Jueves, 06 Abril 2017 05:28

La superstición en los escritores / Irving Ramírez /

Escrito por
Valora este artículo
(1 Voto)

 

 

 

La superstición en los escritores

Irving Ramírez

 

 

La superstición es intuición organizada, reza un aforismo mío. Como buen supersticioso, apelo a esos signos ignotos venidos de quién sabe dónde. Hay un espíritu religioso que impele a creer que el mundo espiritual opera en este y que hay formas de conjurarlo o estimularlo, según lo necesite. La famosa magia simpatética de Frazer, el etnólogo, en sus estudios a las culturas primordiales, los tabúes y prohibiciones, la contundencia de vaticinios y de actos prevaricados por la nada para afectar al individuo, todo eso que hace que un espíritu crea en conjuros, amuletos, fechas, y ritos.

Para algunos escritores es básico cuidarse así, adquieren manías, muchas veces las supersticiones no son colectivas, sino propias. Walter Banjamin creía que sin su biblioteca su vida no tenía sentido y no podía ser capaz de crear, era una seguridad vital, una base para su trabajo y por ende, su vida. Quienes hemos perdido bibliotecas, lo comprendemos. Dicen que esto precipitó su suicidio en la frontera de España con Francia. También que a Octavio Paz el incendio de la suya, lo agravó más estando ya muy enfermo. Es como leer un signo: quemar y destruir todo lo que implica esa colección de años, de toda la vida, con historias y valores inigualables más allá de los bibliográficos.

Ernst Hemingway, usaba una pata de conejo, y creía fervientemente en rutinas insoslayables, como escribir hasta que se acabara el “jugo”, de pie, y de mañana, y sin que nadie lo desviara de su empeño. En la pesca tenía innúmero de cábalas, pensaba que la mala suerte era real y podría uno atraerla, jugaba con esas fuerzas diariamente. No soportaba críticas negativas a su obra, porque podía afectarle en lo sucesivo al crear, y, en fin, poseía innúmeras acciones para cuidarse o propiciar la buena suerte.

Joseph Roth, el austriaco, no sólo era supersticioso en grado sumo, sino hasta en su obra presentaba el manifiesto y categórico transcurrir de las funestas apariciones azarosas. En Tarabas, una de sus mejores novelas, gogoliana, un hombre al ver a un pelirrojo y matarlo, signará su vida para siempre: será un asesino y un santo. La desgracia lo perseguirá por haber dañado al pelirrojo. En varias de sus obras los personajes son movidos por la buena o mala suerte, una y otra vez de una u otra forma inexorable. Por ello él vivía en hoteles, y era nómada. El desarraigo lo sustraía de los males del mundo.

Francisco Tario, el enorme escritor de culto mexicano, no tocaba metales. Su mujer era quien se encargaba de las llaves y monedas. Poseía una idea fija al respecto sobre la fatalidad irrevocable. Estas manías y otras, lo hacían aún más raro en el espectro cultural mexicano. Solitario, excéntrico, dialogaba con el mundo espiritual al que saqueó para sus ficciones.

Muchos tenemos manías, como no hablar de nuestra work in progress, poner el título hasta el final, no irle al Cruz Azul ni en secreto, si se envía a una editorial llevarla en vivo, escoger seudónimos venturosos, trabajar a ciertas horas nomás, en ciertos lugares,etcaetera.

Paul Auster esgrimía en varios de sus libros la superstición como eje estructurador de las tramas, y en su propia vida, la suerte jugó un papel determinante. Hasta para el éxito de la obra habría que ajustar ciertos pequeños rituales como luz, lápices, silencio, en muchos autores. Para muchos que una falena negra nocturna se meta a su casa, es signo de funestos hechos por venir, un heraldo negro; otro célebre supersticioso fue el poeta Fernando Pessoa, quien hasta hacia horóscopos, y cartas astrales, y era metódico y rutinario. Atisbar el futuro, adivinar los pasos, protegerse, es una manifestación de la superstición, y varios lo somos, como también lo era el italiano Antonio Tabucchi, que creía en la oniromacia, nefelomancia, y los quirománticos. Por ello los gatos son buenos, amuletos naturales que protegen en el mundo espiritual. Compulsión irracional sí, pero es también una forma de comprender y leer el mundo.

bardamu64hotmail.com

 

Visto 5223 veces Modificado por última vez en Martes, 18 Abril 2017 05:06
  Irving Ramírez

Irving Ramírez.(Xalapa, Veracruz)Novelista, poeta, cuentista, ensayista, periodista y guionista. Estudió Letras hispánicas en la Universidad Veracruzana; estudió la Maestría en Comunicación en la modalidad de Guionismo en la Universidad Intercontinental. Fue fundador y director de la revista Anónimos suburbios. Fue editor del suplemento TranvíA del estado de Veracruz. Publicó los libros de poesía: Vagabundo en la niebla (Tierra Adentro 1993); Amarizar a solas (Arlequín,1997); Prófugo de simonía (Enkidu,2000). En 1997 ganó el premio nacional de primera novela Juan Rulfo, con Yo canto el cuerpo gélido,del INBA que fue publicada por editorial Joaquín Mortíz-Planeta en marzo de 1999. En ese mismo año, publicó el libro de poesía colectivo: Mar de espejos, tres poetas veracruzanos, para editorial Arlequín. Publicó la novela: Mi único sueño voluntario, en el 2001 en la Editorial de la Universidad del Estado de México. En el 2006 quedó finalista del premio de novela Herralde de la Editorial Anagrama de España con su novela El Espejo de los tiempos futuros, que se editó en Madrid en 2015 en editorial Éride. Fue finalista del Premio Nacional de Ensayo Magdalena Mondragón con el libro La Nave de Los sigilos, editado por el ayuntamiento de Torreón en 2002. Obtuvo mención honorífica en el certamen internacional de poesía Gilberto Owen de la UAEM en 2014. Está incluido en varias antologías de cuento y poesía a nivel nacional. Colaboró en varios suplementos y revistas de circulación nacional (Sábado, Periódico de Poesía, Tierra Adentro, Cultura del Ovaciones, Casa del tiempo, La Jornada semanal). Impartió talleres, seminarios y dictó conferencias para el INBA y el Instituto de Cultura del DF hace algunos años. Fundó la Escuela de Escritores de Veracruz Sergio Galindo de la SOGEM en su ciudad natal Xalapa Veracruz”, de la que es director.

 

Deja un comentario

Asegúrese de introducir toda la información requerida, indicada por un asterisco (*). No se permite código HTML.

Invitados en línea

Hay 4948 invitados y ningún miembro en línea