Martes, 09 Mayo 2017 06:09

Características Vanguardistas de la Poesía de Pedro Leandro Ipuche, Philipe Soupault y Adriana Tafoya. /Artemio Vargas Figueroa /

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Características Vanguardistas de la Poesía de

Pedro Leandro Ipuche, Philipe Soupault y Adriana Tafoya.

Artemio Vargas Figueroa

 

En el siguiente trabajo se presentaran las características vanguardistas de la obra poética de tres poetas de diferentes tiempos y movimientos literarios y son Pedro Leandro Ipuche, Philipe Soupault y Adriana Tafoya. Donde se elegirá un poema de cada poeta y serán expuestos dependiendo las características de los movimientos históricos de vanguardia que poseen.

Antes de enfocarme al tema central de este ensayo aré referencia a lo que es literatura de vanguardia, que son aquellos  corpus de textos surgidos bajo las premisas que el movimiento vanguardista ostentó en las primeras décadas del siglo XX. Básicamente, los criterios por los que se guiaron las vanguardias implicaban un rechazo a las normas estéticas establecidas mientras que propugnaban por la experimentación y la búsqueda de que el arte refleje los cambios que se vislumbraban tanto en lo social como en lo específicamente cultural. Desde esta perspectiva, es correcto afirmar que los rasgos fundamentales de estas literaturas eran tener un carácter de gran innovación y orientarse a tópicos que no solo no eran tradicionalmente considerados como estéticos, sino que rayaban lo decadente.

El nombre de Literatura de Vanguardia fue acuñado durante la Primera Guerra Mundial (1914-1918) para designar a una serie de inquietudes artísticas que se sitúan en la “avanzadilla” cultural del momento. El vanguardismo significó uno de los momentos de mayor unidad entre los artistas europeos que se proyectaron hacia la construcción de una nueva cultura y, por tanto, de una nueva sociedad. Pero el vanguardismo no fue ni mucho menos una tendencia unitaria sino que estuvo formado por una gran cantidad de movimientos, cada uno de ellos con peculiaridades, intenciones y técnicas propias. Lo que tuvieron en común fue el deseo de crear un arte radicalmente nuevo y que rompiese definitivamente con el realismo.

Mencionare algunas de las características del vanguardismo que se verán reflejadas en la obra poética de los tres poetas que anteriormente mencione:

§  Intención de romper las normas preestablecidas, muchas veces de manera provocativa. Publicaron manifiestos en los que se atacaba todo lo producido hasta ese momento, al mismo tiempo que se reivindicaba e imponía lo original, lo lúdico, desafiando los modelos y valores existentes hasta el momento.

§  Ambición por renovar las artes, aportando nuevas técnicas y formas de expresión.

§  Expresaban y alentaban a la novedad y a la sorpresa.

§  Libertad en cuanto a lo formal.

§  Apología de la experimentación, la espontaneidad y la liberación íntima del artista.

§  En pintura, el vanguardismo se manifestó en obras de carácter abstracto, simbólicas, y tuvo gran auge lo geométrico.

§  En literatura, las vanguardias trajeron consigo el versolibrismo (versos con métrica libre), la ausencia de rima, la destrucción del “discurso lógico”, los caligramas (poesía cuya disposición de las letras va formando un dibujo), los “cadáveres exquisitos” (técnica poética), introspección psicológica de los personajes, el monólogo interior, multiplicidad de narradores o de puntos de vista, idas y vueltas en el tiempo de la narración (flashback, racconto, etc.).

§  Dejaron de tratarse los temas caducos para el hombre moderno, y se adoptaron temas nuevos, muchas veces en referencia a la tecnología. También se tocaron temas tabú, que antes hubieran sido considerados de mal gusto.

§  Se cuestionaron los conceptos de “belleza” y “fealdad” y adquirieron nuevas significaciones.

Dentro de la obra poética a analizar en algunos casos no existirán todas las características que he hecho referencia, pero si en su mayoría. Los movimientos de vanguardia fueron fundamentalmente europeos y buena parte de ellos mayoría tuvieron raíz francesa, en la medida en que sus pautas se marcaron desde París, que ya había sido el lugar de origen de anteriores tendencias de carácter renovador, como el Simbolismo el Impresionismo y el Modernismo. En París se gestaron movimientos como el cubismo, el futurismo y el surrealismo. Peter Bürger nos presenta lo que tienen en común  los movimientos históricos de vanguardia que se ha obtenido a partir del dadaísmo y del primer surrealismo:

Lo que tienen en común estos movimientos, aunque difieren en algunos aspectos, consiste en que no se limitan a rechazar un determinado procedimiento artístico, sino el arte de su época en su totalidad, y, por tanto, verifican una ruptura con la tradición. Sus manifestaciones extremas se dirigen especialmente contra la institución arte, tal como se ha formado en el seno de la sociedad burguesa […] el concepto de movimiento de vanguardia se distingue de tentativas neovanguardistas, como las que se dieron en Europa durante los años cincuenta t sesenta. Aunque la neovanguardia se propone los mismos objetivos que proclamaron los movimientos históricos de vanguardia, la pretensión de un reingreso del arte en la praxis[1].

Bürger afirma en su segunda tesis el por qué la vanguardia se dirige contra ambos momentos: contra el apartado de distribución al que está sometida la obra de arte, y contra el status del arte en la sociedad burguesa descrito por el concepto de autonomía, “afirmo que con los movimientos de vanguardia el subsistema artístico alcanza el estadio de la autonomía. El dadaísmo, el más radical de los movimientos de la vanguardia europea, ya no critica las tendencias artísticas precedentes, sino la institución arte tal y como se ha formado en la sociedad burguesa”[2]con el concepto de institución arte se refiere tanto al apartado de producción y distribución del arte como a las ideas que sobre el arte dominan en una época dada y que determinan esencialmente la recepción de las obras. En resumidas cuentas: “Los movimientos históricos de vanguardia niegan las características esenciales del arte autónomo. La separación del arte respecto a la praxis vital, la producción individual. La vanguardia intenta la superación del arte autónomo en el sentido de una reconducción del arte hacia la praxis vital”[3]de esta falta de superación dan fe a la literatura de evasión y la estética de la mercancía.

 

 

Características vanguardistas de la poesía de Pedro Leandro Ipuche, Philipe Soupault y Adriana Tafoya.

 

 

Pedro Leandro Ipuche poeta uruguayo considerado como uno de los iniciadores en poesía, que con su vasta obra se ha integrado por composiciones en prosa y en verso que abarcan un largo período en la historia de nuestra literatura, dentro de la cual se le considera uno de los fundadores de la corriente "Nativista", junto a Fernán Silva Valdés, en el que se funde lo criollo con el vanguardismo.

El único atisbo de vanguardia fue el nativismo “lo nativista es prolongación ingeniosa y universal de la raíz, originalidad” (Mendonca, 407), una literatura arraigada en la tierra y la vida campesina que dio continuidad a la literatura gauchesca (subgénero propio de la literatura latinoamericana que intenta recrear el lenguaje del gaucho y contar su manera de vivir) y fue practicada por escritores que tenían experiencia en el medio rural.

Su poesía revela una preocupación metafísica, donde aparece su inquietud por el misterio de la creación y la esencia de los seres. Nació y creció en Treinta y Tres, y en sus obras evoca los dichos, personajes y acciones de pueblo.

Los hombres se reconocen en las obras de arte porque estas les ofrecen imágenes de su escondida totalidad. Incluso cuando expresan la dispersión y la atomización de las sociedades y de los individuos, como ocurre con la poesía y la novela modernas, son un emblema de la perdida de comunidad. De ahí que no importe demasiado que la obra sea leída al principio por unos cuantos; la preservación de la memoria colectiva por un grupo, aunque sea pequeño, es una verdadera tabla de salvación para la comunidad entera. En esas tablas las tradiciones y las culturas atraviesas los mares del tiempo. (Paz, 73)

El poeta hace una revaloración de los temas nuestros, pero con un lenguaje más artístico y moderno, en la totalidad de su poesía escrita en prosa dándole ritmo, alama y riqueza a través de estos elementos autobiográficos, culturales y característicos de la comunidad que son parte fundamental dentro de su texto. “Aparte d esta comunidad de creencias y de imágenes antes se la llamaba “el alma de los pueblos”, hay temas, episodios y personajes en un nivel más superficial, conmueven a las multitudes y se apoderan de la imaginación colectiva” (Paz, 74). El tema nativo en los buenos creadores, como Ipuche, por ejemplo, tiende a una universalización, sea de personajes, motivos o estados de alma, ya que se puede llegar, por vía de lo telúrico, a lo general, y a veces hasta lo cósmico. Es que el poeta campero, al poner su “yo”, le da, si es el caso, un temblor de misterio, una fuerza que sale de su misma alma y una ascensión hacia lo filosófico, psicológico, ético o cualquier otro camino por el que la lírica afirme su señorío indiscutido, como lo hace en su obra Isla patrulla 1935 en su primer línea versal se puede ver que está escrito en primera persona, como anteriormente se ha mencionado se encuentra el “yo” que incorpora Ipuche en sus obras como característica vanguardista:

Un año antes de casarme, en un accenso alegre

que me lleno de vida…

Mi madre… Mis hermanos…

Me resolví.

En el fondo de esa determinación se movía Treinta

y tres con su llamado mágico.

Prepare mis bártulos y allá me fui, calentándome en

aquella arisca zona del este. 

 

En la quinta línea presenta el nombre del lugar donde nació Ipuche. (Treinta y Tres es un departamento localizado al este del Uruguay. Limita al norte con Cerro Largo, al sur con Lavalleja y Rocha, al oeste con Florida y Durazno y al este con Brasil) Al insertar este tipo de datos biográficos en su prosa se convierte en una característica vanguardista,  ya que la mayoría de las sus obras giran entorno de la temática rural, transcurriendo la mayoría de ellas en departamentos fronterizos como la novela Isla Patrulla (1935), Sus obras tratan sobre hechos, dichos y personajes de su tierra natal.

Según Jorge Luis Borges (citado por Oreggioni 2001: 311) “los sujetos que maneja no son forzosamente patrios. (…) Entre los motivos camperos suele conceder mayor preeminencia a los que la leyenda no ha prestigiado”. En sus comienzos se inclina hacia la poesía, publicando Engarces (1912-1914) y La pajarera nativa (1916). En la década del veinte sus creaciones se orientan hacia la narración en prosa con Fernanda Soto (1931), Isla Patrulla (1935), La Quebrada de los Cuervos (1954) y Chongo (1961) (Oreggioni 2001: 311-312). También su estructura o forma en que presenta  sus textos existe la liberta en cuanto a lo formal, rompiendo con los canones establecidos, “el poema prorrumpirá para desbaratar la lengua normativa” (YURKIEVICH, 21). Hay algo único tanto en la poesía como en la prosa de don Pedro Leandro. Algo nada raro pero único y verdadero la prosa de Ipuche. Es y no es: crónica, historia, memorias, fábula, cuento, autobiografía, crítica, estampa, entretenimientos, relato de viaje, artículo, ensayo. Con la añadidura de que su prosa no es prosa, o al menos su autor no la reconoce como tal. A sus 70 años, luego de haber recordado su producción en verso reflexiona en Hombres y Nombres de este modo: "No he dejado, por esto, de hacer prosa. Fernanda Soto, Isla Patrulla, El Yesquero del Fantasma y los Cuentos del Fantasma, son libros de lo que se acostumbra llamar prosa" (Ipuche, 25). Como narrador tiene esto de bueno: todo lo que cuenta parece haber sido vivido. Vivido primeramente, y revisto después. Mucho tiene que hacer aquí el recuerdo tanto en la selección de figuras y casos como en el decorado y tono emocional. Es, por supuesto, una selección de vida. No puede descontarse el caso frecuente en que la historia sólo de oídas ha llegado hasta él. Más en su recreación ha puesto el autor una simpatía desbordante. Este mundo narrativo de Ipuche es absolutamente personal, como todo lo suyo. Encuadra perfectamente dentro de la comarca de nuestra narrativa gauchesca y campera, a la que amplía sin presuponerla.

En “Isla Patrulla” (1935) hay un tremendo drama humano; en la guerra, sin reconocerse, los dos hermanos, uno colorado y otro blanco, se matan entre sí. De ahí la maldición, esa maldición que a esas batallas fratricidas haga el padre, el coronel Ezequiel Cruz. Sabat Ercasty, al prologar este libro de Ipuche, dice: “Su prosa casi no lo es. Tiene la emanación de una cosa conversada, llena de nervio y de fino dinamismo interior... Si no fuera por la carga lírica donde la emoción personal triunfa, por el deleite sabroso del lenguaje que mezcla a lo natural e ingenuo de las historias populares, el vocablo elegido por regusto de artista, el giro caprichoso de una frase crespa y barroca, podría pasar su historia por cosa dicha por la clara y vieja voz del pueblo”. Destaca Sabat en él, el “esparcimiento fácil del corazón”, el “gusto por los contrastes”, la “rebeldía de autodidacta que se burla de universalidades y de academias” y esa mezcla, en partes iguales de sagrado salvajismo y cultura refinada y bravía.

Deberían ser analizadas otras obras como la colección de narraciones “Cuentos del fantasma” (1946) con el pacto y ulterior enfrentamiento de dos malevos: el negro Tomás Corrales y “El Clinudo”, donde el realismo campea más hondo. Otras de sus obras narrativas: “La quebrada de los cuervos” (1954), de la que destaca “El paraguayito” que Visca, certeramente, ha insertado en su “Antología del cuento uruguayo contemporáneo”.

 

Características vanguardistas de la poesía de Philippe Soupault.

 

 

Philippe Soupault, poeta, ensayista, periodista, novelista y viajero francés el fundador del movimiento del surrealismo junto a André Breton con quien también en 1919 publico Los campos magnéticos el primer texto literario surrealista. Su espontaneidad fue sumamente útil en las primeras experiencias de escritura automática, método que es propuesto por el surrealismo, que consiste en escribir rápidamente, sin tema preconcebido, bastante de prisa como para olvidar y no sentir la tentación de releerlos. La frase vendrá por sí sola, pues es verdad que, en cada segundo, hay una frase extraña en nuestro pensamiento consiente, que solo pide expresarse,” El Surrealismo propone como método para la creación poética la llamada "escritura automática”: Escribir rápidamente, sin tema preconcebido, bastante deprisa como para no olvidar y no sentir la tentación de releeros. La frase vendrá por sí sola, pues es verdad que, en cada segundo, hay una frase extraña a nuestro pensamiento consciente, que sólo pide expresarse” (Bretón, 103). De igual forma desde el punto de vista literario, es el método defendido y usado por el padre del surrealismo André Breton, y los surrealistas, en la primera mitad del siglo XX, considerando que de esa forma el “yo” del poeta se manifiesta libre de cualquier represión y dejando crecer el poder del hombre fuera de cualquier influencia castrante. En sí, la escritura automática, consiste en transmitir tal cual surgían las ideas de la mente, sin reflexionarlas y sin tener un tema preciso, y plasmarlas directamente a un texto o poema. Estas frases procedían directamente de subconsciente y no tenían coherencia lógica entre sí. Otra de las características de la obra de Philippe es la presencia del yo lírico que se siente ciudadano del mundo, y nos brinda pantallazos, instantáneos de ciudades y sitios visitados. Terry Eagleton dice: “recordemos que la técnica del monólogo dramático nació en la poesía posromántica inglesa como reacción a la expresión desnuda, confesional y autobiográfica de la intimidad. En la poesía española, el uso continuado y consiente del monólogo dramático comienza en el segundo lustro de la década de los sesenta”. Esta característica vanguardista se puede apreciar en el poema UNO, DOS O TRES de Philippe:

 

UNO, DOS O TRES

Busquemos los hijos

los padres de los hijos

los hijos de los hijos

las campanas de la primavera

las fuentes del verano

las penas del otoño

el silencio del invierno

 

Uno, Dos o Tres es un poema estético, con una versificación elocuente,  que posee la característica vanguardista anteriormente mencionada el yo lírico que se puede percibir en su primera línea versal, aludiendo también al automatismo que ha sido utilizado como receta literaria para la fabricación, sin esfuerzo ni contenido, de una literatura tan vacía como la literatura académica que se quería rehuir, El automatismo constituye el centro y la clave de la técnica poética surrealista. Mantiene la más alta jerarquía entre dichas técnicas, y ese lugar le confiere Breton desde el primer manifiesto. Esta jerarquía indudable ha hecho creer a muchos que surrealismo y automatismo son términos sinónimos. Mientras que surrealismo implica una verdadera concepción del mundo; el automatismo es tan sólo una de las técnicas (sin duda la más importante) que se utilizan en la creación poética surrealista. En sí, la escritura automática, consiste en transmitir tal cual surgían las ideas de la mente, sin reflexionarlas y sin tener un tema preciso, y plasmarlas directamente a un texto o poema. Estas frases procedían directamente de subconsciente y no tenían coherencia lógica entre sí, Octavio Paz, en 1954, escribía:

 

Tal vez no sea impertinente decir lo que pienso de la “escritura automática”, después de haberla practicado algunas veces [...]. Como experiencia me parece irrealizable, al menos en forma absoluta. Y más que método la considero una meta: no es un procedimiento para llegar a un estado de perfecta espontaneidad e inocencia sino que, si fuese realizable, sería ese estado de inocencia. Ahora bien, si alcanzamos esa inocencia –si hablar, soñar, pensar y obrar se ha vuelto ya lo mismo-, ¿a qué escribir? El estado a que aspira la “escritura automática” excluye toda escritura.

 

Philippe Soupault, conserva la libertad de lo formal en la forma y contenido de su poesía, “el texto poético es un ente compuesto de “contenido” y “forma” que implica, asimismo, una relación entre signo y significado, lo que se nuestra como poética no es un compuesto de realidades independientes o separables sino un complejo holístico, en situación y disposición de realizarse como poema[…] se trata de un poseso tendiente a identificar “lo que se dice” con el “cómo se dice””. (Landa, 46) Creando una poesía en verso libre “en poema en prosa, el verso libre y el versículo adquieren plena ciudadanía poética. El poema consigue completa plasticidad, accede a la plenitud de su capacidad polimorfa y polifónica, el verso libre promueve una nueva concepción del ritmo” (Yurkievich, 29) las innovaciones de los versolibristas más que métricas son sintácticas, graficas, rítmicas, fonemáticas. Ellos trabajan con encabalgamientos abruptos, con la atenuación y el desplazamiento de los acentos versales, extremando la liberación y atenuando el efecto reglamentario del esquema prosódico que llevan al punto de ruptura. La quiebra va se perpretada por la vanguardia que preconiza el corte total con el pasado, la tabla rasa, la impronta espontanea, la improvisación y hasta el arte bruto.[4] Sin llevar acabo el recurso de los signos de puntuación, lo que hace ser a su obra una poesía fluida, también crea una liberación del lenguaje mediante sus metáforas, en las que se asocian términos que no tienen relación aparente, Con ello llama la atención no dé la razón del lector sino de su inconsciente. Que es un objetivo que los surrealistas pretendían con su poesía la liberación del hombre. La manera en como presenta su obra poética también es característica que arrastra de la tradición vanguardista dando cierto sentido y significado a cada elemento que la conforma, Josu Landa dice que la obra poética es un compuesto de elementos:

 

En primer lugar, dichos elementos son palabras, signos de puntuación, espacios en blanco, pausas en cierta clase de preferencia… Pero no se trata de signos muertos, amontonados sin ton ni son. Al contrario, el texto poético se presenta como un conjunto de signos articulados conforme a determinada intención. Como advierte Octavio Paz el poema es un “pequeño cosmos dinámico”. [5] por eso, en él ninguna presencia es gratuita, unas palabras haciendo de título, un verso o una línea sin medida prefijada, una forma canónica o una sucesión libre de frases, unos signos de puntuación o su ausencia deliberada, un claro que invoca al silencio…( Landa, 44)

 

 

En toda la obra de Philippe Soupault se encuentra rasgos vanguardistas, en algunos poemas mucho más que en otros, en especial características del surrealismo que es al movimiento que perteneció logrando hacer esta ruptura he innovación en la literatura.

 

 

Características vanguardistas dentro de la obra poética de Adriana Tafoya

 

 

La editora y poeta mexicana actual Adriana Tafoya nació el 28 de julio de 1974 en la ciudad de México.  Tafoya hace hincapié  en la importancia de saber qué es lo que se trasgrede, y para qué: es crucial para que el poeta o el narrador pueda ejercer una estética. Transgredir por transgredir es similar a hacer por hacer.  Así mismo, Cisnegros de la Cruz, escribe: “Porque transgredir no es gritar fuerte o con amargura, sino con precisión. Ser incisivo. Abrir donde hay que abrir para extraer lo que se busca extraer y lograr el trasplante; salvar un organismo, el cuerpo mismo del poeta, o del poema, y por ende de la poesía, de la literatura, y su radio expansivo. ¿Qué se puede transgredir cuando rotos tantos límites y acuerdos sociales los transgresores se han sumado a los cánones y leyes establecidas convirtiéndose en los conservadores del hoy?”.

Para Tafoya la poesía significa  las raíces más profundas del inconsciente humano, y su relación con todo lo que lo rodea. Es el significado en sí mismo, naturalmente expresado de esas trasmutaciones interiores. La poesía es una introyección visual que se proyecta hacia el exterior con un nuevo sentido. “La singularidad de la poesía moderna no viene de las ideas o las actitudes del poeta: viene de su voz” (Paz, 133). La poesía es un oficio. El poeta construye con palabras una obra; La poesía también es cosa pero cosa: está hecha de palabras, una bocanada de aire que no ocupa lugar en el espacio. A la inversa del cuadro, el poema no muestra imágenes ni figuras: es un conjuro verbal que provoca al lector, o en el oyente, un surtidor de imágenes mentales[6]. Un mundo con un lenguaje que se niega a ser una máquina automática. “la poesía es una manera de fenomenología del lenguaje, una en la que la relación entre palabras y significado, es más escrita que en el lenguaje ordinario […] es el lenguaje en el que significado o sentido es el proceso global de la propia significación” (Eagleton, 31). En esta labor se articulan las distintas dimensiones de la experiencia del sujeto y con cada verso engarzado el poeta también se transforma; se reconstruye. Al final del poema, el poeta es otro y el texto adquiere existencia propia; como espejo de significados múltiples se levanta entre dos extremos: quienes encontrarán en él un reflejo con el que se identifican y quienes quedarán desorientados, cuestionados o retados por lo que el poema expresa.

De esta manera la escritura también se convierte en un espacio donde se entablan batallas. Éstas, aunque simbólicas, no menos reales, que pugnan por un mayor equilibrio y equidad; que sin percibirlo van modificando el mundo desde la misma vida cotidiana y sus intersticios. Batallas que son parte de muchas otras que se escenifican en lugares diversos del México actual.

La obra poética de Tafoya a pesar de ser una poeta actual, arrastra con elementos tradicionales del vanguardismo. Como lo hace en uno de sus poemas Sobre el juego:

El juego es una mirada en desmesura

transparencia mórbida de una actividad que se despliega

                                           es fruta que estalla en la boca

                                    después del trauma de la mordida

                                        borboteo de adrenalina límpida

                                  por el barranco de las posibilidades

Puede ser

                 pero no

               

                 El juego es la mentira más cercana a la verdad

                                                       tras otro intento del acierto

                 es la fiesta de las víctimas de un sueño

                                        indeleble y concéntrico

En el circo de dios el juego es un loco que posee la tabla de los muertos

Estamos frente a un poema con un ritmo constante que exige al lector su atención, por un lado, percibir toda su belleza y fuerza; su manufactura cuidada, los recursos poéticos empleados y las imágenes, muchas de ellas sorprendentes. Por otro lado, ir más allá de la estructura y la cadencia, para comprender mejor a la voz que habla y el lugar desde el que lo hace; para observar con detenimiento la formación que sucede ante nuestra lectura y en voz de la poeta, el juego de los espacios en su estructura es una de las características vanguardistas más resaltantes en su obra, este elemento se relaciona con la palabra o contenido y adquiere un cierto sentido o significado “la palabra y el silencio no son realidades contrapuestas si no que están inextricablemente unidas: la palabra nace y muere en ese espacio vacío y solo entonces adquiere significación el silencio”(Eagleton, 289). El Lenguaje y silencio Steiner[7] distingue tres tradiciones silenciarias que buscan remediar las limitaciones del lenguaje: la de la luz, la de la música y la del propio silencio.  Josu Landa en su ensayo de Poética hace referencia al silencio que se acontece siempre como estado de relación y se da como fenómeno, en los términos de un vínculo de la palabra con el espacio en blanco y con el tiempo. “en los dominios del poema, el silencio parece desempeñar una función tanto técnica como ontológica. Esta intuición equivale, entonces, al reconocimiento de que en el ámbito propio de la realización y existencia del poema, el silencio se muestra como un fenómeno positivo” (Landa, 65). El verso libre vine hacer también tendencia de la tradición el cual tiene relación con el espacio o silencio de hecho Landa cita a  Gustave Khan[8] quien percibe que el verso libre tiene al silencio como criterio fundamental de concreción e identificación, puesto que no puede tratarse sino de un fragmento, lo más corto posible, limitado por dos detenciones de la voz. Asimismo se puede percibir tras la temática de su obra la proyección del mundo actual por el cual se ve inspirada. Tras la ausencia de los signos de puntuación y la incongruencia entre sus líneas versales forma un poema muy significativo.

Para finalizar he encontrado una relación en la obra poética de los tres poetas, sin importar que son de diferentes tiempos y movimientos, he percibido que cada uno logra en su poesía el aspecto innovador, la ruptura con lo tradicional, asimismo los tres presentan sus textos en verso libre, proyectando el contexto social perteneciente a su momento en el que crearon sus obras poéticas.

 

 

Bibliografía

 

BÜger, Peter. “Teoria de la vanguardia y ciencia de la literatura”, “el problema de la autonomía del arte en la sociedad burguesa”. Teoria de la vanguardia. Barcelona: Peninsula, 200. P. 62

 

Mendonca, Gilberto. Vanguardia latinoamericana Iberoamericana, Vervuet, 2009, p.407

 

Paz, Octavio. La otra voz. Poesía y fin de siglo. Barcelona: Seix Barral, 1990. P, 73

 

YUrkievich, Saúl. “Sobre la vanguardia lationamericana”.“La movediza modernidad”.Madrid:Taurus, 1996. P, 21

 

Bretón, André. Manifiesto del surrealismo. Editorial argonauta, Buenos Aires, 200. P.103

 

Landa Josu. “¿Qué clase de cosa es un poema?”. Poética. México: Fondo de Cultura económica, 2002. P. 46.

 

Eagleton, Terry. Como leer un poema. Londres,debate, 2003. p. 31

 

Oreggioni Alberto (2001). Nuevo Diccionario de Literatura Uruguaya. Montevideo: Banda Oriental.

 

Adriana Tafoya.http://adrianatafoya.blogspot.mx/ (fecha de consulta el 12 de enero del 2017)

 

[1] Peter Bürger. Teoría de la vanguardia. Barcelona: Península, 2000, p.62

[2] Ibid.,p.62

[3] Ibid., p.109

[4] Yurkievich, Saúl. La movediza modernidad. Madrid: Taurus, 1996, p 31.

[5] Octavio Paz, “ La otra voz”, Vuelta, núm.168, p 16.

[6] Paz, Octavio. “poesía y fin de siglo”. La otra voz. Poesía y fin de siglo. Barcelona: Seix Barral, 1900. P 134

[7] George Steiner, Lenguaje y silencio. Ensayos sobre literatura, el lenguaje y lo inhumano, 1967, Mexico, Gedisa,1982, p 291.

[8] Gustave Khan, apud Fernando Lázaro Carreter, Estudios de poética, p. 59.

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Artemio Vargas Figueroa

Artemio Vargas Figueroa estudiante de la Lic. De literatura hispanoamericana en la Facultad de filosofía y letras de la Universidad Autónoma de Guerrero, nació en la comunidad de Las Parotas, municipio de General Heliodoro Castillos del estado de Guerrero, el 20 de octubre de 1994. Lic. En literatura hispanoamericana en la capital del estado. Practica la fotografía de las cuales cinco fotografías de los murales de Tixtla elaborados por el pintor Jaime Gómez del Payán han participado en la publicación de Ignacio Manuel Altamirano en Morelos del escritor Mario Casasús. Actualmente se encuentra realizando una investigación sobre los corridos del cantor suriano Félix Cruz, considerado el padre del corrido suriano en Guerrero.

1 comentario

  • Enlace al Comentario Alejandro Alonso Martes, 23 Mayo 2017 18:40 publicado por Alejandro Alonso

    ¿Qué tal, Artemio? Soy Alejandro, estudio en la UABC. Estamos convocando a todas las universidades del país -que tengan Letras y Lingüística- para nuestro congreso fronterizo; así que si deseas más información aquí te dejo mi correo: aalonso.gro@gmail.com / aalonso@uabc.edu.mx
    Saludos.

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