Sábado, 20 Mayo 2017 23:19

Arte turismo y empresas culturales / Alma Miranda Alamilla /

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Arte turismo y empresas culturales.

Alma Miranda Alamilla

 

 

México, esa palabra que no está registrada en la Real academia de la lengua española, que podría definirse con las palabras como puerta, ventana, petróleo, minas, migrantes, colores, exportación, sombreros, tequila, tacos, desaparecidos, capos, fosas y un largo etc.  En el contexto mediático, ha México se le ha vestido y desvestido de significados a como el comprador (iniciativa privada o política nacional y/o extranjera) se presente para su “conveniencia”  económica.

Imaginar una ruta por el país es imaginar el conglomerado de significados que se presentan todos los días en diferentes medios, (norte- sombreros y botas, sureste- sombreros de paja y pantalones de manta, oeste- inseguridad y fosas, centro- metrópolis), ahora bien, desde el sentido de las expresiones artísticas/culturales y de los territorios en un “país globalizado”, hablar la identidad en el arte, es algo difícil de plantear, sin tener que dirigirnos a la polémica de las artesanías, aunque para el sector turístico, desde sus propuestas, esto no es cosa imposible, ya que lo que se vende todos los días en los comerciales es una significación con pocos beneficiados  (cadenas hoteleras, tiendas de artesanías donde el producto algunas veces se importa de china y cadenas de restaurantes de “comida mexicana” de la que su infraestructura se centraliza, haciendo de los destinos “un parque de diversiones”

Las economías.

En la sociedad de la información y  la comunicación, el conglomerado e inmediatez  de los datos hacen que la interpretación y reestructuración de la identidad sea cada vez más difícil. Esto ha conllevado a la adaptación forzada de muchas culturas desde sus formas de vida a partir de sus economías  para poder estar a  la vanguardia del desarrollo de bienes y servicios ya sea para la producción, comunicación o identificación con nuevos ritos y mitos sociales.

Esta aceleración por “la vanguardia” económica ha tomado diferentes herramientas para ello, una de ellas es el Turismo, que ha pasado de ser una forma de compartir las cosmovisiones desde los recursos naturales y los espacios públicos a una forma de venta de productos culturales dejando a un lado en ocasiones los ritos y mitos originarios  desde la comunidad misma, haciendo que esta se sienta cada vez menos identificada con ellos, al vérsele sólo como un producto de consumo para el turista

El turismo ha funcionado como un “salvavidas cultural”  en el que el ocio y la disposición del visitante es fundamental para que este modelo funcione. Dicho modelo ha tenido como base la infraestructura, los servicios básicos de alimentación, hospedaje, higiene, así como formas de entretenimiento desde los recorridos artísticos, naturales, visuales, recursos culturales materiales e inmateriales así como el consumo de souvenirs artesanales.

El turismo al verse como una empresa de bienes y servicios culturales específicos se le ha dado una estructura comercial por lo que la desvinculación con la comunidad en ocasiones se visibiliza más ya que las nuevas generaciones al buscar el progreso tecnológico ven a la demostración de su cultura como un pretexto para las economías, carente de significados contemporáneos. A  su vez,  se desvincula a los artistas a los que muchas veces se les recortan también presupuestos por la , en vez de sumar fuerzas para la interpretación optima de la cultura.

Las instituciones culturales e investigaciones culturales de identidad.

Los estudios culturales europeos a la par del desarrollo de metodologías del entendimiento de las dinámicas sociales se han construido teorías que “ayudan” a la asimilación informativa a partir de los procesos de comunicación e interpretación.  Desde el lingüista historiador Ruso Vladimir Propp hasta Umberto Eco y la interpretación de los campos culturales, mayoritariamente escuelas europeas de interpretación y creación de lo que conocemos como arte que en resumen se puede llegar a definir como "la interpretación de un conjunto de signos, códigos, mitos de un contexto territorial plasmado en algún soporte como un registro cultural".

Estas teorías han funcionado como herramientas de interpretación para diversos artistas en la creación de representaciones artísticas vinculadas directamente con los procesos culturales desde todas las disciplinas donde no sólo se da una forma de expresión a las nuevas generaciones, sino todo un canal de significados que sean portavoces de los mensajes de la comunidad desde su forma de ver el espacio y contexto en el que viven, haciendo un arte vivo, contemporáneo y aunado a los significados originario de una cultura global que se ha implementado a las culturas originarias dejando, por lo general, a un lado las cosmovisiones de estas últimas dejando las muestras artísticas y culturales ofrecidas en el servicio turístico desvinculadas y alejadas de la comunidad, eso ha hecho que se pierda el interés y el conocimiento de la utilidad del arte por parte de la población, haciendo que los recursos se enfoquen en un arte ya estructurado sin actualización.

Es así como encontramos que en el año 2014, Colima se “vendió” como “capital americana de la cultura”, siendo uno de los puertos más importantes en los que ingresa producto importado de india y china, teniendo también, una crisis cultural y económica en la comunidad del Tivoli, en la que una gran parte de los niños se ven afectados con consecuencias del crimen organizado, o , el ejemplo del pueblo mágico de Bernal en el que sus habitantes no pueden salir de sus hogares los fines de semana por el embotellamiento que se hace por los carros de los turistas, y que, vende artesanías de todos lados de México en su plaza, y pocas de la tradición de Bernal.

Así ya no se leen sólo dos “mexicos” el que ve el turista, el que lee el artista, el que viven las culturas originarias y el México que leen las urbes, así, podemos llegar a cuatro “cancunes”, “Yucatanes”, “Durangos”, o “Queretaros” o 32 estados de lo que se puede llamar México en los que la diferencia máxima se da en los lugares turísticos y ciertos estereotipos requeridos muchas veces por un protocolo de vestimenta, gastronomia, arquitectura, danzas y lenguas originarias por un recurso federal que en el 2012 fue de 3,300 mdp que muchas veces no llega, tal es el caso de Suchitlán, comunidad que es vecina de Comala, en Colima (pueblo mágico, por cierto) en la que se realizan mascaras que representan a la comunidad, además, ésta está perdiendo su lengua originaria (El Nahuatl) teniendo sólo un 1% hablante

Lo independiente.

Con una saturación de eventos artísticos gratuitos, de recortes al arte y de la negación o renta de los espacios culturales (que mayormente son ocupados para dar presentaciones gratuitas a los turistas), los gestores independientes ofrecen su postura de la realidad ante un público apático acostumbrado a la “gratuidad” de los eventos que se hacen con sus impuestos y las plataformas de internet con contenidos virales globales hacen la tarea del gestor aún más complicada, optando por la centrificacion de los espacios, festivales de arte, encuentros pensados para la comunidad, donde la gestión se hace desde patrocinios de iniciativa privada, trabajo colectivo y uso de foros, cafeterías, restaurantes o bares esperan públicos en los que mayormente son artistas.

En lugares como Guelatao e Ixtlán (Oaxaca), Amealco y Bernal (Queretaro, Papantla (Veracruz), Tijuana (B.C), Tierra Colorada (Guerrero), Cherán (Michoacan), Cholula (Puebla) y Rincón de Romos (Aguas Calientes), Ciudad del Carmen (Campeche), Bacalar (Quintana Roo) han tomado la identidad de la comunidad para retratarla en encuentros nacionales de fotografía, pinta de murales con alusión a temas de seguridad, encuentros de artes originarias y de escritores en lenguas para recuperación y entendimiento  de las culturas originarias con las nuevas generaciones para conmemoración o respeto a la cultura haciendo un canal de comunicación que vaya más allá de los programas, sino en la voz de los artistas.

 

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Alma Miranda Alamilla

Alma Miranda Alamilla 1992.

Periodista, gestora cultural, fotografa y escritora, Es Profesional Técnico en Hospitalidad Turística y estudiante de Comunicación. Comienza en las artes de manera autodidacta y  tomado diplomados y talleres en: teatro, pintura, cine de no ficción, la representación del cuerpo en el arte, marketing cultural, periodismo, fotografía, creación de públicos y cibercultura Crea la Organización Cultural Nelhuayotl en enero del 2013 la cual se encarga de crear públicos en las artes a partir de los talleres de apreciación de arte en materia de pintura, cine, música, fotografía y literatura; además la organización  ha colaborado en logística con la red de festivales prometo tour y el club astronómico alfa centauri además se encarga de cubrir, documentar y organizar eventos como el el Festival Internacional Saharaui en Mérida, Yucatán en 2013 ; 1er y 2do Foro Nacional De Promotores Culturales Independientes (FNPCI), en 2013 y 2014, el 1er Encuentro de Escritores "Hala ken" (2016), y la sede de DocsMx 2016 en Villahermosa; Además la organización se encarga de ser puente entre nuevo creadores, centro culturales y medios independientes para crear redes. Colabora en la Comunidad de Ayapa, del municipio de Jalpa, Tabasco con la elaboración de estrategias multimedia para el aprendizaje del zoque ayapaneco y la creación de spots informativos de la cultura zoque con los niños de la comunidad, participando así en la Pre cumbre Continental de Medios de Comunicación indígena. Da asesoría, charlas y talleres de creación de proyectos autogestivos.

Ha sido anexada en diferentes antologías. Ha colaborado con poesía y notas periodísticas en diferentes revistas nacionales y Ha publicado dos plaques: Pre-foranem  (2016) y punto de fuga (2017)

Coorganizo la Caravana Nacional de Poesía “colmillos de musgo, caravana para volver pan las piedras” (Diciembre 2016- Marzo 2017) en la que se hizo una investigación independiente y autogestiva por los 32 estados de la república; fomentando la formación de redes y encuentros de gestores en más de 90 ciudades,  documentando las dinámicas de auto sustentabilidad de los movimientos culturales autogestivos, e independientes investigando también creadores editoriales, colectivos centros culturales, foros y medios de comunicación  independientes haciendo así una red de colaboración a nivel nacional proponiendo y fomentando la “formación de formadores” o la autonomía del aprendizaje y la investigación.

Gestiona la editorial Vialecto, dedicada a la literatura, cine y poesía de no ficción, trabajando en la narración oral e historias de comunidades.

 

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