Martes, 14 Marzo 2017 05:47

LEGITIMACIÓN, LA CINCO DIFICULTADES PARA QUIEN QUIERE ESCRIBIR LA VERDAD / Sergio García Díaz /

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LEGITIMACIÓN, LA CINCO DIFICULTADES PARA QUIEN QUIERE ESCRIBIR LA VERDAD

Por: Sergio García Díaz

 

En el ya clásico y legendario libro de Berger y Luckmann: La construcción social de la realidad, viene un capítulo dedicado al tema de la Legitimidad. Revisando encontramos las siguientes ideas:

  1. La mejor manera de describir la legitimación como proceso es decir que constituye una objetivación de significado de “segundo orden”.
  2. La legitimación produce nuevos significados que sirven para integrar los ya atribuidos a procesos institucionales dispares.
  3. La función de la legitimación consiste en lograr que la objetivaciones de “primer orden” ya institucionalizadas lleguen a ser objetivamente disponibles y subjetivamente plausibles.
  4. A la vez que definimos la legitimación por esta función, sin reparar en los motivos específicos que inspirar cualquier proceso legitimador en particular, es preciso agregar que la “integración”, en una forma u otra, es también el propósito típico que motiva a los legitimadores.
  5. El problema de la legitimación surge inevitablemente cuando las objetivaciones del orden institucional (ahora histórico), deben transmitirse a una nueva generación. Al llegar a este punto, el carácter auto-evidente de las instituciones ya no puede mantenerse por medio de los propios recuerdos y habituaciones de los individuos. La unidad de historia y biografía se quiebra. Para restaurarla y así volver inteligibles ambos aspectos de ella, debe ofrecerse “explicaciones” y justificaciones de los elementos salientes de la tradición institucional. Este proceso de “explicar” y justificar constituye la legitimación.
  6. Según Berger y Luckmann existen cuatro niveles de legitimación: la legitimación incipiente, del tipo “así se hacen las cosas”; el segundo nivel contiene proposiciones teóricas en forma rudimentaria: del tipo canciones, dichos, moralejas; y el tercer nivel que contiene teorías explícitas por la que un sector institucional se legitima en términos de un cuerpo de conocimientos diferenciados, el cuarto nivel son los universos simbólicos, se refieren a realidades que no son las del sentido común o las experiencias cotidianas.
  7. La cristalización de los universos simbólicos sucede a los procesos de objetivación, sedimentación y acumulación del conocimiento. O sea que los universos simbólicos son productos sociales que tienen una historia. Para entender su significado es preciso entender la historia de su producción, lo que tiene tanto más importancia debido a que estos productos de la conciencia humana, por su misma naturaleza, se presentan como totalidades maduras e inevitables.
  8. El universo simbólico aporta el orden para la aprehensión subjetiva de las experiencias biográficas. La experiencia que corresponde a esferas diferentes de la realidad se integran por incorporación al mismo universo de significado que se extiende sobre ellas.
  9. La legitimación del orden institucional también se ve ante la necesidad continua de poner una valla al caos. Toda la realidad social es precaria. Todas las sociedades son construcciones que enfrentan el caos.
  10. En el proceso de externalización, proyecta sus propios significados en la realidad. Los universos simbólicos, que proclaman que toda la realidad es humanamente significativa y que recurren al cosmos entero para que la signifique la validez de la existencia humana, constituye las atribuciones más remotas de la proyección (el concepto de proyección fue desarrollado primeramente por Feuerbach y más tarde, aunque en dirección diferentes, por Marx, Nietzseche, y Freud).
  11. Todas las legitimaciones, desde las más sencillas legitimaciones pre-teóricas de significaciones institucionales distintos hasta los establecimientos cósmicos de universos simbólicos pueden, a su vez, describirse como mecanismos para mantenimiento de universos, lo que, podrá fácilmente advertirse, requieren buena medida de sofisticación conceptual desde el principio.
  12. Desde el punto de vista de Antonio Gramnci los intelectuales orgánicos son los que responden a los intereses de su clase social. Existen intelectuales orgánicos de las clases subalternas. Los intelectuales, entre ellos los literatos, son “por definición tipos marginales”. Tiene un plan para la sociedad en general, al igual que el intelectual institucional. El intelectual marginal puede sobrevivir en una sociedad subsocial, es bien visto o es más bien “tolerado” por la sociedad en general y cubierto por la sociedad en particular. Su núcleo, su célula social, su grupo de reflexión o militancia y desde ahí lanza sus dardos de pensamiento, que en algún momento determinado subvierten el orden.   
  13. Bertolt Brecht escribió una serie de ensayos sobre la dificultad para escribir la verdad. “Quien hoy pretenda combatir la mentira y la ignorancia y escribir la verdad, debe superar, cuando menos, cinco dificultades. Debe tener el valor de escribir la verdad, aunque en todas partes la sofoquen; la sagacidad de reconocerla, aunque en todas partes la desfiguren; el arte de hacerla manejable como arma; el juicio de escoger aquellos en cuyas manos resultará más eficaz; la maña de propagarla entre éstos. La poesía es conocimiento, intuición, ciencia del lenguaje, del buen uso del lenguaje. Y también entra en estos preceptos que define Brecht.
  14. “parece un hecho obvio que quien escribe, escriba la verdad, es decir, que no la sofoque o la calle, o no diga cosas falsas; que no se pliegue ante los poderosos ni engañe a los débiles. Cierto es bastante difícil”. Sí un escritor o poeta decide ponerse al margen debe saber que renuncia a los beneficios del sistema. Renuncia a la “fama” que otorga el poder. La verdad suele escribirse contra la mentira.
  15. Además del valor para decir la verdad, hay que encontrarla. No es fácil dar con la verdad. Continuamente estamos siendo bombardeados con medias verdades que son mentiras completas. “La verdad histórica” resulta una mentira. El gasto de presupuestos, el desalojo de pueblos, el asesinato y desaparición de ciudadanos, resultan estrategias para ocultar la verdad. La mentira y el engaño como estrategia de impedir la acción comunicante. Se necesita seguimiento, investigación, evidencias contundentes para sacar a la luz la verdad. Hay que documentar lo que se dice, para que todos reconozcamos que una silla es una silla.
  16. “La verdad no se puede, simplemente, escribir; es indispensable escribirla para alguien que sepa usarla. El conocimiento de la verdad es un proceso que escritores y lectores tienen en común”, muchas veces se ha dicho que no se debe escribir poesía para alguien en particular, que, pero la otra parte de la construcción del discurso y lo simbólico lo construye el otro, siempre hay un otro que escucha, lee, debate junto al que escribe, ahí se construye la verdad.
  17. Despojar a las palabras de su sentido original es falsear la verdad. Por ello los poetas tienen una función decir desde el hondo origen de las palabras, desde su verdad verdadera, la fuerza metafórica de origen de las palabras, que se escuche el río, que se escuche el lamento, que se sienta la pasión, que fluya el aroma de las flores, el canto de la aves,
  18. Dice Ignacio Díaz de la Serna en el libro sobre Georges Bataille, Del desorden de Dios. Que “Cada libro de Bataille está escrito con mano moribunda. Su pulso, el sacudimiento de un estertor; su ritmo, una respiración agónica”. También una idea así permea la acción poética. Quizá desde el movimiento infrarrealista. Hasta nuestros días. Ser poeta y vivir al límite. Una especie de poeta gonzo. No abundare por acá, pero existe e insiste. 
  19. Actualmente en el Movimiento Poético Nacional: hay acciones nómadas comunes. Donde algunos agentes o activistas están recorriendo el país, entre ellos Andrés Cisneros de la Cruz quien lleva ya varios meses de trashumante poético, visitando casi todos los estados del país para saber que salud guarda la poesía en México, cobijado por grupos y poetas. Hace una labor importante para saber quién y cómo está el estado del arte en la poesía. Otro esfuerzo similar es el que lleva a cabo Carlos Atla con la Red de Slam Poetry a nivel nacional, con eventos que se van articulando a lo largo y ancho del país; por otra parte renacen los eventos organizados por Omar Ortiz en el UTA, donde se reivindica la vida cotidiana, lo anecdótico como forma de expresar la liberación del discurso y el cuerpo, el performance como poesía; Y por otra parte esta Israel Miranda insistiendo en los talleres para alcanzar versos rabiosos, versos perrunos que hablen de las periferias, desde abajo la poesía, desde abajo las palabras, desde abajo y desde la orilla escribir para abrirse camino en el largo andar de renovar el lenguaje o reciclar el lenguaje para poner el dedo en la llaga.
  20. Aquí otra visión de la legitimidad y el decir la verdad. De lo que estoy convencido es de que el Movimiento poético Nacional sigue tan activo y vigorosos como ya hace más de 15 años. Toda una generación de acción poética.                             
Visto 4679 veces Modificado por última vez en Viernes, 17 Marzo 2017 17:23
Sergio García Díaz

Sergio García Díaz (México, D.F., 1962). Reside en Nezahualcóyotl. Ha colaborado en revistas y periódicos. Parte de su obra literaria comenzó a ser publicada en antologías de cuento y poesía (La semilla del árbol, Tú vivirás para siempre, Amar el mar). Su obra individual está conformada por Border Lane (Mixcoat, 2002), La pasión por las moscas (cuento, Fontamara, 2006), Dos entradas por un boleto (Jano, 2003), Sueños de un chamán (Coyoacán, 2003), Pétalos de mar (Praxis, 2003), Animales impuros (Fontamara, 2006), Alicia en mi espejo (poesía, Praxis, 2006) y Bajos fondos (Praxis, 2009), entre muchos otros.

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