Jueves, 06 Abril 2017 06:21

Inflexiones / Irving Ramírez /

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Inflexiones

Irving Ramírez

 

 

 

 

La voz es un planeta inexplorado

Allá donde los astros titilan; quien la oye es  insólito como la

Lluvia.

La oscuridad nocturna, no es oscuridad

Es la insana inmensidad ante ese campo de trigo seducido

Y con ella, en su revoltijo de pelo, puedo entender el firmamento

Esa sensación de mareo y de zozobra

Ese contacto con fuerzas materiales

Con el último reducto de los instantes gozosos

Vida en los árboles, en la enredadera pródiga de oquedades luminosas

Nada de nuestras costumbres imantará al tiempo

Voy de paso. Con la ceguera propia de los que no silencian  áticos

Ni pernoctan abismos.

 

He marcado con fuego un conato de incendio

He perdido el tapiz de los amores llanos: su ráfaga insidiosa

Y al final de cada uno existe un jardín

Un olvido del pan, un reducto del hombre donde  el fuego reposa.

Esculpir la soledad

Como una hebra de lluvia besada por la sal

Como la solución a los prados nunca recorridos

Como la suerte de la fogata que se sabe hospitalaria

Así mi casa es un mundo

Donde la noche se torna

 

 

 

 

Fugaz

 

 

Vivir de lo que llega y de lo que se va

Beber de lo que apenas se dibuja

Lo fugaz, fugaz será

Tener entre las manos un misterio

Mirar la devastación

Querer el mito

Presentir al lapso que se escurre

Cobrar la moda

O huir al margen

Fugaz, fugazmente, la fuga

Que no sana

Como una parodia de lo que se escurre

Sin domar el tiempo

Apenas efímero

El bosquejo

De lo que no está

 

 

Nota roja

 

 

No dejaré que la carnicería

Llegue a los versos. Un asesino

Quizás emocione a la masa; a mí

Me tiene sin cuidado. Qué de heroico hay en

Destazar personas. Lo que ellos comen, es lo que devoran

De sí mismos. Puro efecto para ser mirados,  nada que tenga

Su sustento en el instinto. Depredar es un recurso que me deja frío

 

Sólo es un hueco que llenan un instante, se dejan admirar y luego

Parten. Pobres diablos: satánicos, maniáticos, fanáticos, lo que sea

Que sean, sólo despojan a la vida de un momento loco. Quedan como

Anécdotas en el panorama de la risa, y expuestos todos por

Un fervor de idiotas. Un asesino no es más que un pequeño mamífero

Sin alas. Un número exacto en el noticiero de la tarde. Pierden un lapso

Que nunca recuperan. La sangre no es obra; la herida no es panorama.

Esos torpes infieles a sí mismos, pueden creer que han llegado al pináculo.

Se desvanecen. Puesto que la ira no tolera insignificancia. No entrará

Ese mórbido remedo a la música mayor de la poesía

 

 

 

Soliloquios

 

 

Pobre de aquél que queda para defender

Su bandera

Que todos miran como tras un cristal en su delirio

Pobre del que templó su vida en el sobrevivir

De una idea

Salvar al mundo, como un lugar: su casa

Enfrentar la estadística, el consenso, la mayoría

Y saber que no importa si se está equivocado

Los otros hombres son necios, le dice su conciencia

Pero el cambio ha hecho el tiempo

Creer es la palabra, creer es encontrar una mirada

Despojarse de inercia, y superar estadios

Pobre del nigromante, del farero,del colibrí

Su soledad es el registro de un fluir continuo

 

 

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  Irving Ramírez

Irving Ramírez.(Xalapa, Veracruz)Novelista, poeta, cuentista, ensayista, periodista y guionista. Estudió Letras hispánicas en la Universidad Veracruzana; estudió la Maestría en Comunicación en la modalidad de Guionismo en la Universidad Intercontinental. Fue fundador y director de la revista Anónimos suburbios. Fue editor del suplemento TranvíA del estado de Veracruz. Publicó los libros de poesía: Vagabundo en la niebla (Tierra Adentro 1993); Amarizar a solas (Arlequín,1997); Prófugo de simonía (Enkidu,2000). En 1997 ganó el premio nacional de primera novela Juan Rulfo, con Yo canto el cuerpo gélido,del INBA que fue publicada por editorial Joaquín Mortíz-Planeta en marzo de 1999. En ese mismo año, publicó el libro de poesía colectivo: Mar de espejos, tres poetas veracruzanos, para editorial Arlequín. Publicó la novela: Mi único sueño voluntario, en el 2001 en la Editorial de la Universidad del Estado de México. En el 2006 quedó finalista del premio de novela Herralde de la Editorial Anagrama de España con su novela El Espejo de los tiempos futuros, que se editó en Madrid en 2015 en editorial Éride. Fue finalista del Premio Nacional de Ensayo Magdalena Mondragón con el libro La Nave de Los sigilos, editado por el ayuntamiento de Torreón en 2002. Obtuvo mención honorífica en el certamen internacional de poesía Gilberto Owen de la UAEM en 2014. Está incluido en varias antologías de cuento y poesía a nivel nacional. Colaboró en varios suplementos y revistas de circulación nacional (Sábado, Periódico de Poesía, Tierra Adentro, Cultura del Ovaciones, Casa del tiempo, La Jornada semanal). Impartió talleres, seminarios y dictó conferencias para el INBA y el Instituto de Cultura del DF hace algunos años. Fundó la Escuela de Escritores de Veracruz Sergio Galindo de la SOGEM en su ciudad natal Xalapa Veracruz”, de la que es director.

 

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