios y reconocimientos por su incesante trabajo en el ámbito local, provincial y nacional.
Nació en Las Varillas (provincia de Córdoba) el 1° de abril de 1958. Es profesor en Lengua y Literatura. Está radicado en Vicuña Mackenna, provincia de Córdoba, República Argentina, desde 1981.

 

  

http://www.poesiaspoemas.com/carlos-alberto-boaglio

Publicado en OIDOS NEGROS(Poesía)
Miércoles, 19 Octubre 2016 17:01

Ensayo para Prometeo

Ensayo para Prometeo.

Por Lenrie Peters

 

¿Qué es la poesía? ¿Se remonta a los orígenes de la universidad? ¿Al eco de las colisiones intercósmicas, hábilmente conducidas por seres celestiales? ¿Es el despliegue de llamaradas y fogonazos de luz intercósmicos que reconocieron la certeza de una autoridad suprema controlando el universo? ¿Es poesía el hecho de que una  mujer Neandertal acariciara el cabello de un niño?

Actualmente con una pronunciada madurez de la sensibilidad hemos limitado la poesía de la experiencia a la palabra escrita, actividad que sólo tiene unos pocos miles de años de antigüedad y se halla en declinación.

Hoy sostenemos que cualquier conjunto de palabras que responden a estos tiempos salvajes en los que vivimos es poesía, sin importarnos si esas palabras tienen o no tienen significado. Ahora necesitamos una nueva tecnología que nos permita arrojar luz sobre la conciencia general. Sin embargo, no se puede negar que la tecnología científica posee su  propia poesía, una que se aleja en proporciones geométricas de las necesidades del hombre, de su dignidad en esta época  brutal, en este nuevo siglo en que el hombre enfrenta  la barbarie del hombre y de la naturaleza.

Un tiempo en que la tierra agota sus recursos, el tiempo del calentamiento global y de un futuro de creciente codicia; sí, en el presente la poesía declina hacia el limbo de la humanidad y necesita del G20 de la sabiduría humana y de la reflexión para revivir sus glorias pasadas. 

El futuro de la poesía, como el de muchas cosas depende de los niños. Debemos preguntarnos si los niños reciben una educación que les permita  apreciar y emocionarse con el espíritu de la poesía. Pienso que no. Si deseamos que el fuego de la poesía sobreviva debemos comenzar desde el principio asumiendo el arrobamiento y el temor reverente que la rodea. Debemos lograr que los niños perciban la poesía como parte de sus juegos y entretenimientos para poder enfrentar la crudeza de la televisión, los videos e incluso del cine. Para que puedan acceder a la poesía,  en tanto esta pueda constituir su salvación, representando la sangre eterna de la vida. Este proceso en un sentido amplio debe incluir el acertijo cósmico introduciendo la alegría y el respeto por el pulso de la vida.

Cuando en Gambia se enteraron del Festival de Medellín se escucharon varios comentarios negativo, decepcionantes. Oh en ese país existe la guerrilla, están asesinando personas. ¿Cómo pueden pensar en la poesía? ¿Tendrás suficiente comida? ¿Y si te secuestran? Para mí fue suficiente que en esa tierra se viviera y honrara la poesía. ¿En cuántos países se organizan festivales de poesía? Me asombró profundamente que a pesar de la violencia y todos los problemas que esta acarrea en Medellín se pensara en la poesía.
Cuando meditamos sobre los cataclismos y todas las dificultades que han tenido lugar en este último siglo, debemos reconocer que el mundo ha sufrido cambios que van más allá de todo entendimiento humano.

Sin ir más lejos, los cambios ocurridos en la Unión Soviética. Recordemos la  poesía mecánica de comienzos del proceso revolucionario, sólo quebrada marginalmente por Maya Skorsky y Yevtushenko y Mandestan y Akhamatova y algunos otros que se zambulleron profundamente en las aguas de la poesía como los pescadores de perlas, emergiendo con su brillante tesoro.

Actitud  retomada  por  A. Ginsberg que  guió a los poetas. Luego, la rebelión de la juventud de Occidente, enfrentando el status quo y también su desesperada búsqueda de la igualdad.

Recientemente hemos escuchado a los raperos que aspiran a que nos paremos sobre nuestras cabezas para comprender su mensaje. Algunos raperos incluso se han hecho famosos por derecho propio e ingresan a los salones de la fama. Lo que no los exime de que cuestionemos la moralidad de sus obras; esa preferencia por las regiones más burdas de la actividad humana y su voluntarismo de combinar fama, celebridad y el mundo de la criminalidad.

Indudablemente la poesía ha recibido fuertes golpes destructivos de parte de distintos poetas de generaciones diferentes,  pero a pesar de ello continúa existiendo; y remodelará y corromperá a muchas generaciones más. Allí, Neruda permanecerá sentado en su trono. Quizás el dicho mejor conocido de nuestra época es aquel que sostiene que: “Hablar y hablar es mucho mejor que guerrear y guerrear. No se me ocurre otro deletéreo comentario  sobre este nuestro tiempo.


* * *

Lenrie Peters nació en Banjul, Gambia, el 1 de septiembre de 1932. Poeta, narrador, editor, médico cirujano y cantante de óperas. Autor de los libros de poemas: Poems (Poemas), 1964; Satellites (Satélites), 1967; Katchikali, 1971; y Selected Poetry (Poesía selecta), 1981 y de la novela The Second Round (La segunda ronda), 1965. Todas sus obras fueron publicadas por Heinemann, en Londres, en la colección «Serie de escritores africanos”. En Inglaterra realizó estudios de Ciencias Naturales y fue presidente de la Unión de Estudiantes Africanos. Trabajó durante 13 años para la BBC, en sus programas sobre África. Sensibilizado con los acontecimientos del 10 de abril de 2001, cuando estudiantes gambianos cayeron bajo las balas de la policía, dedicó uno de sus poemas más famosos al episodio: I was there (Yo estuve ahí). Se desempeñó como editor de uno de los primeros diarios gambianos, The Gambia Echo. Entusiasta defensor del panafricanismo, según Peters, el colonialismo, la occidentalización y los políticos corruptos de África, han destruido el alma africana. "África ha dormido demasiado tiempo en el centro geográfico del mundo, un mero juguete eternamente castrado. Un poema de Satélites inicia: "Mis ancestros usaron alas para volar desde la opresión, tintura de la esclavitud de la piel, árido nacimiento y muerte/cuelgan, cojean sobre mis hombros/con la culpabilidad del opresor." Lenrie Peters fue invitado a participar en el XIX Festival Internacional de Poesía de Medellín y murió una semana antes de la inauguración del evento.

Publicado en abril 4 de 2009.
Actualizado el 7 de julio de 2010. http://www.festivaldepoesiademedellin.org/es/Intro/index.htm

 

Publicado en ESTANQUE LINGÜIVORO

 

9° Encuentro Nacional de Poesía Max Rojas Ciudad de México 2016

El Encuentro Nacional de Poesía Max Rojas Ciudad de México es un festival literario que surgió en el año 2006, como parte de los proyectos culturales dedicados a la difusión y fomento a la lectura en la Delegación Iztacalco. El proyecto cobró autonomía después de las tres primeras realizaciones y continuó realizándose por cuarta y quinta ocasión gracias al esfuerzo de los poetas Marco Tulio Lailson y Gustavo Alatorre, éste último, director, coordinador principal y creador del encuentro hasta la fecha. El proyecto cuenta hasta ahora con ocho realizaciones anuales y este año va por la novena. A lo largo del encuentro se ha ido configurando y solidificando su carácter de encuentro cultural independiente y autónomo, teniendo como principal sustento para su ejecución el apoyo de colectivos, grupos culturales, editoriales, poetas independientes y recintos o establecimientos que han brindado su apoyo, en menor o mayor medida, para la realización de dicho evento.


El encuentro tomó el nombre de “Max Rojas” en su tercer año (2008) a sugerencia de los únicos organizadores de ese entonces: Marco Tulio Lailson y Gustavo Alatorre. Y no fue sino hasta la quinta realización cuando el encuentro abandona la Delegación Iztacalco para realizarse y expenderse a toda la Ciudad de México.


Como ha sucedido desde la primera realización del encuentro, este año se ha invitado a poetas de distintas latitudes del país, como son los estados de Guerrero, Campeche, Estado de México e Hidalgo; pero también contaremos con la presencia de poetas venideros del país hermano Chile y España.


El encuentro cuenta con el apoyo de diversos colectivos culturales independientes y el apoyo de editoriales y poetas que año con año se suman a la causa y enriquecen el encuentro. Este año contamos con el apoyo de colectivos literarios como lo son Versodestierro, grupos y colectivos culturales de Hidalgo, Guerrero y la Ciudad de México.


Este año el encuentro se llevará a cabo los días 14, 15, 21, 22, 28 y 29 de octubre; así diversos foros culturales de la Ciudad de México.
 

Sobre el Encuentro Nacional de Poesía Max Rojas Ciudad de México


Desde hace más de nueve años se han dado cita en el encuentro escritores de distintas generaciones y nacionalidades. Como parte de la política interna, el comité de organización ha pretendido en mayor medida dar cabida a todo tipo de poéticas y grupos literarios. Creemos firmemente que la coincidencia entre poéticas y grupos diversos enriquece el encuentro y fomenta la lectura entre los actores de la creación poética mexicana. No son todos los poetas, ni todas las poéticas que existen y dialogan en nuestras letras, es un hecho; pero año con año, nos damos a la tarea de buscar y contactar a poetas nuevos o de distintos grupos para brindarles un espacio en el encuentro de poesía. Muchos de ellos, por el placer y la amistad, algo que resulta inevitable cuando hay voluntad y empatía, ya son constantes participantes. Este año en especial, primer aniversario luctuoso de Max Rojas, hemos procurado conjuntar a la mayoría de los poetas cercanos a Max Rojas con nuevas voces que nunca habían asistido al encuentro.


Con ya ocho años a cuestas, y a punto de cumplir nueve, hemos contado con la presencia de poetas provenientes de España, República Dominicana, Cuba, Uruguay, Perú, El Salvador, Argentina y Chile. El festival ha tenido como sedes casas de cultura, recintos culturales independientes, bares, cantinas, explanadas y auditorios delegacionales. Hemos contado con la presencia de poetas como Max Rojas, Enrique González Rojo Arthur, Dolores Castro, Eusebio Rubalcaba, Norma Bazúa, Guillermo Vega Zaragoza, Víctor Sosa, José Francisco Conde Ortega, Leticia Luna, Balam Rodrigo, Adriana Tafoya, María Cruz, René Morales, Miguel Ángel Moncada, Iván Cruz Osorio, Mónica González, María Eugenia Rodríguez Gaytán, Manuel Becerra Salazar, Arturo Terán y Mendoza, Inés Parra, Benjamín Morales Moreno, Refugio Pereida, Hortensia Carrasco, Raciel Quirino, Marco Tulio Lailson, Pedro Emiliano, Andrés Cisneros de la Cruz, Juan Carlos Valdovinos, Guadalupe Galván, César Alain Cajero, Jesús Francisco Conde, Estephani Granda Lamadrid, Mónica Suárez, Salomón Villaseñor, Ana Nieblas, Roberto López Moreno, Rodrigo Landaeta, Fernando Salazar Torres, Hugo de Mendoza, Manuel Illanes, entre muchos más.


La difusión del evento se realiza mediante un cartel impreso y por medios electrónicos como son las redes sociales: blogs literarios, twiter, facebook y diarios de circulación nacional. 


Este año, la meta será sentar los cimientos para la construcción de un encuentro mucho más grande, en el sentido de inclusión y prestigio, y con alcances nacionales.

 

 

 

Publicado en ESTANQUE LINGÜIVORO
Lunes, 17 Octubre 2016 04:41

Biografía breve del temor y del olvido

Biografía breve del temor y del olvido

Jorge Guerrero de la Torre

Prólogo.

Es inicios de mayo de 2009 y he decidido comenzar en este cuaderno para que sea un registro fiel de las terribles vivencias sufridas por las víctimas inocentes de la delincuencia. Temo que el violento fuego del crimen organizado se saldrá de control y pronto será una catástrofe enorme, la cual nos quemará a todos.

 

 

 

PRIMERA PARTE

 

 

"Jamás hubo una guerra buena o una paz mala."

Benjamín Franklin

 

5 de mayo, 2009. Durango, Dgo.

Hoy ocurrió algo terrible: asesinaron a mi amigo y periodista Carlos Ortega Samper. Su muerte me llena de dolor, impotencia y rabia.

            Carlos fue asesinado ayer de tres balazos en la cabeza en el municipio de Santa María del Oro. Ahí trabajaba como corresponsal del diario Tiempo de Durango. El domingo por la tarde, Carlos regresaba a su domicilio en su camioneta cuando fue interceptado por cuatro ocupantes de otro vehículo. Los tipos intentaron someterlo y llevárselo a la fuerza, pero Carlos se resistió. Fue ahí donde uno de los agresores sacó una pistola calibre 40, disparándole a mi amigo.

            Hace dos semanas, Carlos publicó una nota informando sobre las condiciones insalubres del rastro municipal de Santa María del Oro y la corrupción ejercida en ese lugar; luego, el 29 de abril pasado me envió por correo electrónico, un mensaje asegurándome estar amenazado de muerte. Él temía las posibles represalias de  Martín Herrera —presidente municipal de Santa María del Oro—, Juan Calderón—encargado de los programas federales y del rastro municipal— y Salvador Flores —agente del Ministerio Público—. La carta decía: “Amigo, si algo me llegara a ocurrir, te pido seas testigo de que hago directamente responsables a estas personas de cualquier atentado cometido contra mi persona”. De acuerdo a su carta, Silvestre y Manuel lo amagaron con un arma por haber escrito la nota sobre el rastro, y el tercero por una investigación realizada sobre corrupción. Por el momento, lo único que puedo hacer es enviarle al Procurador de Justicia del Estado ―quien es conocido de mi padre―una copia del escrito de Carlos.

            Carlos ha muerto y aún lo puedo creer. Eramos amigos desde la infancia, y aún cuando nuestras vidas habían tomado rumbos muy diferentes, hace un par de años nos volvimos a reencontrar por medio de las redes sociales. En ocasiones nos comunicábamos por chat o por correo electrónico. Una tarde, hace tres meses, al ingresar al Messenger, leí un escueto mensaje offline enviado por él. Decía: “Esto se está poniendo cada vez más cabrón. Un comando acaba de balacear el frente de mi casa y quemaron mi camioneta. Por suerte yo no estaba. Había salido a caminar en la plaza y cuando regresé, encontré todo destrozado. Acabo de ir a levantar una denuncia; sin embargo, creo que el MP no va a hacer nada. Ni modo, a ver cómo le hago, pero yo aquí me quedo, no me importa lo que hagan.” En efecto, el MP Salvador Flores no inició la investigación y por todo eso te pregunto Carlos: ¿Para qué? ¿Tu muerte sirvió de algo? Te has sacrificado inútilmente, querido amigo y la profunda putrefacción que corre por las venas de este país, sigue ahí y tú sólo no pudiste contra ella.

 

6 de mayo de 2009. Durango, Dgo.

¿Servirá de algo lo que las personas decentes hagamos para intentar mejorar las cosas? Comienzo ha pensar de todo esfuerzo es inútil. Veo caer uno a uno familiares, amigos y conocidos, aplastados, mutilados, masacrados por el cruel y sangriento metal del crimen organizado. Este día comienzo a ser consciente de una ominosa realidad: la red de relaciones que constituye mi mundo social, esta afectada por un funesto mal; como un gran e incontenible incendio, la violencia criminal está consumiendo día a día las vidas de cuantos conozco.

            Hace 5 años eran muy pocas las persona que pudieran decir haber sido víctimas del hampa, pero hoy casi todos a mi alrededor han sido tocados por el flagelo ruin de la delincuencia. Murió mi amigo Carlos, pero él se enfrentaba directamente contra esa amenaza. Él tuvo avisos; se le exigió  silencio, pero su compromiso con la verdad era inquebrantable. Carlos Ortega Samper murió luchando por sus creencias, pero ¿y si esto creciera más, quienes morirán a manos de asesinos que nunca serán capturados?

            Carlos, has muerto y en tu ausencia diré que la respuesta a la pregunta que alguna vez hiciste: “¿Qué hay en la mente de los asesinos, de los violadores, de los secuestradores?”, es fácil —aunque sea doloroso—, imaginarla. Pero la verdadera pregunta es: “¿Por qué esta locura, esta maldad, este veneno, esta inhumanidad, esta abyección son tan frecuentes en nuestra sociedad?” Es un problema atroz que no hemos sabido o no hemos podido enfrentar ni, mucho menos, solucionar. Y mientras esto último no ocurra, la nuestra es una sociedad enferma, deforme, indigna de todos aquellos a quienes amamos.

 

12 de mayo, 2009. Durango, Dgo.

Varias organizaciones exigen justicia para Carlos, pero es nula la respuesta de las autoridades. Y no me extraña, pues en mi localidad, Durango, los gobiernos pertenecen prácticamente al narco. En más de la mitad del Estado, integrantes de los diferentes grupos delictivos que operan aquí tienen una estrecha relación con funcionarios municipales, ya sea por medio de sobornos o amenazas, son arreglos que obligan a la autoridad a hacerse de la “vista gorda”. Hace pocos días he leído los datos que arroja un estudio elaborado por diferentes dependencias de los tres órdenes de Gobierno y que fue publicado en La Jornada. Esa investigación señala que los cárteles de la droga tienen fuertes vínculos con funcionarios locales del 74 por ciento de los dos mil 34 municipios del país. Esto es abominable ¡Más de la mitad involucrada!

            Esto es muy grande, más de lo informado por la mayoría de los medios. Hace días, al charlar con un grupo de practicantes de medicina, me enteré que para ellos es sumamente difícil realizar sus prácticas en el interior del Estado.

            Creo conveniente agregar a estas notas la plática que sostuve la semana pasada con un académico de Ciencias Políticas de la Univ. Juárez del Edo. de Durango. En esa ocasión él me dijo: “Esta situación se presenta en gran número de municipios del norte del país, donde los criminales mantienen amedrentados y hasta llegan a capturar desde comandantes policiacos hasta jefes de la Policía Municipal, secretarios de Seguridad Pública y alcaldes. Algunos alcaldes han declarado y denunciado ser objeto de amenazas por parte del crimen organizado, otros lo han callado por temor; asimismo jefes policiacos del interior del estado advierten no meterse con ellos, sin embargo, lo que no se publica es que algunos de ellos reciben sobornos de parte de los delincuentes para permitir actos relacionados con delitos federales”. Y agregó: “Los levantones de agentes policiacos, regidores y hasta alcaldes de diferentes municipios, son la prueba fehaciente de que si no colaboran con ellos por la buenas, realizan actos de intimidación para quitarlos del camino. Sin embargo, no en todos los casos los levantados son precisamente víctimas, pues se ha comprobado que los delincuentes han arremetido contra la autoridad por malos arreglos ya que existía una complicidad previa.”

            Hoy reflexiono las palabras de este profesor, cuando afirmó que en los  sitios en donde se ha elevado el nivel de violencia provocada por el crimen de alta escuela, los alcaldes o integrantes de las presidencias municipales, mejor han callado y pocos son los que se atreven a declarar ante los medios de comunicación la situación que vive su pueblo. Algunos piden públicamente la presencia del Ejército Mexicano y de las Fuerzas Especiales de la Policía Federal, pero la mayoría prefiere guardar silencio.

 

15 de mayo de 2009. Durango, Dgo.

“¿Que va a pasar con esto, con tanta violencia?”, escucho a la gente decir. No sé y tengo miedo de que esto empeore. La Procuraduría del Estado no quiere investigar las desapariciones, la PGR menos. Los levantones siguen presentándose en todos los puntos de la entidad, en la mayoría de los casos, según los testigos, aparecen comandos armados con potentes fusiles y con lujo de violencia se llevan a la víctima; algunos son liberados tras ser golpeados y amenazados pero otros ya no vuelven a aparecer o son asesinados.

18 de mayo de 2009. Durango, Dgo.

Esta mañana desperté con un desasosiego, con un sentimiento oscuro reptando en mi interior: Recordé el rostro de una mujer durante el sepelio de su hijo.

            Hace unos meses acudí al funeral de un conocido —que era más amigo de mi hermano el abogado—. Al caminar con rumbo hacia la funeraria en el barrio de Analco, pensaba en la facilidad con la que fue secuestrado, y luego ejecutado Gerardo Aquino Meléndez, de 37 años. Él había sido agente de la Ministerial e hijo del ex-delegado de la PGR en Chihuahua y Zacatecas, además de ex-funcionario de la PGJE. Un grupo de hombres fuertemente armados lo sacaron de su vehículo, lo golpearon, para después asfixiarlo y arrojar su cuerpo sin vida a las afueras de la ciudad. Es terrible su caso; luego, el mismo comando armado se dirigió hacia un conocido restaurante al norte de la ciudad y con extrema violencia ingresaron al local, sustrayendo con fuerza a un ex-agente de la DEI, Juan Marcos Pérez Enríquez, de 46 años, quien junto con su esposa e hijos también fueron secuestrados. Sólo liberaron al niño más pequeño, pero a todos los demás los torturaron y asesinaron. Los 4 cadáveres fueron encontrados varios días después, presentando un evidente estado de descomposición. Es monstruoso, aterrador saber que allí afuera hay gente capaz de realizar impunemente estos actos de enorme maldad.

            La madre de Gerardo lloraba con un dolor tan desgarrador, tan terrible, que no pude quedarme mucho allí. Callado y con pesar me salí del velatorio.

            Pienso en ese día, y comienzo a tener un estado de angustia y preocupación que nunca antes había padecido.

 

29 de mayo de 2009. Durango, Dgo.

Hoy visité a mi madre. Desde hace un mes no había podido acudir a su casa. Al llegar, inmediatamente pude notar en su semblante la sombra de la tribulación.

            —¿Qué pasa, porqué te veo tan mal? —pregunté, buscando saber cual era el motivo de su preocupación. Respiró profundamente, bajó la mirada y me dijo:

            —Hijo, me asusta que cada vez están pasando cosas muy feas. —Su voz parecía desvanecida y sus manos temblaron involuntariamente; noté que trataba mostrarse tranquila, pero conozco muy bien a mi madre: algo la inquietaba.

            Me miró, preguntándome:

            —¿Te acuerdas de Ofelia? —Se refería a una muchacha que alguna vez, hacia unos años, había trabajado en su casa, ayudándole planchando la ropa.

            —Si, recuerdo que se casó y por eso dejó de venir. ¿Cómo está? —Ante mi pregunta, ella hizo silencio. Estábamos sentados ante la mesa y el café comenzaba a enfriarse.

            —Pues mataron a su esposo —dijo, lacónica. Su aire inseguro y preocupado no se disipaba. Advertí la rápida lucha interior, sus sentimientos agitados: se veían en su ceño y en su expresión tensa. Entonces me habló de la desgracia de Ofelia Martínez: ella es una mujer de 27 años de edad y vivía muy tranquila con su marido, Andrés Herrera Velázquez, de 37 años de edad. Pero la tragedia los alcanzó el 9 de abril de este año. Ofelia intuyó algo terrible desde el momento en que Andrés no llegó a su casa. Pasaron tres días y Ofelia recibió una llamada de la Procuraduría General de  Justicia del Estado: le pidieron acudiera al anfiteatro para reconocer el cuerpo de un hombre, el cual portaba las identificaciones de su esposo. Desgraciadamente era Andrés. Lo habían encontrado sin vida en un paraje de la carretera hacia Parral, tirado a pocos metros de la cinta asfáltica. Ofelia declaró ante las autoridades desconocer los motivos por los cuales lo hubieran privado de la vida; Andrés se dedicaba únicamente al negocio de valuar terrenos y casas.

            Pobre Ofelia, me la encontré en el Centro. Estaba totalmente destrozada, pálida y sin ánimos de ningún tipo. Andrés era un muchacho muy amable y correcto. Nunca se metía con nadie. Era un buen ingeniero y no tenía vicios. Pobre muchacha —dijo mi madre mientras se levantaba hacia la cocina para revisar algo que se calentaba en la estufa. Al volver continuó—. Si hijo, esto se está poniendo cada vez más peligroso. Por todos lados andan unos helicópteros negros, sobrevolado las casas, siempre pareciendo buscar algo. No sé si en realidad han agarrado a alguien o es nada más para hacernos creer que están cuidándonos. —Observó nerviosamente. Hizo una pausa y continuó:

            »El otro día, cuando fui a la casa de tu tía Magdalena, me platicó de cuando ella estaba de guardia en la Clínica Uno del IMSS y recibieron cerca de las doce de la noche una llamada. Alguien los amenazó con una bomba oculta en el hospital. Inmediatamente desalojaron el edificio y los soldados entraron, inspeccionado las instalaciones. Al día siguiente tu prima Alma llegó asustadísima a su casa, pues en donde ella estudia también recibieron una amenaza de bomba. Allí, en el Instituto Tecnológico Valle del Guadiana, llegaron vehículos cargados con militares, evacuando a todos. Gracias a Dios  resultaron falsas alarmas, pero imagínate el susto —Hizo una pausa y agregó—. ¿Qué está pasando? ¿Se irá a poner peor?

            Luego de charlar con mi madre durante una hora, tratando de infundirle confianza y seguridad, me retiré, dejándola más tranquila. Pero en realidad yo me fui muy preocupado.

            Mientras escucho sobrevolar a lo lejos un helicóptero y veo pasar patrullas de diversas dependencias, pienso que en realidad todas estas cosas terribles son apenas el principio de algo más grande.

 

 

1 de junio de 2009. Durango, Dgo.

Retorno nervioso a mi casa, inquieto luego de un breve viaje de trabajo. Acudí a la cabecera municipal de Francisco I. Madero, poblado a media hora de la capital del Estado. Fui ahí para impartir un taller literario en la casa de la cultura de esa población. Concluí mis actividades a las 5 de la tarde, pero un fuerte operativo policiaco me impidió regresar a tiempo a Durango. La movilización de las autoridades fue llevada a cabo luego de que varios pistoleros a bordo de nueve vehículos asesinaron al presidente municipal de Madero. Además, durante el ataque murieron otras tres personas —dos de ellos eran apenas unos muchachitos, casi niños, de 15 años—. El hecho sucedió fuera de su domicilio. No han localizado aún a los culpables del atentado. La balacera ocurrió a un par de cientos de metros de donde realizaba mi taller. La gente del pueblo, consternada, se encerró en sus casas. Varios negocios cerraron temprano y yo tuve que esperar varias horas para poder irme de ahí. Un retén militar a la salida de la población impedía la salida o entrada de vehículos. Luego de un largo proceso para confirmar mi identidad, me dejaron ir. Conduje por la carretera sumido en un estado de angustia, esperando llegar rápido a mi casa.

 

6 de junio de 2009. Durango, Dgo.

Algo espeluznante está ocurriendo ante nuestros ojos, pero es tan inusual, que nos resistimos a creerlo: cada día son más los reportes en varias partes de norte del país, de la aparición de personas ejecutadas por el crimen organizado. El hallazgo de 'encobijados' y sobre sus cuerpos narco-mensajes, es algo casi cotidiano en el panorama de los medios. Descuartizados, colgados o simplemente arrojados a la vera del camino, es como son encontrados los cadáveres de personas desconocidas. ¿Quienes son, porqué han muerto así?

            ¿Porqué?

 

7 de junio de 2009. Durango, Dgo.

Hace unos minutos terminé de platicar por medio del chat con un amigo de España. Él es antropólogo social y miembro de Facultad de Ciencias Políticas y Sociología de la Universidad Complutense de Madrid. Intercambiamos puntos de vista, pero de esta plática considero importante transcribir literalmente lo dicho a partir del punto en el cual él me hizo una pregunta:

            —RC48: ¿Cual es vuestro sentir respecto a vivir en el segundo Estado más violento de México?

            —Fahrenheit: ¿Porqué lo dices?

            —RC48: Amigo, os explicaré: Durango ha incrementado en tan sólo 4 meses, un 600% el número de asesinatos vinculados con el hampa.

            ―Fahrenheit: Me confundes, ¿de dónde sacas ese argumento?

            —RC48: De acuerdo al periódico español “El País”, edición América, os diré que Durango sufre el azote del crimen organizado. En poco más de 100 días, la cantidad de víctimas relacionadas con actividades de organizaciones criminales, ha ascendido a 259 y ninguno ha sido resuelto. En pasados días, el gobierno mexicano envió dos aviones Hércules con 350 militares, integrantes ellos de las fuerzas especiales conocidos como boinas rojas. El destacamento acude a vuestro Estado con el objetivo de participar en operativos en los municipios más violentos. Quizás no lo sepáis, pero el delito de secuestro se ha incrementado enormemente, rebasando el centenar en lo que va del año. Este número no ha sido confirmado por vuestras autoridades, pero de manera extraoficial se maneja esa cifra por diversas asociaciones defensoras de los derechos humanos. Además os diré algo muy inquietante: El arzobispo de Durango reveló que en el municipio serrano de Guanaceví, vive Joaquín 'El Chapo' Guzmán, uno de los líderes del peligroso cártel de Sinaloa, el cual es protegido por medio de un pacto secreto establecido con el gobernador de Durango, Ismael Hernández Deras, y os aseguro que no lo sabíais.

            —Fahrenheit:  Así es, no lo sabía. Pero si eso es verdad, ¿porqué no ha sido publicado acá en México?

 

            —RC48: ¡Chaval! Eso es obvio: eso no será conocido en vuestro país mientras vuestro Gobierno se encuentre en manos de funcionarios corruptos que estén aliados con el crimen organizado. ¡Os aconsejo tened cuidado con esos tíos!

 

            Aquí termino la transcripción. Reflexiono en lo que él dijo y al hacerlo, descubro con temor que vivimos en un Estado fallido.

 

7 de julio de 2009. Durango, Dgo.

Comienzo una nueva etapa en mi vida. Me mudaré a Chihuahua. Allá es en donde vive mi prometida. Acá en Durango se escuchan muchas cosas terribles sobre lo que está pasando más al norte, pero no me importa, me iré a vivir allá para casarme con mi novia.

 

15 de agosto de 2009.  Chihuahua, Chih.

Tengo viviendo poco más de un mes en esta ciudad. Aquí hay mejores oportunidades de trabajo para un promotor cultural como yo, pero la inseguridad es mayor. Todos los días aparecen cadáveres de personas horriblemente mutiladas. Hace unos días, a una cuadra de donde vivimos, fueron asesinados casi todos los miembros de una familia. Los victimarios torturaron hasta la muerte a los hijos y esposa de un hombre. Al final, le metieron un tiro en la cabeza y luego lo abandonaron, dándolo por muerto. El pobre tipo agoniza en el hospital.

15 de noviembre de 2009. Chihuahua, Chih.

Un nuevo tipo de extorsión comienza a ser utilizada por grupos criminales. Recientemente, delincuentes altamente organizados han exigido a los profesores que les entreguen sus aguinaldos, bajo la amenaza de que si no cumplen, sufrirán severas consecuencias. El gobernador del Estado enviará vigilancia a las escuelas que denuncien si sus maestros fueron víctimas de intento de extorsión. No creo que esto pueda ser solucionado fácilmente.

 

19 de noviembre de 2009. Chihuahua, Chih.

Hace días conocí a un cronista de la ciudad, el cual es además gerente de una agencia funeraria. Durante nuestra charla, me hizo saber cómo el crimen organizado ha afectado el comercio en Chihuahua.

            —Mira, todo tipo de negocios son atacados constantemente por el hampa: restaurantes, multicinemas, paleterías, misceláneas y hasta fruterías han sido asaltadas —Me explicaba Miguel Anguiano —. Sus dueños, sometidos a constantes extorsiones, temen que les incendien sus negocios o peor, ser secuestrados y asesinados. Es el día a día en nuestra ciudad: o te subyugas o sirves como ejemplo ante los demás. A nosotros en la funeraria nos han quemaron las carrozas y ataúdes en varias ocasiones. ¿Y qué crees que hacemos? —dijo bajando las manos en un ademán de abatimiento— ¡Pues jodernos y pagar, porque nadie, ninguna autoridad vendrá a protegernos!

 

27 de noviembre de 2009. Chihuahua, Chih.

No he dejado de pensar en lo que aquí está sucediendo. De acuerdo a una reciente publicación en el periódico Reforma, en los primeros diez meses de este año se han presentado ante la Procuraduría de Justicia del Estado del Chihuahua, 35 mil 775 denuncias por diversos delitos. Si esas cifras son verdaderas, entonces el costo de esta guerra contra el crimen será muy elevado, y nosotros, los inocentes seremos quienes lo pagaremos con nuestra paz.

 

 

1 de diciembre de 2009. Chihuahua, Chih.

Ayer visitamos a la madre de mi prometida, mi futura suegra. Mientras comíamos, consternada nos compartió una muy desagradable experiencia. Nos dijo:

            —Muchachos, ayer me hablaron por teléfono unos fulanos, queriéndome engañar para sacarme dinero. Un tipo se hizo pasar por mi sobrino Guillermo, el que vive en Nuevo México. Él afirmó estar detenido en la frontera, pues según esto, lo retuvieron para investigarlo. Luego de un rato de quererme convencer de su identidad, me pasó a otro hombre, a un dizque 'comandante'. Según ellos, si les mandaba cinco mil pesos, se podría arreglar el asunto y dejar libre a mi sobrino. Pero no les creí. Les colgué, pero siguieron llamando. Tuve miedo y mejor no quise volver a contestar. Lo más extraño es que de algún modo ya sabían mi nombre. Ojalá y no me quieran hacer algo malo —exclamó la señora, sin ocultar su nerviosismo.

            En efecto, de acuerdo declaraciones del Subprocurador de Justicia, esta modalidad de fraude vía telefónica ha sido durante las últimas semanas el medio más utilizado por las bandas de extorsionadores que operan en la Entidad. Ellos como primer paso, se hacen pasar por personal del Sector Salud, pidiendo datos personales de la víctima, alegando que es necesario para poder otorgarles la vacuna contra la influenza AH1N1. Una vez obtenido el perfil básico de su víctima, días después proceden a hacer la llamada fraudulenta, haciéndose pasar por algún pariente en supuestos apuros o fingen ser miembros de alguna banda de secuestradores. En el primer caso exigen dinero para 'ayudar' al pariente en apuros, y en el segundo caso amenazan al afectado con hacerle daño a la familia. Cuando le expliqué a la madre de mi novia el procedimiento de estos criminales, concluí diciéndole:

            —Si le volvieran a hablar, por favor mantenga la calma, escuche con atención lo que le digan pero no les proporcione más datos; luego fíjese bien desde cual número le están marcando, pues eso se queda registrado en el identificador de llamadas y, por último, hábleme a mi, para ir a hacer la denuncia formal ante las autoridades.

            Lo que no le dije a mi suegra, es que en realidad yo no creía en la efectividad de una denuncia, pues en los últimos 10 meses, la Unidad de Investigación de Delitos Patrimoniales, de la PGR de Chihuahua, ha recibido mil 474 reportes de personas que manifestaron haber recibido una llamada de extorsión telefónica. Así que, ¿en quien confiar?

 

8 de diciembre de 2009. Chihuahua, Chih.

Hace dos días, mi prometida y yo nos casamos por el civil. Ofrecimos una recepción sencilla para algunos amigos y parientes. Mi hermano, el abogado, nos visitó desde Torreón. Al calor de los alcoholes, me dijo:

            —¿Sabes?, si ustedes dos tienen chance de mejor pelarse a Estados Unidos, háganlo. Consíganse una beca o chamba en alguna universidad gringa, porque aquí en México no falta mucho para que esto se ponga cada vez peor. En Torreón las cosas están muy mal. Todo al año han ocurrido narco-ejecuciones. El robo de coches con uso de violencia extrema es algo cada vez más común. Hace poco, intentaron bajar de su camioneta a un vecino mientras salía del fraccionamiento. Los de la caseta de vigilancia de la entrada tuvieron que defenderlo, disparando contra los agresores. Luego, para que llegara la policía fue todavía una bronca, porque por más que se les llamaba, no mandaban ninguna unidad. Para mí que ya ganaron estos cabrones: ¡Los criminales nos tienen en sus manos! —dijo, enfatizando de ese modo sus palabras.

Publicado en ESTANQUE LINGÜIVORO
Lunes, 17 Octubre 2016 03:52

Pesadilla 

Pesadilla

Abdulah Sidran

-¿qué haces, hijo mío?
-madre, sueño
-sueño, madre, que canto
y que me preguntas en sueños
¿qué haces hijo mío?
-¿y qué dice la canción de tu sueño, hijo mío?
-Madre: dice que yo tenía una casa.
Ahora no la tengo, eso dice madre.
Madre: dice que tenía una voz, una lengua
ahora ya no tengo ni voz ni lengua.
De esta voz que no tengo,
en esta lengua que no tengo,
canto, madre, una canción sobre
la casa que no tengo más.

Abdulah Sidran, (Bosnia, 1944), es uno de los poetas más importantes de la actual Bosnia-Herzegovina. Entre sus libros sobresalen La carne y los huesos (1976) y Un féretro para Sarajevo (1993).

Publicado en BARRACUDA SANGRANTE
Lunes, 17 Octubre 2016 03:39

Llanura de tuluá

Llanura de tuluá

Fernando Charry Lara

 

Al borde del camino, los dos cuerpos
uno junto del otro,
desde lejos parecen amarse.
Un hombre y una muchacha, delgadas
formas cálidas
tendidas en la hierba, devorándose.
Estrechamente enlazando sus cinturas
aquellos brazos jóvenes,
se piensa:
soñarán entregadas sus dos bocas,
sus silencios, sus manos, sus miradas.
Mas no hay beso, sino el viento
sino el aire
seco del verano sin movimiento.
Uno junto del otro están caídos,
muertos,
al borde del camino, los dos cuerpos.
Debieron ser esbeltas sus dos sombras
de languidez
adorándose en la tarde.
Y debieron ser terribles sus dos rostros
frente a las
amenazas y relámpagos.
Son cuerpos que son piedra, que son nada,
son cuerpos de mentira, mutilados,
de su suerte ignorantes, de su muerte,
y ahora, ya de cerca contemplados,
ocasión de voraces negras aves.

 

Es un cuadro de la violencia sin rostro y sin rastro. No se sabe quién los mató, por qué los mataron, a qué bando pertenecieron, si es qué pertenecieron a alguno. Se trata de uno de los más intensos poemas de la violencia colombiana que no hace concesiones a lo tópico, al lugar común.

Publicado en BARRACUDA SANGRANTE
Lunes, 17 Octubre 2016 03:38

Fosa común 

Fosa común 

 

Carmen Nozal 

(A la memoria de mi tío César, quien sigue hasta el día de hoy en una fosa común) 

Quién sino las moscas 

podrían enseñarnos el camino. 

Ahí están, dicen las moscas 

en medio de su danza prehispánica. 

Ahí están, ellas lo saben: 

son los testigos de las atrocidades. 

Ahí están, murmurando, murmurando, 

con su zumbido incesante. 

Ahí están, las moscas desesperadas 

haciendo gestos para avisarnos. 

Ahí están, adentro del espanto de esa noche, 

adentro del monte arriba, por el que algún día corrieron 

cuando eran niños, 

en esta tierra quemada, tristísima, tristísima. 

Ahí están, apuntan, las moscas como plañideras, 

solas, sobreviviendo, traumadas, atónitas, 

esa montaña, donde subían las jovencitas 

a ver el atardecer. 

Ahí están los sueños torturados, los pantalones rotos, 

un tenis, cuatro plumas, dos carcajadas, los vestidos desgarrados, una libreta, las novias que siguen esperando 

se preguntan dónde están? 

Ahí están, responden las moscas 

aturdidas, sobrevolando los huesos, el hedor penetrante de los días, 

la esperanza mutilada, el silencio que gime como un viento desollado. 

Ahí están, todos revueltos, abrazados, 

con la juventud brillando bajo los párpados. 

Ahí están, ¡vengan por ellos! dicen las moscas 

unidas, haciendo guardia al amanecer. 

Ahí están, dolidas, enojadas, impotentes, 

respirando el olor dulzón de la carne amarga. 

Ahí están, presentes, los cuerpos 

brillando, brillando, como pequeñas luciérnagas. 

Ahí están, las moscas nacidas de la compasión, 

las moscas de la misericordia. 

Ahí están, descubriendo al fin porque vinieron al mundo 

estas moscas nuestras, ahuyentadas, ahuyentadas. 

Ahí están, contando lo que pasó, con sus firmes alas 

y su color azul. 

Ahí están, los ojos más tiernos, los más amorosos 

ojos por los que brotan los árboles luminosos. 

Ahí están, las manos tersas, las que escribieron la palabra Basta, 

la palabra Vida, la palabra Justicia y la palabra Libertad. 

Ahí están, los rostros llenos de lodo con el corazón intacto, 

las huellas de sus pasos en esta piel llamada patria. 

Ahí están, sus lenguas besables, sus labios ardientes, 

sus cálidas gargantas con su última oración. 

Ahí están, sus frentes inclinadas, bendecidas por sus madres 

antes de salir de casa. 

Ahí están, los que nunca más volvieron, 

calcinados, aguardando, aguardando. 

Ahí están, nuestros muchachos bellísimos 

con relojes de arena y sonrisas invencibles. 

Ahí están, nuestras chicas poderosas 

con la mirada brillante y las pestañas llenas de polvo y aves. 

Ahí están, los emilianos, los panchos, los chaparritos, 

los que sabían leer, los que serían distintos. 

Ahí están, las lupes, las citlalis, las juanas y las marías, 

las pensadoras, las costureras, las enamoradas eternas. 

Ahí están, las moscas entre la tierra y el cielo 

escuchando a las familias aullando, aullando ¿ dónde están?¿en dónde están? 

Ahí están, las moscas que vigilan la verdad. 

Ahí están, con el polvo en los huaraches y los puños apretados 

los padres, las madres, los hermanos, los abuelos desesperados. 

Ahí están, los maestros, los albañiles, los campesinos, las amas de casa con su olla humeante de frijoles heridos. Ahí están, los mexicanos, con su dignidad a cuestas, 

cargando sobre los hombros la sombra larga de este país-ataúd. 

Ahí están, dicen las moscas, con su rumor de letanía, 

los nombres, los apellidos, recitando, recitando, la inmensa lista de los despiertos. 

Ahí estamos, llorando, clamando, palpitando con ellos. 

Estamos también rotos, insomnes, despavoridos. 

Ahí están, no pierdas tiempo, los mataron los quemaron, los aventaron como quien tira un saco de piedras al fin del mundo. Aquí están, aquí están, aquí están. Sí, aquí están...

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Lunes, 17 Octubre 2016 03:28

EL PRISIONERO DE LA GRAN VÍA 

EL PRISIONERO DE LA GRAN VÍA

Francisco Zamora Loboch

Si superas
que no me dejan los días de fiesta
ponerme el taparrabos nuevo
donde bordaste mis iniciales
temblándote los dedos de vieja.
Si supieras


Que tengo la garganta enmohecida
porque no puedo salirme a las plazas
y ensayar mis gritos de guerra.


Que no puedo pasearme por las grandes vías
el torso desnudo, desafiando al invierno
y enseñando mis tatuajes
a los niños de esta ciudad.


Si pudieras verme
fiel esclavo de los tendidos,
vociferante hincha en los estadios,
compadre incondicional de los mesones.
Madre, si pudieras verme.

Antología de la literatura guineana, 1984. Músico, compositor y escritor, Francisco Zamora empezó su andadura literaria en España durante los “años del silencio”. Ha cultivado esencialmente el género lírico como medio de expresión artística. Su poesía refleja el trauma del exilio y el consiguiente conflicto de identidad que resultó de ello. En los años 70, fue muy activo en la creación y promoción de grupos culturales africanos en la capital de España...

Publicado en BARRACUDA SANGRANTE
Lunes, 10 Octubre 2016 14:39

He mirado tu calma y la llovizna 

***Arte gráfico Jordi Alós

 

He mirado tu calma y la llovizna 

 

He mirado tu calma y la llovizna 

mientras la mañana es un frío 

que se adormece en tu cabello 

y la luz, 

un pálido remolino 

de septiembre sobre tus labios. 

He mirado los contornos oscuros 

de tu silencio, 

la voz 

nunca dicha derrumbándose en el vacío, 

la soledad perfecta 

en el absoluto idioma de tu cuerpo. 

Naufragan los mares 

mudos 

de la conversación nunca dicha 

en las costas de tu boca 

y sobre el irónico rostro de la lluvia y 

de la nada. 

 

 

Publicado en OIDOS NEGROS(Poesía)
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